Coudet: "River no es un club fácil para mantenerse... algo debo tener"

El volante, autor de dos golazos anteanoche frente a Libertad, siente que la reprobación que venía recibiendo de los hinchas era lógica, pero no perdía la calma: "Necesitaba seguir jugando como lo siento"; dijo; elogia al técnico Leonardo Astrada y asegura que, para el equipo millonario, "éste puede ser un gran año"
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27 de febrero de 2004  

Para quien, como Eduardo Coudet, balconea los 30 años -los cumplirá el 12 de septiembre próximo-, con casi ocho de ellos en primera división, es impropio sorprenderse por los vaivenes emocionales del mundo del fútbol. Hoy, el histriónico jugador de River saborea la parte dulce de ese péndulo en la vida de todo futbolista. Las imágenes de la dura derrota ante Boca del último Apertura (2-0) son extemporáneas: entonces había voces hirientes para él en los pasillos del club; ahora no le alcanzan las sonrisas para retribuir el afecto que recibe.

La reconciliación con los hinchas se firmó el domingo, con Estudiantes, y se ratificó anteanoche, en la victoria ante Libertad. El propio interesado la refrendó con un muy buen gol, un golazo y un buen trabajo, pero relativiza la idea de que esa actuación hubiera sido imprescindible para que la gente volviera a reconocerlo. "No... Necesitaba seguir jugando como lo siento. Yo en este momento me siento muy bien. Y creo que por algo hace mucho que estoy acá, y River no es un club fácil para mantenerse... Algo debo tener", le dice Chacho, sereno, a LA NACION.

-¿No es fácil el mundo de River?

-No es fácil porque es un club donde salir segundo no sirve, y en el que ganar a cualquier precio tampoco sirve. La exigencia es ganar jugando bien. Una linda exigencia.

-En la cancha te venían resistiendo mucho. ¿Y en la calle?

-No... A mí me trataron bien. La verdad, no me puedo quejar. Lo que pasó en este último tiempo fue una reprobación lógica, si uno se pone en el lugar del hincha. La gente quiere que su equipo gane y juegue bien, y si eso no pasa es normal que haya cuestionamientos.

-Pasó bastante tiempo desde aquel partido con Boca. ¿Qué cambió desde entonces hasta ahora con vos?

-Ahora estoy entero. Entro sin regalar nada en lo físico, y eso para mí es importante. En lo futbolístico no cambié; obviamente, cuando uno está en buen estado mantiene una continuidad, y eso es básico.

-¿Cuánto influyó en tu mejoría y en el grupo la llegada de Astrada?

-El nos da tranquilidad. No pide cosas extrañas. Nos exige explotar la mejor faceta de cada uno. Y ahora se están dando las cosas. Tenemos un gran plantel y eso hace que cuando tenemos que hacer cambios no se resiente tanto el equipo.

-Desde afuera se ve otra actitud en el equipo. ¿A qué se debe?

-El cambio pasa por lo físico. Hicimos un buen trabajo y tenemos jugadores que están entrando al ciento por ciento físicamente. El equipo del final del año último no ligó nada y en la previa de los partidos siempre parecía un hospital.

-¿Tienen recursos para tener ambiciones en los dos frentes?

-Nosotros tenemos que pelear en todo lo que se nos cruce. Vamos a ir en busca de lo que tengamos adelante. Tenemos mucho plantel; creo que se nos puede dar.

-¿En la Copa se puede ganar con el estilo histórico de River?

-Sí, sí... Hay que ser realistas: los partidos de Copa son mucho más duros. A nivel internacional todo es distinto. Pero nosotros no tenemos otra forma de jugar; es difícil que cambiemos el estilo de River.

-En el verano aparecieron muchos pibes. ¿Hay más competencia ahora por un puesto?

-Acá nadie te regala la camiseta. Eso es así desde que yo tengo uso de razón en este club. Si no te exigís al máximo te quedás afuera.

-¿Jugar con Boca se convirtió en un objetivo en sí mismo?

-No... Para nada. Que me cuestionen por un partido con Boca es una ridiculez. El del año último fue el único clásico que perdí.

-Sos un tipo alegre por naturaleza. ¿Sos feliz jugando al fútbol?

-Obviamente. Cuando te sentís bien es mucho más lindo jugar. Yo me divierto adentro de una cancha.

-¿Alguna vez te planteaste hasta cuándo vas a jugar?

-No, eso todavía no me preocupa, ni tengo pensado nada sobre qué voy a hacer cuando ya no juegue. Ahora quiero jugar, nada más.

-Ahora les toca jugar con Newell’s, y justamente con el debut de Gallego como DT. ¿Es especial para vos?

-A Newell’s siempre le quiero ganar. ¿Gallego? Y... me hubiese gustado que tuviera oportunidad de dirigir en otro equipo, pero bue... También el amigo Dalla Líbera ha pasado por ahí. Pero los amigos también se equivocan, je...

-¿Está todo dado para que éste sea el año de River?

-Están las cosas bien. Me parece que puede ser un gran año.

-¿Y para vos?

-Yo voy a trabajar para que lo sea.

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