El duelo del novato y el veterano

Corea y Alemania se enfrentarán por un lugar en la final mañana a las 8.30, en Seúl; las particularidades de un choque entre un equipo sin tradición y una potencia histórica
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24 de junio de 2002  • 10:24

SEUL.- Será el duelo del novato y el veterano. El choque entre el dueño de casa y el invitado de honor. El enfrentamiento de dos equipos que llegaron a esta Copa del Mundo sin ningún voto a favor para acceder a la final, pero que mañana, a las 20.30 (las 8.30 de nuestro país), se burlarán de las predicciones y favoritismos y se enfrentarán en una de las semifinales de la Copa del Mundo. La final en Yokohama, el domingo próximo, espera a alguno de ellos.

En caso de ganar sería la séptima final para Alemania, que conquistó tres Mundiales (1954, 1974 y 1990), mientras que para Corea, que se convirtió en el primer seleccionado asiático en jugar una semifinal, será, obviamente la primera.

En el acontecimiento deportivo más importante de su historia, Corea se prepara para la gran fiesta. Ya dio el batacazo ante Italia, en los octavos de final, y frente a España, en los cuatros, pero en ambos casos la contribución de los malos arbitrajes empañaron las buenas actuaciones del equipo.

Con un despliegue físico incansable y una vocación ofensiva que no varía de acuerdo con el rival, Corea encontró en el entrenador Guus Hiddink el hacedor de esta realidad insospechada. Ni el más fanático ni los jugadores ni el propio técnico se imaginaron que Corea llegaría a las semifinales.

El estadio de Seúl será el escenario elegido para tamaño acontecimiento, pero el partido no sólo se jugará allí, pues se espera que siete millones de personas salgan a las calles para ver el encuentro en las pantallas gigantes y, como se vio en los últimos partidos, una alfombra roja cubrirá los puntos centrales de las ciudades.

El impulso anímico que reciben de los hinchas les da un envión extra a los jugadores, que según lo informado por el cuerpo médico sienten el desgaste que les demandó jugar el alargue en los partidos contra Italia y España. Para el cotejo de hoy, Hiddink desconoce si podrá contar con el volante Nam Il Kim, que sufrió una lesión en el tobillo izquierdo ante Italia y fue remplazado en ese partido y en el siguiente, con España. Si no se recupera, su lugar será ocupado por Eul Yong Lee. Otra de las preocupaciones que aquejan al holandés, que jugará su segunda semifinal consecutiva (en Francia 98 dirigió a Holanda), es la inclusión de la estrella Jung Hwan Ahn, que también sufrió una lesión en el tobillo izquierdo, aunque este último tiene más posibilidades de actuar que Kim.

Los alemanes llegaron a esta Copa del Mundo bajo un manto de críticas, pero mostraron su poderío físico en el debut frente a Arabia Saudita, al que le marcaron ocho goles. Sin embargo, con el paso de los partidos el rendimiento mermó y en la etapa decisiva, ante Paraguay (octavos de final) y los Estados Unidos (cuartos de final) dejaron varias dudas sobre el funcionamiento. La fortaleza alemana está en los cabezazos, ya que de los 13 goles anotados, ocho fueron por esa vía y cinco fueron hechos por Klose, goleador del Mundial junto con los brasileños Ronaldo y Rivaldo.

Corea intentará escribir su nombre en la historia grande del Mundial, Alemania tratará de recuperar el terreno perdido. El objetivo es el mismo: jugar la final.

Por Ignacio Turin

Enviado especial

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