El cumpleaños menos pensado para Riquelme

El volante se entrena solo y su pase a Europa nunca se define
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25 de junio de 2002  

Ya pasaron 39 días de la última vez que Juan Román Riquelme se puso la camiseta de Boca. Pero parecen muchos más. Fue el 16 de mayo, en Asunción, en la derrota ante Olimpia por 1 a 0, que significó la eliminación del conjunto de Oscar Tabárez de la Copa Libertadores.

Los hinchas xeneizes piden su regreso y sus compañeros lo extrañan en los Estados Unidos, ya que el equipo no pudo ganar ninguno de los tres amistosos que disputó. Mientras tanto, Jesús Gil y Gil dijo que la transferencia a Atlético de Madrid está cada vez más fría, y Marcos Franchi, representante del futbolista, no encuentra, por ahora, un equipo donde Riquelme continúe su carrera. El, mientras tanto, se entrena solo: sale a correr por Don Torcuato y también va a un gimnasio. Ayer pasó su cumpleaños N° 24 en familia, con su mujer, Anabella, y su hija Florencia.

Sus allegados dicen que Riquelme está tranquilo. Que espera paciente por el desenlace de su futuro, jugando en Europa o... ¿quién sabe?, ya que llegó a decir que, si era necesario, iba a "dejar el fútbol". Lo cierto es que por su cabeza sigue firme la idea de no volver a ponerse la camiseta de Boca. Las diferencias con Mauricio Macri, presidente de la entidad de la Ribera, y el resto de los dirigentes llegaron a un punto que no tiene retorno. Salvo que una de las dos partes vuelva sobre sus pasos, opción que sólo estaría en el sueño de algún trasnochado . "Si los dos tiraron tanto de la cuerda, no van a amigarse justo ahora", se escuchó por la Bombonera.

A miles de kilómetros, en EE.UU., algunos jugadores, como Marcelo Delgado, Rolando Schiavi, Diego Crosa y Carlos Tévez, siguen comunicados con Riquelme. Más allá de su amistad con el N° 10, al volante lo extrañan en la cancha. En la pretemporada, Boca consiguió un punto sobre nueve posibles, producto de dos derrotas: ante River, por 2 a 1, en Miami, y frente a MetroStars, por 3 a 2, en Nueva Jersey, y un empate sin goles ante DC United, en Washington.

Ayer, además, Jesús Gil y Gil, hombre fuerte de Atlético, afirmó desde Madrid que ya ni pregunta por Riquelme: "Los intereses se anteponen a él. Este chico tiene mala suerte. Acordamos con sus representantes; después con Boca, pero el tema es que después cada uno toca en su guitarra lo que quiere", dijo el dirigente español en declaraciones a Radio La Red.

Hace algunos meses, Riquelme era figura, se hablaba sobre la posible convocatoria de Marcelo Bielsa para ir al Mundial de Corea-Japón y de su pase a Barcelona en 22.000.000 de dólares. Hoy, Riquelme está tranquilo, aunque nunca hubiera pensado que el destino lo iba a tener tan lejos de las canchas.

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