Dos dudas en el equipo

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24 de junio de 2002  

SEUL (De un enviado especial).– La ansiedad por jugar una de las semifinales del Mundial aumenta, tanto para los jugadores como para los hinchas, quienes, aprovechando el día libre, desafiaron la lluvia y rindieron culto a los jugadores de Corea durante el entrenamiento. Unos 2000 fanáticos, entre los que se destacaron las adolescentes, siguieron atentamente la práctica que tuvo como denominador común la preocupación del cuerpo médico y del cuerpo técnico.

El primero mantiene el alerta por las lesiones que sufrieron en el tobillo izquierdo el volante central Nam Il Kim y la estrella Jung Hwan Ahn y, si bien aún no hay una definición sobre la participación de ambos en el cotejo frente a Alemania, en el estadio mundialista de esta ciudad, el delantero corre con más ventaja para actuar que Kim, que se lesionó en el partido con Italia (fue reemplazado) y se resintió en el cotejo con España, en el que se retiró antes de que termine el primer tiempo.

Además de estos problemas, el cuerpo médico está trabajando junto con el preparador físico para recuperar a los jugadores en las pocas horas que quedan por delante, pues, a diferencia de los alemanes, Corea jugó alargue en los octavos de final ante Italia y en los cuartos frente a España y esto generó no sólo un desgaste físico sino también psíquico, pues los jugadores afrontaron una situación que jamás se hubiesen imaginado y hoy cargan con la exigencia de todo un país, que les pide la conquista de la Copa del Mundo en Japón, el domingo próximo.

Frente a estos inconvenientes, el entrenador Guus Hiddink, que en el Mundial de Francia 98 participó de las semifinales como técnico de Holanda, ya está pensando en los posibles sustitutos y en el caso de que no se recupere Kim lo reemplazaría Eul Yong Lee, que ocupó su lugar frente a España. La presencia de Ahn, que marcó el gol de oro frente a los italianos, no correría peligro, pero en caso de no mejorar, Sun Hong Hwang, que jugó como titular en los dos primeros encuentros, acompañaría en el ataque a Ki Hyeon Seol.

“Alemania es un equipo de un gran poderío físico y que tiene una gran historia en este tipo de competencias. Corea debe estar ordenado y concentrado para ese partido si quiere seguir adelante”, comentó Hiddink.

Con una ansiedad difícil de controlar, los coreanos se preparan para su hora más gloriosa: enfrentarse con Alemania en las semifinales y luchar por la clasificación para la final, que se jugará en Yokohama.

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