Corea ya ganó

El seleccionado de Guus Hiddink se medirá con Turquía para definir el tercer puesto del Mundial; más allá del resultado, el torneo fue un negocio redondo para los coreanos y el punto de partida para otro boom económico
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29 de junio de 2002  

DAEGU, Corea del Sur.- Las dos grandes sorpresas de la Copa del Mundo, Corea y Turquía, disputarán hoy, a las 8, el partido por el tercer puesto que, cualquiera sea el resultado, significará para ambos el primer podio de su historia mundialista.

Por eso, más allá del partido, hay otras cuestiones para tener en cuenta. Es que la Copa del Mundo entró en la recta final y ahora es tiempo de sembrar, porque Corea utilizó el paso de los mejores futbolistas del planeta como vidriera para enseñarle al mundo las condiciones que la convirtieron en la 13ª potencia económica mundial. La tecnología, la red de comunicaciones y de transporte, la seguridad y las facilidades para el comercio fueron algunos de los puntos que los coreanos le mostraron con orgullo al mundo mientras la pelota rodó por las 10 ciudades sede.

Tres días atrás, el presidente Dae-jung Kim se reunió con los ministros del gobierno para planificar la estrategia post-Copa del Mundo, porque nadie quiere dejar pasar el impacto que provocó Corea con la organización del Mundial. La idea es ampliar el mercado para las exportaciones, expandir el negocio de las telecomunicaciones y promover esta península como nuevo foco turístico asiático.

Sobre esto, el ministro de Comercio, Industria y Energía, Koo-hwan Shin, pronosticó que a partir de septiembre próximo los rubros que él controla crecerán un diez por ciento. La creación del nuevo aeropuerto de Incheón, en el que aterrizan 30.000.000 de aviones por año, y los numerosos puertos distribuidos en distintas ciudades serán las puertas de salida de los productos coreanos hacia el mundo, con China como principal destino. Para ir entrando en razón de lo que depara el futuro, se prevé que 2002 dejará 165.000 millones de dólares por exportación.

El gran beneficiado por la organización de la Copa del Mundo para ampliar el mercado será el Ministerio de Información y Tecnología, ya que con la emisión de los 31 partidos realizados aquí expuso al mundo sus avances tecnológicos y nadie se quejó por el servicio recibido. También se habla del desarrollo en la tecnología de los teléfonos celulares y de Internet.

Hay más: la intención del Ministerio de Finanzas y Economía es organizar seminarios económicos en varios mercados extranjeros con la finalidad de crear nuevas operaciones en Europa, los Estados Unidos y Asia. Londres, a partir del mes próximo, sería el punto de partida de esta iniciativa.

Durante un mes, Corea fue la capital del fútbol y los coreanos creen que ya es hora de convertirla en la capital del turismo asiático. Algunos de los centros de mayor atracción turística como los palacios de Seúl; el parque de diversiones Everland, en Suwon; el parque nacional de Gyeryongsan, en Daejeon; el arte culinario de Jeonju, y el templo de Jeondeungsa, en Incheón; la isla de Jeju; las playas de Busán y Ulsán y los alrededores montañosos de Gwanju fueron mostrados en los videos promocionales de la Copa del Mundo y a partir de ellos se espera un crecimiento considerable de visitantes una vez que deje de rebotar la pelota.

Corea se prepara para un nuevo despegue y el gobierno quiere sacar rédito del nacionalismo que tomaron los ciudadanos gracias al seleccionado de fútbol para incentivar a la gente a confiar en el país, a trabajar por él y a invertir en él.

No quieren que el amor hacia la bandera se vea reflejado sólo en la moda (durante el Mundial fueron un furor las polleras y las blusas diseñadas con la bandera coreana), sino en cada esfuerzo laboral. Quieren que ese ejército de 5.000.000 de hinchas que salieron a la calle a festejar el triunfo sobre España, en los cuartos de final, mantenga el mismo entusiasmo para transformar a Corea en una potencia.

El futuro marcará el crecimiento del país asiático y más allá de las exportaciones, el turismo y el potencial tecnológico, el fútbol también ya aportó una porción a la torta, pues la consultora Hyundai Research Institute informó que la clasificación del seleccionado dirigido por Guus Hiddink le dará al país un beneficio económico de 77.800 millones de dólares.

No caben dudas: el Mundial fue un negocio redondo. O, mejor dicho, el primero de otros tantos que vendrán.

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