Casos extremos de calor en el deporte y los efectos que influyen en el último informe de FIFA

Un circuito de Fórmula 1 que se desintegró, alucinaciones y molestias hasta en la comodidad del banco de suplentes; con Qatar 2022 en la mira, un repaso por los momentos "más calientes"
(0)
25 de febrero de 2015  • 23:13

No se puede jugar en el verano del hemisferio norte, hace demasiado calor. Así concluyó el grupo de trabajo establecido por la FIFA para definir las fechas del Mundial de Qatar 2022. El torneo, recomiendan, debe ser jugado entre los meses de noviembre y diciembre en lugar del tradicional período entre junio y julio. El problema es que las temperaturas en Medio Oriente en esa época oscilan entre los 40 y 50 grados centígrados, lo que haría casi imposible la práctica del fútbol. Los organizadores prometieron durante su campaña que construirían estadios con modernos sistemas de aire acondicionado, pero eso no incluye los campos de entrenamiento y mucho menos los lugares reservados para los aficionados.

La fecha entre noviembre y diciembre no fue bien recibida por toda la familia del fútbol, que mostró su preocupación por los problemas que va a causar al calendario de las principales competiciones de clubes, principalmente en Europa y en Sudamérica. Pero, ¿tiene justificación la decisión de la FIFA? ¿Cuándo es que el calor es demasiado para la práctica del deporte?

Momento crítico

Son muchos los cambios que suceden en el cuerpo de un atleta cuando está expuesto a temperaturas muy elevadas. En ese momento el cuerpo reacciona aumentando el flujo sanguíneo en la superficie de la piel, llevando el calor dentro del cuerpo a la superficie. Esto es el sudor. Si la temperatura exterior pasa la barrera de los 39- 40ºC, algo seguro en Qatar, el cerebro le ordena a los músculos que bajen el ritmo y es cuando se produce la fatiga.

Jamie Pringle, fisiólogo del deporte del Instituto del Deporte de Inglaterra en Sheffield, le explicó a la BBC que mientras más en forma esté el deportista, en mejores condiciones estará de hacerle frente al calor. "El entrenamiento ayuda a aumentar el volumen de la sangre en el cuerpo", señala Pringle. Esta es la razón por la cual un deportista de élite puede tener de 10 a 12 litros de sangre, en comparación con los seis litros de un hombre promedio. Pero si bien eso contribuirá a su desempeño, el futbolista también deberá cuidar otras áreas, pues el calor extremo también hace que se hinchen los pies y la presión atmosférica requiere de una mayor fuerza para producir el mismo tipo de movimiento. "Entonces se va a agotar más rápido", le dijo a BBC Mundo el médico deportivo Guillermo Aponte.

Cuatro casos en el que el calor afectó directamente al deporte

Mundial de EE.UU. 1994

En el Mundial de Brasil, México y Holanda protagonizaron el primer partido en el que hubo un descanso para hidratación debido al exceso de calor en el estadio. Pero dicha posibilidad no existía 20 años antes cuando el Tri jugó contra la República de Irlanda en Orlando, Florida, por la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994. "Había 46ºC en el estadio ese día. ¿Cómo alguien puede jugar fútbol en ese calor no lo sé", recordó una vez el arquero irlandés Alan Kelly. "Sentado en el banco me sentía incómodo solamente viendo, no me puedo imaginar lo que sentían los jugadores en el campo". El partido fue ganado por México 2-1, pero Irlanda logró clasificar a la siguiente ronda gracias a ese gol anotado en el final del encuentro.

Gran Premio de Dallas de Fórmula 1

Si bien en años reciente se han incorporado carreras en Medio Oriente al calendario, éstas nunca se disputan en los meses de verano por lo que no ha habido mayores problemas. Ese no fue el caso en 1984 cuando se disputó una prueba en un circuito citadino en Dallas, Estados Unidos. El trazado fue construido temporalmente, pero hubo tanto calor que la pista comenzó a derretirse y, después de unas vuelta de clasificación, a desintegrarse. Hubo debate para determinar si debía disputarse la carrera, pero como el espectáculo no se podía detener los pilotos salieron a la pista.

El ganador fue el finlandés Keke Rosberg, pero la imagen que se recuerda es la del británico Nigel Mansell tratando de empujar su Lotus hasta la meta tras quedarse sin combustible en la última curva. Mansell colapsó, claramente mermado físicamente por el calor.

Abierto de Australia

En 2014, la ciudad de Melbourne sufrió durante cuatro días consecutivos la ola de calor más intensa en 100 años. Los efectos fueron evidentes entre los jugadores y el público. Mientras unos tenistas vomitaron, otros tuvieron problemas con las derretidas suelas de sus zapatos. Yaroslava Shvedova tuvo que ser tratada de urgencia, mientras Jelena Jankovic se quemó parte de la espalda al sentarse en una silla que había quedado expuesta al sol. Sin embargo, el caso más llamativo fue el del canadiense Frank Dancevic, quien alucinó y se desmayó después de un set y medio de partido. "Me sentía mareado desde la mitad del primer set y entonces vi a Snoopy. Pensé, 'mira, Snoopy, eso es extraño'", recordó tras el partido.

El jefe médico del torneo rechazó las quejas en una entrevista en ese momento. "Evolucionamos en las sabanas de África persiguiendo antílopes durante ocho horas bajo estas condiciones". Lo cierto es que las protestas de los jugadores fueron escuchadas y los organizadores adoptaron medidas para la edición de 2015.

Maratón femenino, Juegos Olímpicos 2004

Cómo el extremo calor puede afectar el resultado de un evento deportivo quedó en evidencia durante la disputa del maratón femenino en Atenas, en el verano de 2004. La gran favorita para el evento fue la británica Paula Radcliffe, quien venía de establecer récords en la distancia durante los maratones de Londres y Boston. Pero la indiscutida reina del maratón no pudo con la temperatura, en partes del trayecto superior a los 35ºC, con la que amaneció la capital griega ese día. Radcliffe no aguantó y el drama de su llanto, sentada al borde del camino, impactó a todo Reino Unido. "Si hubiera sido un recorrido más plano, pero sobre todo si la temperatura hubiera sido menor, seguramente hubiera aguantado", dijo en ese momento el psicólogo deportivo Clyde Williams. "No se trata de que te duelen la piernas, simplemente te sientes terrible y te detienes. La gente que no le hace caso puede morir", advirtió.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.