Boca: el resurgimiento de Carlos Tevez, el caudillo al que daban por retirado

Al igual que ante Atlético Tucumán, Tevez volvió a tener una actuación destacada.
Al igual que ante Atlético Tucumán, Tevez volvió a tener una actuación destacada.
Franco Tossi
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25 de febrero de 2019  • 14:46

Tan impredecible es el fútbol que Carlos Tevez fue importante para Boca en un contexto en el que nadie apostaba por él. Solo Gustavo Alfaro vio conveniente incluirlo en el encuentro ante Defensa y Justicia, el que era el puntero de la Superliga y el equipo más atractivo a partir de una dinámica y buen fútbol que podía hacer retrasar todavía más el bajo nivel del ídolo. Sin embargo, fue él quien se quedó con el invicto del Halcón y lo bajó del liderazgo gracias a un gol de afuera del área, el primero que convierte en este nuevo ciclo, así como también acercó al xeneize a la clasificación de la Copa Libertadores 2020. El técnico saca pecho y el N°10 se ilusiona con más apariciones trascendentales como las del domingo: ¿Podrá darse el resurgir de Tevez?

Oportunidades tendrá, de sobra. Como titular o bien desde el banco de suplentes: hasta el momento, ambas cosas se fueron alternando debido al gran momento de Mauro Zárate, su competidor directo en el plantel. En Florencio Varela los roles cambiaron: el exVélez tuvo un encuentro flojo, mientras que Tevez, con su jerarquía, fue fundamental para poner a Boca en ventaja y luego aguantar el resultado. Y aunque jugaron juntos por segunda vez consecutiva, esta vez el primero en salir fue Mauro.

El gol de Tevez que le dio la victoria a Boca

Pero más allá de su influencia en los tres puntos obtenidos, la lectura de la actuación de Tevez puede pasar por otro lado: se trataba del duelo más difícil que tenían en el horizonte y él, al menos en un rato grande, estuvo a la altura de una fuerte exigencia: "En lo personal cada uno puede tomarlo como quiera, pero el que decide es el DT. Hay que estar a la altura si estás en la cancha y si te toca ser suplente, hay que bancarsela. Es simple", explicó el futbolista de 35 años. "Me vuelvo a sentir bien e importante. Este gol para la confianza es fundamental. De a poco estoy agarrando el ritmo que quiero y estoy dándole al equipo esa respiración que necesita", sentenció el Apache.

"Fuimos muy autocríticos tanto los jugadores como yo. Por eso se vio otra cara, otra actitud y compromiso. Lo vi muy bien a Tevez, por ejemplo. Estuvo muy metido y conectado, más allá de que el miércoles (derrota ante Atlético Tucumán) había jugado 65 minutos", lo elogió el entrenador de Boca. Este rendimiento de los últimos partidos (ante los tucumanos había hecho una buena primera mitad) le sube varios puntos en la consideración: Tevez había arrancado como el gran abanderado de Alfaro, por rendimientos muy bajos empezó a perder lugar y ahora parece meterse de nuevo en la disputa de la titularidad.

Lo vi muy bien a Tevez. Metido y conectado, más allá de que el miércoles había jugado 65 minutos
Gustavo Alfaro

Otra de las lecturas puede pasar por lo que se avecina. Porque en una semana comienza la excursión en la Libertadores, ese título que solo unos pocos del plantel azul y oro conocen lo que es ganarlo y el que desvela al capitán: desde su retorno desde Juventus, en 2015, vino directamente para repetir la épica del 2003, pero siempre se le negó. La experiencia, para Alfaro, es esencial. Entonces, no sería extraño que retome para aquella competición el protagonismo que supo tener en los primeros compromisos. Y tampoco lo sería el hecho de que le cueste menos mostrar una mejor versión en esos encuentros: "Jugar en el fútbol argentino, con espacios reducidos, choques y golpes constantes, se hace difícil", deslizó agotado el futbolista.

A pura potencia, Tevez generó más peligro

Desde el inicio de su etapa como técnico en la Ribera, Alfaro sostuvo que Tevez no estaba retirado como muchos sostuvieron a partir de sus flojas actuaciones. Por el contrario, él está convencido de que tiene mucho por dar. Un poco de razón pareció darle el domingo. Porque en algunos mínimos movimientos el capitán fue ese que los hinchas esperan ver desde hace años: simplemente, el de antes, el que se asemeja al del comienzo de su carrera. Empezó a utilizar su físico para proteger la pelota, batalló muchas veces para recuperarla y se lanzó con potencia en varios ataques. Un Tevez auténtico que deja abierta la puerta a un posible ascenso del rendimiento. Aunque él impone diferencias al declarar: "No tengo 18 años. Uno se tiene que acomodar y buscar otro juego. La explosión la sigo teniendo, pero no en 30 metros sino en 10. Tengo que ponerme en la cabeza que esto es así, pero no es fácil manejarlo", explicó en una charla con TNT Sports tras el partido.

Carlos Tevez volvió a ser fundamental en un partido de Boca. Pero no se conforma: sabe que para él cada partido será un examen. La confianza de Alfaro sigue inalterable: le dio chances en todos los partidos. Depende de él crecer y volver a convencer a todos de que su jerarquía puede llegar a ser indiscutible.

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