Docente y decente, la jerarquía hace escuela

Pablo Vignone
Pablo Vignone LA NACION
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24 de enero de 2018  

Sobran significados para los 44 partidos de José Néstor Pekerman al borde de la cal mundialista. Suman más que los que dirigieron César Luis Menotti y Carlos Bilardo, aunque naturalmente tienen un peso distinto. Son casi el doble que los de Helmut Schön, aunque los del alemán tienen el mérito de haberse disputado a lo largo de cuatro Copas del Mundo consecutivas, de mayores, incluyendo dos finales, una semifinal y un título.

Hay apellidos de comprobada jerarquía en la estadística, de indudables pergaminos. Es obvio que hay una relación directa entre la cantidad de partidos y los éxitos: los equipos que más juegan son los que llegan a las finales. Y la marca de Pekerman se recorta entre los logros de entrenadores de equipos campeones con futbolistas maduros y de carácter. Dentro de ese recorte, los números pueden volverse un terreno fértil para la discusión de los méritos.

En ese debate, sería un error clasificar a José por el tamaño de sus logros. Tiene más títulos juveniles que mundiales de mayores dirigidos, pero análisis de ese tenor ignorarían la verdadera riqueza del entrenador, la que puso en juego para amasar estos números.

Pekerman está allí a causa de su real jerarquía, docente y decente, que hizo escuela. ¿Acaso pudo haber llegado más lejo? Sí, por ejemplo, si en la Copa de Alemania 2006 hubiera exigido al chico Messi como al jugador formado que luego fue, en lugar de cuidarlo tanto; discusiones frugales, en todo caso. El auténtico valor de José Pekerman es la clase de futbolistas que elaboró en las categorías juveniles y, también, aquellos que dejó de disfrutar el fútbol argentino cuando la AFA detonó su proyecto.

Ese proyecto sigue vigente. Se lo apropió Colombia para su selección mayor y son varias las federaciones nacionales que lo adoptaron para sus esferas juveniles. En Uruguay, por ejemplo, se hace mucho de lo que acá se hacía y dejó de hacerse; hace poco lo elogió en las páginas de LA NACION el 'Maestro' Oscar Tabárez: “Siempre lo reconocí como una persona que trabajaba muy bien en el aspecto formativo”. Con 68 años, José Pekerman sigue vigente más por lo que sembró que por lo que cosechó.

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