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MAR DEL PLATA.- Le gustó el proyecto que del otro lado de la línea, desde Capital Federal, le acercaba Martín González, ciento por ciento fanático de Boca. Y dijo que sí. Hacer esculturas es parte de su vida. El problema era el personaje que le habían encargado. "Tuve que sentarme frente a la computadora y buscar en Internet para ver quién y cómo era", dice a LA NACION la artista plástica Elizabeth Eichhorn, a quien poco y nada le interesaba el fútbol y mucho menos sabía de un tal Juan Román Riquelme al que, al cabo de más de cinco meses de trabajo, acaba de eternizar en una obra de más de dos metros de altura, financiada por admiradores del ídolo y que, si no hay sorpresas, pronto tendrá un lugar destacado en el Museo de la Pasión Boquense de la Bombonera.
Un espacio en el que Eichhorn ya dejó su huella, con la imagen que allí se exhibe de Diego Maradona, obra encargada por los fieles enrolados en la Iglesia Maradoniana. Y donde muy pronto, quizás a mitad de año, entregará la de otro gran ídolo xeneize: Martín Palermo, con una estatua que la misma escultora está preparando a pedido del marplatense Damián Biagetti. "La queremos de tres metros, un centímetro por cada gol", pidió este joven, que, tal como también sucedió con la idea de González, pronto encontró cientos de adhesiones para aportar a la causa.
Tanto Riquelme como Palermo están al tanto de esta suerte de homenaje que les quieren rendir estos hinchas de Boca que, más allá de la camiseta, destacan a dos de las figuras que han hecho historia en el club durante las últimas décadas.
"La idea surgió en septiembre, cuando Román renovó contrato, y pronto encontré gente que acompañó el proyecto y una gran artista que estaba dispuesta a ejecutarlo", cuenta González. Los apoyos llegaron desde Facebook, donde creó el grupo Queremos el Monumento a Riquelme. Cuando la obra ya estaba en marcha, se acercó a Casa Amarilla y pudo hablar con Riquelme para comentarle de esta aventura. "Se sorprendió y nos dio el OK", explica a LA NACION.
Eichhorn, que además es docente y frecuente protagonista en muestras de arte, se reunió varias veces con González y algunos de los pioneros de la iniciativa. "Me sirvió mucho lo que me contaron de cómo es Riquelme dentro y fuera de la cancha para transmitir su personalidad en mi obra", cuenta la escultora desde su taller, situado muy cerca de la estación de trenes. La obra está terminada, pero pide que en las fotos del monumento, elaborado en resina y patinado, no se vean ni el rostro ni la figura de cuerpo entero. Pero advierte que buscó reflejar al jugador en una actitud muy propia y que implica amenaza de gol. "Queremos que sea una sorpresa para el momento en que sea inaugurado", comentó. Un detalle que sí se puede destacar: tiene el modelo de camiseta de 2007, cuando Riquelme fue vital para que Boca ganara la Copa Libertadores.
La estatua de Palermo ya está en pie, también en el mismo taller. Pero en una instancia previa. El goleador, con sus brazos en alto, todavía está armado en arcilla y falta terminar el rostro y detalles de uno de los puños que están en alto, en posición de festejo de gol.
Biagetti sigue a Palermo desde que estaba en Estudiantes de La Plata. Recuerda que tenía 12 años cuando llegó a platinarse el pelo para copiar al goleador que poco después pasaría a Boca, el club del cual es hincha. "Siempre creí que se merecía un monumento y me largué en esta aventura", relata.
Volcó su idea en el sitio web www.monumentoapalermo.com.ar y y enseguida cosechó decenas de adhesiones. Pero antes, en febrero, durante el Torneo de Verano, aquí en Mar del Plata le contó su idea al propio Palermo. "Fue el primero en saberlo y acompañó enseguida", recordó.
Primero soñó con una escultura de acero fundido, un material que fuera reflejo del espíritu del goleador que desarrolló su carrera entre grandes alegrías, algunas tristezas y situaciones de película. Se tuvo que conformar con una pieza de resina con incrustaciones de acero.
Ambas esculturas, al igual que ocurrió con la de Maradona, llevarán en el pedestal los nombres de quienes acompañaron y financiaron la obra. Para el caso de Riquelme, el aporte mínimo era de 100 pesos. "Tuvimos que cortar en 250 nombres porque juntamos toda la plata y la plaqueta iba a ser más grande que el monumento", explica González.
Biagetti todavía está en campaña desde el sitio web con un bono contribución, también de 100 pesos. La intención es que la obra esté lista y en el Museo de la Pasión para fines de junio, casi en coincidencia con el anunciado retiro de Palermo. El lunes último, a primera hora, la llamó a Eichhorn. No era para apurarla con el trabajo, sino para que tuviera en cuenta una pequeña modificación en la obra. "Martín hizo otro gol, así que hay que hacerlo un poquito más alto", pidió, y así ser fiel al acuerdo inicial con la artista: un centímetro del ídolo por cada gol en su carrera.
LAS ESTATUAS DE MERLO Y MARADONA
La imagen de Diego Maradona se exhibe en el Museo de la Pasión Boquense. Pero acaso esta moda cobró difusión a partir de la estatua de Mostaza Merlo en Racing, por ser el entrenador que logró el título local después de 35 años de frustraciones. La obra fue realizada en 2002 por el artista plástico Daniel Zimmermann, pero instalada en el club de Avellaneda en 2009.



