Suscriptor digital

Champions League: Messi y Barcelona, ante la amenaza de la armada británica y Cristiano Ronaldo

Messi convirtió dos goles ante Lyon
Messi convirtió dos goles ante Lyon Fuente: LA NACION - Crédito: DPA
Claudio Mauri
(0)
14 de marzo de 2019  • 00:01

Barcelona y Lionel Messi avanzaron hacia un territorio conocido y muy transitado en la Champions League , unos cuartos de final que los recibirá por 12a vez consecutiva. También es la etapa que representó duras frustraciones en las últimas tres temporadas, con sucesivas eliminaciones ante Atlético de Madrid, Juventus y Roma.

Ahora Barcelona vuelve a desembarcar entre los mejores ocho de Europa con un 5-1 a Lyon, goleada que se concentró en una ráfaga de tres goles en el último cuarto de hora. La recta final tiene un 50 por ciento de ocupación inglesa. Con la clasificación de Liverpool, que venció 3-1 a Bayern en Munich, los británicos presentarán un póker que incluye a Manchester United y City, y Tottenham. Algo semejante no ocurría desde 2008/09, con Arsenal, Chelsea, Liverpool y el United, al que Barcelona le ganó la final 2-0. La última vez que España ubicó solo un equipo en cuartos de final fue hace nueve años, con Barcelona.

Mañana en Nyon (Suiza) se sortearán los cruces, con la novedad de que ya quedará establecido el cuadro a la final. No habrá condicionante por nacionalidad, por lo cual los conjuntos ingleses podrían quedar enfrentados en dos series. Los otros equipos que saldrán de los copones son Juventus, Ajax y Porto. Después del triplete de Real Madrid, habrá un nuevo campeón, y lo será por primera vez en la historia si el consagrado es el City de Guardiola o el Tottenham de Pochettino.

Reacio a atender a la prensa después de los partidos, Messi ayer hizo declaraciones, con palabras elogiosas para el hat-trick de Cristiano Ronaldo: "Lo de Cristiano y Juventus fue impresionante, una gran sorpresa. Pensé que el Atlético le haría más fuerza, pero la Juve le pasó por encima y Cristiano tuvo una noche mágica". Consultado sobre si prefería a algún rival en especial para los cuartos de final, Leo describió un panorama complejo: "Todos los equipos son complicados ahora. Veremos quién nos toca. El City, por ejemplo, o el Ajax, que demostró que es un equipazo de jóvenes sin miedo a nada. El Liverpool tiene mucha pegada...".

En otro micrófono, el entrenador de Lyon, Bruno Genesio, se rendía a la influencia de Messi en el partido: "Había dicho que muchas cosas dependían de él, y cuando está así es imparable. Cuando está motivado es un genio, uno de los mejores de todos los tiempos. Como Ronaldo ayer para Juventus, llevó a su equipo a la victoria".

Con Messi como factor desequilibrante, Barcelona resolvió con comodidad en un rato lo que tanto le había costado desanudar en toda la serie. El equipo catalán había vuelto de Francia con 25 remates al arco que no le sirvieron para quebrar el 0-0. En el Camp Nou desplegó un amplio dominio desde el comienzo, con control del juego y llegadas continuas. Pero necesitó de un discutido penal, en el que Suárez, más que recibir una falta, pisó al defensor y cayó. Lo reconoció el uruguayo: "Me desestabilizo al pisarlo. Está el árbitro para interpretar lo que pasó".

Messi ejecutó el penal con un suave toque, de emboquillada, como lo hizo un día anterior su amigo Kun Agüero en la goleada Shakhtar Donetsk. Barcelona amplió la ventaja a los 31 minutos, con una definición de Coutinho, tras una asistencia de Suárez, que había recibido un muy buen pase filtrado del brasileño Arthur.

El descuento de Tousart en el segundo tiempo, luego de tomar una pelota que había pasado por tres cabezazos, introdujo una incertidumbre en el resultado que se vio reflejada con algunas aproximaciones al área local. Un 2-2 le daba la clasificación a los franceses.

Lyon se sintió con posibilidades de dar el batacazo y adelantó las líneas. Quedaron espacios que Messi administró con precisión e inteligencia para conducir contraataques. Hizo el 3-1 después de marear a dos defensores con amagos hacia adentro y afuera; le pegó débil de derecha, sin que Gorgelin, el arquero que había reemplazado al lesionado Lopes, pudiera desviar el tiro.

Más aliviado con la diferencia, Barcelona se benefició de la otra faceta de Messi, la de asistidor. Profundizó en dos ocasiones, una para darle un pase-gol a Piqué y en la restante para que definiera Dembelé. En un suspiro, un 5-1 por obra y gracia de Messi, goleador (8) de esta Champions, junto con Lewandowski, que ya está afuera con Bayern Munich.

Puntero en LaLiga, finalista en la Copa del Rey (enfrentará a Valencia), Barcelona sigue en carrera a un triplete que en la última década conquistó dos veces, con Guardiola y Luis Enrique. Por delante está la armada inglesa, el formidable Cristiano, el desinhibido Ajax. Una Champions atrapante.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?