De la tierra de la cumbia y el café a la gloria académica

Alex Viveros y Gerardo Bedoya, el aporte colombiano para la consagración del equipo de Reinaldo Merlo
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30 de diciembre de 2001  

Uno pasea casi todo el tiempo su espíritu festivo, bien a la manera en que se toma la vida en su tierra. El otro es un cultor de la voz y el perfil bajos, menos afecto al ajetreo y más cercano a todo lo que signifique tranquilidad. De Alexander Viveros Sánchez y Gerardo Bedoya Munera se trata, los dos colombianos que llegaron a Racing a mitad de año y ya quedaron en la historia grande de la Academia. Representan el aporte de la tierra del café y la cumbia para que el equipo de Avellaneda viva horas de felicidad después de la oscuridad de 35 años.

"Este momento lo vivo con mucha felicidad, es maravilloso. Este fue un equipo de hombres, que se repuso de los momentos malos. Tuvimos siempre toda la presión y muchos creyeron que no teníamos la personalidad necesaria, pero supimos contrarrestar a todos nuestros rivales", dice Alex, de 24 años. "Esto me produce mucha alegría, una gran satisfacción. Recuerdo que en el partido con Vélez le pedía a la gente que alentara porque íbamos ganando y necesitábamos ese apoyo como nunca. No jugamos un fútbol brillante, pero el equipo tácticamente funcionó bien. Uno siempre busca luchar para alcanzar los primeros lugares. Vivimos todo con mucho compromiso, y logramos que a este equipo se lo respetara", agrega El General, de 26. Con permiso del DT Reinaldo Merlo, los dos ya viajaron a su país para pasar el fin de año con sus familiares.

Los dos zurdos se conocieron allá por 1998, jugando para Deportivo Cali. La camiseta verde fue la primera que vistió Viveros en las canchas; Bedoya llegó allí tras comenzar su carrera en Deportivo Antioquía y Deportivo Pereira. A los dos les había echado el ojo Merlo en su paso por el fútbol colombiano, y cuando a mitad de año la Academia incorporó jugadores en masa, ambos fueron objetivos importantes para los planes de Mostaza.

"Es bueno que los colombianos sigamos logrando cosas importantes en la Argentina, como Mario (Yepes), Chicho (Serna) u Oscar (Córdoba).Yo tuve la oportunidad de ser campeón en otros clubes, pero lo que se vive aquí es diferente a todo. Sacando, obviamente, lo de Deportivo Cali, que para mí fue una de las cosas más bellas", recuerda Alex. "En Colombia estuvieron pendientes de todo lo que hicimos y muy contentos por lo que se logró. Cuando llegué era difícil imaginar esto, pero a medida que pasaban los partidos y los ganábamos, nos dimos cuenta de que se nos podía dar", dice Bedoya.

Uno y otro sienten que ya pagaron el derecho de piso en un medio muy duro y competitivo. "Afortunadamente, me adapté muy rápido. Además, la hinchada me pidió casi siempre, y eso me da mucha alegría", comenta el volante. "Me costó un poco el sistema que empleó el profesor (Merlo). Nunca lo había hecho de esta manera. Pero después de que me integré al grupo de compañeros y entendí lo que pretendía, no hubo problemas", apunta el lateral.

Es el momento de hablar de los hinchas de la Academia, un sostén, Viveros habla de su sorpresa ante tanta pasión: "Imaginaba una hinchada muy grande, pero no algo tan intenso. Es espectacular, es la número 1". Bedoya asiente: "Ha sido hermoso lo de la gente. Muy grande... Yo sentí que se encariñó mucho conmigo, porque vio el esfuerzo que hice".

Hay otra cosa que comparten: la seducción del fútbol del Viejo Mundo. Es una meta para los dos. "Quisiera, como todos, hacer un paso por Europa. Mientras tanto, espero seguir en Racing y ganando cosas (Viveros)". "El futuro de uno estaría en Europa, si se da algún día. No se puede desconocer que allí es donde todos tratamos de llegar, y para mí es un sueño que me gustaría cumplir (Bedoya)".

Son el sello colombiano de la Academia, una marca cada vez más frecuente en los campeones argentinos.

Bedoya, por Viveros

"Como jugador es excelente. Se distingue por su muy buena técnica y un estado físico impecable. Es un titular para cualquier equipo, y no por nada está en la selección de Colombia. Para mí fue de gran ayuda que él estuviera conmigo aquí; me sirvió para adaptarme rápido."

Viveros, por Bedoya

"Gerardo es un excelente jugador, con muchas cualidades técnicas, buena capacidad para marcar y muy importante para el equipo. Fuera de la cancha es una persona muy tranquila, sencilla y noble, que brinda su amistad. Se merece todo lo que estamos disfrutando ahora."

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