Conquistadores: pasado y presente, con nombres que dejaron una huella

Juan Pablo Sorin, en Cruzeiro, y Andrés D'Alessandro, actual líder de Internacional, de Porto Alegre, abanderados en suelo enemigo
Federico Cornali
(0)
10 de enero de 2016  • 23:27

SAN PABLO.– El mercado del fútbol en Brasil es dinámico y maleable. Se adapta a las posibilidades que la –hoy devaluada– economía local le brinda. Si bien cada vez que se abre el libro de pases algún astro inalcanzable suena como refuerzo, la realidad se encarga de poner las cosas en su lugar. Los nombres de los jugadores argentinos que llegan al vecino gigante son una interesante muestra. En 2016, la escasez de recursos requiere de los ojeadores brasileños en nuestro país otra mirada, mucho más detallada y selectiva.

A principios del nuevo milenio, por citar un caso emblemático, fue Juan Pablo Sorin quien llegó a Cruzeiro, proveniente de River. El defensor era todo un símbolo del perfil que los clubes brasileños buscaban de un futbolista argentino, un "jogador raçudo"; es decir, con entrega y compromiso. En Belo Horizonte enseguida adquirió porte de ídolo, tanto es así que tuvo dos regresos, en 2004 y 2008.

El ejemplo de Sorin sirvió para que otros clubes se animasen a explorar el fútbol argentino. Con un poderío económico incomparable en tiempos del misterioso empresario iraní Kia Joorabchian, Corinthians contrató en 2005 a Javier Mascherano y Carlos Tevez , jóvenes figuras de River y Boca, respectivamente.

Lo cierto es que ya no sólo se buscaban defensores o jugadores "metedores". Muy por el contrario, los argentinos que se convirtieron en indiscutidos de sus equipos fueron volantes creativos. Darío Conca, en Vasco da Gama y Fluminense, y Walter Montillo, en Cruzeiro y Santos, brillaron antes de partir para el fútbol chino, un mercado que desde hace un par de años recluta a los mejores valores del torneo brasileño. También, Manuel Lanzini.

Tal vez el caso más exitoso sea el de Andrés D’Alessandro , que llegó en 2008 a Internacional de Porto Alegre y ya no se movió de allí. Con el club gaúcho obtuvo las copas Libertadores, Sudamericana y Recopa, lo que lo convirtió en capitán, símbolo del equipo y hasta nombrado ciudadano ilustre. También Pablo Guiñazú tuvo buenas actuaciones en Inter, aunque descendió el año pasado con Vasco da Gama.

En los últimos meses, los argentinos más destacados fueron el ex Boca y Banfield Jesús Dátolo y, claro está, Lucas Pratto, ambos de Atlético Mineiro. El ex Vélez llegó en 2015 a Belo Horizonte y enseguida se cargó el equipo al hombro, convirtiéndose en el máximo goleador de los suyos y en el segundo mayor artillero del Brasileirão.

Lejos del nivel de Pratto estuvieron otros compatriotas, que se repartieron entre actuaciones irregulares, lesiones y complicaciones para adaptarse. Lisandro López, Ricardo Centurión, Héctor Canteros, Agustín Allione, Jonathan Cristaldo, Lucas Barrios y Pablo Mouche aparecen entre los que no consiguieron sobresalir.

La otra cara: los que no enamoraron

Varios fueron los casos de futbolistas argentinos que no tuvieron un buen desempeño en Brasil, aunque generaron muchas expectativas. Algunos de los casos son: Leonardo Astrada (Gremio), Matías Defederico (Corinthians), Horacio Ameli (Internacional y San Pablo), Sergio Escudero (Corinthians, Curitiba y Criciúma), Rolando Schiavi (Gremio), Ignacio Scocco (Inter), Fernando Cavenaghi (Inter), Mario Bolatti (Inter), Sebastián Domínguez (Corinthians), Adrián González (San Pablo), Clemente Rodríguez (San Pablo) y Ezequiel González (Fluminense), entre otros.

25 fueron los argentinos que se desempeñaron en Brasil durante 2015, dominando, en cantidad, el mercado de extranjeros. Uruguay quedó en segundo lugar, con 16.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.