Boca sigue envuelto en un juego de interminables especulaciones y egos

Riquelme dijo que el contrato que le ofrecieron lo aleja de una renovación y los dirigentes se sorprendieron; desde la entidad xeneize aseguran que es un vínculo mejor y cercanos al N° 10 responden que las condiciones no son claras
Diego Morini
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26 de junio de 2014  

Perfectamente estudiado cada movimiento. Sabe cómo y cuándo decir. Aunque sólo pronuncia las palabras que mejor se acomodan a su conveniencia. Apenas dice y sabe de sus consecuencias. Una palabra alcanza para hacer ruido. Una declaración suya puede causar una onda expansiva desde aquí hasta Brasil. Porque Daniel Angelici, en Buenos Aires, se sorprendió con los dichos de Juan Román Riquelme y también le sucedió lo mismo a César Martucci, vicepresidente del departamento de fútbol de Boca, que estaba en Porto Alegre. Es que fue claro en su universo de estrategias el N° 10: eligió hablar en el momento en que entendió que debía hacerlo. Sabe que se acerca el final de su contrato y la firma del nuevo convenio no termina de conformarlo. Los dirigentes aseguran estar haciendo todos los esfuerzos posibles. Cada parte juega su juego.

"Mi contrato vence el lunes. En estos días se han reunido varias veces con mi representante. Si las cosas están como hoy (por anteanoche), el lunes dejo de ser jugador de Boca. Tendré que escuchar a otros clubes." La declaración de Riquelme retumba todavía por la Ribera y deja casi sin reacción a los dirigentes de Boca. Es que entienden, quienes mandan en el club, que no pueden satisfacer los deseos del capitán xeneize si pretende que su contrato esté regido por la cotización paralela del dólar.

"No es un problema ni de tiempo ni de plata, sino de tranquilidad jugando a la pelota. Me debo a Boca hasta el 30 de junio, hasta ahí tengo un compromiso con el club. Vamos a ver en estos días que quedan qué es lo que pasa." Más allá de las aclaraciones que ensayó Román para explicar por qué todavía no acordó su continuidad con el club, todos se preguntan cuál es el conflicto en esta oportunidad. Según algunas versiones, Angelici, que está en Buenos Aires a la espera de la firma del acuerdo, asegura por lo bajo que el club ya le entregó el contrato al N° 10 y que es considerablemente mejor que el que está a punto de finalizar.

Tanto, que comenzó a circular que a Román le habrían ofrecido 100.000 dólares por mes y hacerse cargo de los impuestos. Además, que se establecieron premios por objetivos especificados de esta manera: si juega más del 40% de los encuentros le abonarían US$ 100.000 más, y otros US$ 100 mil por ganar el campeonato local o la Copa Argentina, más unos US$ 200 mil extras por levantar la Copa Sudamericana o la Libertadores.

Cada una de las situaciones que se desencadenan en esta negociación tiene un sentido. Nada es azar. Riquelme pretende que en los próximos días alguien del club pueda llamarlo para tratar de conocer su postura final y por eso dijo: "Si no se puede, hay que seguir mirando para adelante. Después se verá dónde. Lo tomaré con mucha calma".

De todas maneras, el futbolista sabe que no puede dilatar mucho más la situación, porque en esta historia también entra Carlos Bianchi, a quien Román califica como un padre para él. Es que si el problema no es de dinero, ¿qué lo frena a firmar el nuevo contrato? Y como esta pregunta se multiplica en el universo xeneize, el capitán sabe que tiene que dar una respuesta. Incluso, el Virrey ya le habría comunicado al jugador que lo quiere y lo necesita en la pretemporada. Además, le habría dicho que pretende tenerlo desde el arranque, no como en la última preparación, en la que llegó bastante más tarde...

¿Qué sucedió entonces? Riquelme pretendía que Angelici le mejorara la cotización del dólar del acuerdo que había firmado en 2010, por 4 años. El jugador conocía que algunos contratos de sus compañeros tenían una mejor valuación de la moneda extranjera (Silva, Somoza Erviti) y quería que, al menos, esto también se estableciese para él.

De todas maneras, desde el entorno del futbolista aseguran que en el contrato que habría recibido algunas condiciones fueron modificadas, aunque son optimistas en la renovación.

Cada día se escribe un nuevo capítulo y cada parte mueve sus piezas en este tablero de especulaciones.

Insúa,?con futuro inglés

El lateral izquierdo Emanuel Insúa estaría bajo la lupa de West Ham, de Inglaterra, que en las próximas horas acercaría a Boca una oferta por el defensor. Si se produce la transferencia, el club xeneize intentaría sumar al lateral de Arsenal, de Sarandí, Damián Pérez.

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