Boca no levantó los pies para ir en busca del campeonato

Casi se despidió del título al perder 2-0 ante All Boys, que por primera vez ganó en la Bombonera; la rápida salida de Riquelme expuso a un equipo impreciso, sin ideas y de muy pobre respuesta física
Claudio Mauri
(0)
25 de noviembre de 2013  

Los hinchas saltan en las tribunas, pero el equipo no levanta los pies dentro de la cancha. Las voces se unen en un aliento ensordecedor, pero los jugadores ni se hablan, salvo cuando ingresa Gago y empieza a pegar cuatro gritos y a hacer gestos para que se adelanten las líneas. Gago le pedía movilidad a unos compañeros petrificados. En un campeonato que oscila entre lo regular y lo malo, Boca se desnuda como algo peor. ¡Y todavía tiene posibilidades matemáticas de pelear por el título! Una verdad estadística que encierra una gran mentira futbolística. La pantalla de los números ya no alcanza para cubrir o maquillar las serias deficiencias del equipo.

Boca se despide del campeonato envuelto en varias de las penurias que fueron una constante: una flojísima producción que agranda a un rival que venía muy a los tumbos (no había ganado de visitante) y un lesionado más (con todo lo que significó la salida de Riquelme). En la Bombonera hubo desde temprano un clima asambleario, de balance ante el inminente cierre del año. Los hinchas se pronunciaron en favor de Bianchi y contra la comisión directiva, en respuesta a los dirigentes que piensan que se acercan los tiempos del mellizo Barros Schelotto o de Palermo para entregarles la dirección técnica. También hubo un explícito apoyo para Riquelme.

El 10 de Boca nunca pasa inadvertido y ayer se vivió una circunstancia que demostró que el equipo lo necesita más de lo que se piensa, o que Boca todavía no está en condiciones de armar algo fuerte y competitivo sin el aporte de Román. Era el mejor del partido hasta que prematuramente una nueva lesión muscular, de las tantas que sufrió el plantel, lo sacó de acción. Su aductor izquierdo acusó un esfuerzo que no es habitual en él: corrió hacia atrás en función defensiva para anticiparse a Cabrera y recuperar la pelota. Antes de salir, hubo un par de minutos en los que Román apenas si dio algunos pasos, mientras su rostro de fastidio se veía a la legua. Fue como si ese estado de decepción se hubiera hecho carne en todos los que quedaron jugando. Entró Paredes, que en la semana había perdido la titularidad por no responder en una práctica. Lejos de reivindicarse, el juvenil sintió como una carga insoportable la oportunidad de reemplazar a Riquelme. Seguramente necesitará sumar varios partidos de su campaña para hacer tantos pases equivocados como ayer. Demasiados para los 75 minutos que estuvo en la cancha.

La salida de Riquelme fue todo un síntoma: Boca dejó de hacer tres pases seguidos, fue incapaz de armar una jugada con un mínimo de precisión. Hubo como un estado de melancolía generalizada, si bien el entorno empujaba y metía presión. Hasta Gigliotti, lejos de aquel delantero que había convertido seis goles en una seguidilla de partidos, cayó en la languidez, con un débil cabezazo que controló Cambiasso, en una de las pocos avances bien construidos.

La confusión también es de Bianchi cuando ubica como volante por la izquierda a Méndez, que hasta hace poco servía de lateral. Este invento de funciones salió mal.

All Boys esperaba, sin mayores pretensiones ni grandes apuros. Fue Boca el que lo animó al defender muy débilmente un córner que cabeceó Battión para el primer gol. Fue la señal para que All Boys le perdiera el respeto. En varias corridas develó que el problema físico de Boca no es sólo por las lesiones, sino también por la pobre respuesta atlética de los que supuestamente están sanos. Cabrera, Colazo y Núñez eran flechas contra defensores y volantes que parecían carretas. El penal de Matos (Núñez estaba en offside cuando encaró y lo derribó Orión) sentenció rapidamente el partido. Quedaba más de media hora, pero Boca no estaba en condiciones de revertirlo ni aun con el voluntarismo y conducción del reaparecido Gago. All Boys inclusive lo pudo golear. Con Riquelme lesionado, Boca pasó a terapia intensiva.

Una jornada perfecta

Fue una fecha ideal para All Boys y para Ricardo Rodríguez (foto). Es que el conjunto de Floresta, después de 12 partidos, ganó por primera vez en la historia en la Bombonera. Además, resultó la primera experiencia del entrenador en la primera división, ya que había dirigido antes a All Boys, pero siempre en el ascenso

La vuelta de Gago

La vuelta de Fernando Gago, es una de las buenas noticias de Boca, en medio de tanta amargura por el resultado. Sin embargo, el volante analizó el partido de una manera un tanto especial: "No se jugó bien, pero tampoco tuvimos suerte: en el segundo tiempo, cuando te encontrás con un gol en contra tan rápido, y una jugada en offside , y a su vez no te cobran un penal, se nos puso todo para atrás"

"El envión anímico"

El arquero de All Boys, Nicolás Cambiasso, dijo: "Aprovechamos el envión anímico del nuevo cuerpo técnico. La salida de Riquelme puede haber influido en el ánimo de ellos, pero no en el nuestro. Nadie hubiese apostado por All Boys".

Riquelme, otra lesión para Boca

Antes del partido con All Boys una de las buenas noticias para Boca era que no había sufrido lesiones, sin embargo, el juego en la Bombonera volvió a resultar un martirio para el equipo xeneize: Juan Román Riquelme salió a los 15 minutos del primer tiempo porque sintió un tirón en el aductor izquierdo. Mañana le realizarán estudios al capitán xeneize, pero se cree que sufrió un desgarro en esa zona y que estaría, al menos, unos 21 días inactivo. "Lo que le pasó a Román lo tienen que dictaminar los médicos. En principio es el aductor. Lo sintió cuando fue a recuperar una pelota", dijo Bianchi.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.