Boca no se rompe tan fácil

Christian Leblebidjian
(0)
17 de mayo de 2003  

BELEM, Brasil.- Los primeros gritos que se escucharon en el vestuario fueron los de Carlos Bianchi, que después de recibir un beso y un abrazo de Mauricio Macri, le dijo al plantel: "¿Vieron que se podía? ¿Qué les dije el jueves último, después del 0-1 en la Bombonera? Es cuestión de mentalidad, de men-ta-li-dad..." La arenga motivadora después de un golpe inesperado ante Paysandú parecía apenas una receta lógica, como para no dar por perdido un partido antes de jugarlo. Pero la frase estuvo acompañada por una fe ciega en el grupo. Está claro: Boca no ganó en Brasil sólo por sus ganas, sino también por su mejorada imagen futbolística y su confianza para sacar adelante una situación que hace diez días era complicada. Había perdido la punta del Clausura y lo habían puesto en jaque en la Libertadores, pero con la actuación de anteayer quedó demostrado que Boca no se rompe, por lo menos así de fácil. Deberán ser mucho más duros y complicados los escollos para detener al equipo xeneize.

Es cierto que deberá mejorar mucho si pretende llegar a las instancias finales de la Copa, pero ante Paysandú fue un buen comienzo. Se vio un equipo con otra cara, más limpia, más cristalina. En un momento, el médico José Veiga se acercó a Bianchi y le dijo: "Carlos, linda victoria, ¿no?" El DT le contestó: "Sí, pero yo mañana me tengo que poner a ver los tres videos de Cobreloa" . Era tal la confianza del técnico que Boca se clasificaba que ya tenía preparado el seguimiento del próximo rival en su bolso.

¿Tan rápido Boca pasó de "estar desorientado", como se escribió hace tan sólo diez días en este mismo medio, a "dar el golpe en Brasil"? El tema fue que los jugadores xeneizes sintieron como una falta de respeto los rumores sobre las peleas entre el Virrey y el Mellizo, por ejemplo, y las críticas generales después de perder dos partidos consecutivos. Y eso los unió aún más.

Otro dato positivo con vistas al futuro. En esta versión 2003, a Boca siempre se lo definió como una compañía que era salvada domingo tras domingo por un solo empleado y que los mismos se rotaban para ser "los destacados del mes". Le tocó a Ezequiel González, al Mellizo, a Villarreal, a Carlos Tevez, a Delgado, a Donnet, a Battaglia... Bueno, la diferencia fue que ante Paysandú todos jugaron bien, lo que elevó el rendimiento de Boca a muy bueno.

Juntos volvieron a gritar fuerte el lema "todos para uno y uno para todos". Sirvió para demostrarse a sí mismos que son la autodefensa que posee Boca para recurrir como antídoto en momentos complicados. Ahora dependerá de que los jugadores mantengan esa actitud ganadora y puedan demostrarse a sí mismos que las victorias ante Colón y Paysandú no fueron producto de un espejismo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.