Con voz ronca

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28 de diciembre de 2001  

“Llego con la intención de poner a Racing entre los primeros equipos de la Argentina. Quiero un equipo que salga a la cancha con actitud ganadora. Para eso vamos a vivir las 24 horas para Racing” (2 de enero).

“Comprendo el enojo y los insultos de los hinchas. Pero el plantel y el cuerpo técnico no quieren jugar la promoción, y por eso debemos sumar la mayor cantidad de puntos posible. Yo tengo que estar con la cabeza fría a la hora de hacer los cambios” (18 de marzo, después de un empate 0 a 0 ante Unión y de recibir insultos de la hinchada).

“¿Me acusan de defensivo? Preguntale a cualquier jugador del plantel: nosotros planificamos todos los partidos para ganarlos” (12 de junio).

“Es normal y lindo que haya expectativas, pero nosotros tenemos que ir paso a paso. Si nos dejamos llevar por la gente, va a cabecear Campagnuolo. Y no en el minuto 45, sino en el 20” (25 de septiembre).

“Son pocos los técnicos que pueden pensar en un futuro lejano. Bianchi, que arrancó y ganó... O Ramón Díaz, que empezó con dos títulos seguidos. Ojalá pudiera estar uno, dos o tres años acá, en Racing, pero eso depende de un montón de cosas. En el fútbol, de la risa al llanto hay un paso” (25 de septiembre)

“Este grupo viene trabajando humildemente desde enero, y desde mitad de año en los casos de los jugadores que se sumaron. Nadie le regaló nada. Este plantel consigue triunfos jugando con el alma. Nadie nos favoreció” (21 de octubre).

“Racing demostró que tiene hambre de gloria dando vuelta un resultado adverso. En la segunda etapa hicimos modificaciones tácticas que nos permitieron emparejar el partido, pero como siempre, el triunfo fue mérito de los jugadores” (28 de octubre, luego del triunfo por 3 a 2, ante Estudiantes La Plata).

“Ya está... no hay que hacer ningún drama, nos ganó un gran equipo. Román jugó muy bien. Para pararlo tenés que entrar en la cancha con un revólver, pegarle un tiro y listo. Es un fenómeno” (1º de noviembre, luego de la derrota ante Boca por 3 a 1).

“Antes, durante los días de semana me levantaba aproximadamente a las 7, pero ahora me despierto a las 6. Duermo menos de cinco horas diarias. Tengo poco tiempo de ver a mi familia y hasta me reúno poco con mis amigos, en el café” (23 de noviembre).

“Ahora me enojé. Vamos a ser campeones” (9 de diciembre, tras el empate con Banfield 0 a 0).

“Ya había dicho que íbamos a ser campeones, y ahí lo tienen, somos el campeón” (27 de diciembre).

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