Cachetazo: River fue una sombra y se quedó con las manos vacías

En una noche negra, Gremio lo goleó por 4 a 0 y lo eliminó; los millonarios se descontrolaron: fueron expulsados Ayala y Husain
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3 de mayo de 2002  

PORTO ALEGRE (Especial).- Después del cachetazo, los jugadores no encontraron consuelo. Todavía se los ve a Coudet, a Cambiasso, a Comizzo en el piso del estadio Olímpico. Es que Gremio volvió a ser el verdugo de River, lo goleó por 4 a 0 y lo eliminó de la Copa Libertadores. Así como había sucedido en la última Copa Mercosur. Pero esta vez dolió más. Porque uno de los grandes objetivos millonarios era destronar a Boca, que defiende aún su bicampeonato de América. Quería volver a Tokio y sacarse la espina del 96, cuando cayó con Juventus por 1 a 0 por la Copa Europeo-Sudamericana. Sabía que la empresa era complicada, pero fracasó .

River salió con una actitud ofensiva. Con Ricardo Rojas bien abierto por la izquierda en la función de volante y ganándole la espalda a Anderson Polga. Coudet, D´Alessandro y Ortega presionaron arriba, cerca del área del conjunto brasileño.

Por eso, por la obligación de jugar a matar o morir para revertir la derrota de 2 a 1 en Núñez, sufrió desacoples en el fondo y la línea de volantes. Ledesma vio la tarjeta amarilla enseguida por una infracción a destiempo a Zinho. De ese tiro libre, sorprendió Anderson Lima con un violento derechazo desde 30 metros, que dio en el travesaño de Comizzo. Fue el primer susto.

Gremio buscó manejar el balón con Tinga -fue la figura en el Monumental-, Lima y Gilberto, pero respetó demasiado al equipo de Ramón Díaz en el comienzo. Después, logró imponerse y Ayala fue amonestado por golpearlo a Luizao.

El negocio de River fue que Ortega generara una infracción cerca del área, pero cuando lo consiguió, a D´Alessandro le faltó precisión en la pegada. El Chori Domínguez tuvo su gran chance a los 25 minutos después de un centro de Coudet desde la derecha, pero el delantero prefirió cederle el balón a Cambiasso antes que cabecear directamente al arco.

Ayala siguió corriendo desde atrás a los rivales y se fue correctamente expulsado tras recibir la segunda tarjeta amarilla por una falta a Rodrigo Mendes.

Con un hombre de más, el local se agrandó y tras un rebote de Comizzo Roger tuvo la ventaja, pero su disparo se fue desviado. Pero el golpe no tardó en llegar y, en cinco minutos, Gremio se puso 2 a 0 con un golazo de Rodrigo Mendes, tras de una corrida de 50 metros y un derechazo cruzado, y una arremetida de Luizao , después de que Gilberto dejara en el camino a Comizzo.

En la segunda etapa, ya sin Ortega, D´Alessandro ni Ledesma, a River se le complicó mucho más. Como si hubiera renunciado a jugar; como si se tratara de cambiar el objetivo de "dar vuelta el resultado" por el de "no perder por goleada". Los brasileños controlaron el ritmo del juego a voluntad, sin apuros.

Domínguez arrancó en off-side y tuvo una oportunidad inmejorable para descontar, pero no le acertó al arco cuando quedó mano a mano con Eduardo. Enseguida, Husain se fue expulsado por otro patadón a Gilberto.

Para cerrar la goleada, llegaron el zurdazo de Zinho y el toque de Luis Mario para el 4-0 final. Y sólo quedó tiempo para el "ole" de los brasileños.

Pasó Gremio. River sufrió un revés abultado, jugando sin alma, y reviviendo experiencias ingratas. La Libertadores ya es un mal recuerdo.

Los cambios de Ramón

Muchos se sorprendieron con las modificaciones que realizó Ramón Díaz en el entretiempo. Ingresaron Zapata, Lequi y Husain por D´Alessandro, Ortega y Ledesma, respectivamente. El DT ya había empezado a pensar en el partido de pasado mañana con Lanús por el torneo Clausura.

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