Después del bochorno

La controversia en derredor de los jueces desnudó las internas en la comisión arbitral; Blatter pidió que se dejaran de lado las disputas. Otra consecuencia fue la renuncia del titular de la Federación Española Angel Maria Villar
Claudio Mauri
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24 de junio de 2002  

YOKOHAMA, Japón.– Las serias equivocaciones de los árbitros le están sacando un grano impensado a la FIFA, justo en un Mundial que discurre con normalidad en lo organizativo y es un éxito en cuanto a la seguridad, un tema que había causado varios desvelos en lo previo. Y ya se sabe que si los jueces ocupan más espacio y atención de lo debido es porque el margen de error supera lo tolerable. Es lo que está ocurriendo.

Ese forúnculo que fue creciendo con errores que incidieron en más de un resultado y supuró bastante con la eliminación de Italia, acaba de reventar al cobrarse como última víctima a España, fuertemente perjudicada ante Corea del Sur por el egipcio Gamal Ghandour, que anuló dos goles para el equipo europeo y frenó con un off-side inexistente una entrada de Luis Enrique para la definición.

Así como el sol no se puede ocultar con una mano, los escandalosos fallos tampoco podían pasar como si nada. Y ayer, en el señorial hotel Westin, de Tokio, hubo un par de consecuencias de peso. Una, la oficial, fue la renuncia de Angel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, a su cargo de miembro de la Comisión de Arbitros de la FIFA, que preside el turco Senes Erzik. La dimisión fue presentada en la reunión del cuerpo colegiado, en la cual se debatió y se eligieron a los árbitros para las semifinales.

El otro rebote que dejó la jornada quedó intramuros, pero trascendió porque involucra nada menos que a Joseph Blatter: el presidente de la FIFA bajó desde el noveno piso, donde tiene su despacho, hasta la sala de reuniones, en el primer subsuelo. Su intervención en el cónclave que duró una hora y media no fue más de cinco minutos, pero le dejó a la Comisión una recomendación-advertencia de cara a las semifinales y la final: que se le ponga fin a las internas para que haya representantes de distintos continentes y se designe a los jueces más capaces.

Porque en el ambiente muchos consideran que los desaciertos se deben a que se eligen autoridades de países que no pertenecen a la alta competencia. Por ejemplo, en Corea-España, al juez egipcio lo secundaron un asistente de Uganda, que gana alrededor de cinco dólares por encuentro dirigido en ese país africano, y otro de Trinidad y Tobago.

La otra idea de Blatter apunta al Mundial de Alemania 2006: que las ternas para los encuentros sean integradas por autoridades de un mismo país para facilitar el entendimiento. Una fuente cercana comentó que Blatter está disgustado y que hizo un razonamiento elemental: “los árbitros se equivocan, pero después el que tiene que poner la cara soy yo”.

La reunión de la Comisión de Arbitros era reservada y por eso no había sido anunciada en ningún centro de prensa y tampoco se había convocado al periodismo. De todas maneras, cerca de una decena de cronistas se acercó al hotel. En las adyacencias de la sala se advertía un clima tenso. En un momento, Mick Michels, encargado de prensa de la comisión, se acercó con un mensaje disuasorio: “Ningún integrante hará declaraciones. No tiene sentido que sigan aquí”.

Quien sí aceptó la requisitoria fue el renunciante Villar, que puso fin a una gestión que había comenzado luego del Mundial de Francia: “Vine a la reunión para presentarle la dimisión a Blatter y al presidente de la comisión”, expresó.

–¿Su salida se debe al mal desempeño del árbitro egipcio?

–No es por lo del partido ante Corea; a lo sumo es un elemento más. Hay motivos más de fondo que los explicaré más adelante.

–¿Le aceptaron la renuncia?

–Me voy y no vuelvo. No me tienen que aceptar nada.

–¿Qué sensación le quedó tras el partido?

–Pues es evidente que España perdió por los errores del árbitro, que además me los acaba de reconocer la propia comisión. Todos me admitieron que España está fuera del Mundial por eso. No tuve necesidad de hablar mucho en la reunión.

–¿Le parece bien la terna que dirigió a España?

–Si se equivocan como el otro día, no. Por eso pido una mejor formación. Yo no estuve de acuerdo en todas las designaciones, pero tampoco voy a decir en cuál.

–¿Hubo compatriotas suyos que le dijeron que a España la robaron?

–Ese término se utiliza con frecuencia en el mundo del fútbol, pero yo prefiero evitarlo.

–¿La honorabilidad de algunos árbitros está en tela de juicio?

–Yo los considero honestos.

Castrilli: “Hubo horrores”

El ex árbitro internacional Javier Castrilli afirmó que debido a intereses políticos, hubo “verdaderos horrores” en los arbitrajes del Mundial. En declaraciones a la agencia AP, Castrilli aseguró que en esta Copa del Mundo fallaron los “criterios de capacitación y selección”, y agregó que “se designaron jueces de países sin tradición. Todo responde a intereses políticos y, por eso, hubo verdaderos horrores en este Mundial”.

Castrilli también censuró la designación del argentino Angel Sánchez. “No representa al referato argentino y ahora está tomando algo de su propio veneno. El lugar de la Argentina en el Mundial debió ser para Horacio Elizondo”, afirmó.

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