El equipo está

La baja producción de las eliminatorias quedó atrás; Scolari parece haber hallado el esquema
La baja producción de las eliminatorias quedó atrás; Scolari parece haber hallado el esquema
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22 de junio de 2002  

SHIZUOKA, Japón (De un enviado especila).- Ahí está Brasil, con esa imagen de cuco que expande con tanta naturalidad en los mundiales. Ya dejó atrás esa impresión vacilante y caótica de las eliminatorias, con técnicos y jugadores que se sucedían como si se tratara de un equipo menor o improvisado, carencias que fueron circunstanciales y que ahora no lo perturban porque en Oriente está llevando adelante su compromiso con la grandeza de su historia. Que haya tenido que esperar hasta la última fecha de las eliminatorias para vencer a Venezuela y asegurarse el pasaje a Corea y Japón representa una anécdota frente a su convincente campaña en el Mundial.

Unico equipo que ganó los cinco partidos que jugó, con mayor cantidad de goles a favor (15, con un promedio de tres por partido); dos hombres al tope de la lista de artilleros (Ronaldo y Rivaldo, ambos con 5, al igual que el alemán Klose); una figura creciente como Ronaldinho, que está resultando determinante cuando baja unos metros para armar el juego..., Brasil tomó confianza y seguridad en sus fuerzas, aun con un esquema que no es de lo más ortodoxo, que flaquea en algunas posiciones.

Al frente de todo está el duro Scolari, un hombre formado en la disciplina y el tono gris de Río Grande Do Sul, distante samba y el jogo bonito de Río de Janeiro y regiones más tropicales.

El técnico debutó con una derrota ante Uruguay por las eliminatorias, y soportó algunos tumbos, pero terminó imponiendo su fuerte personalidad para formar un equipo a su gusto, sin ceder a las presiones para que fuera incluido Romario y, en menor medida, Amoroso, goleador de la Bundesliga con el Borussia Dortmund.

En aquel debut con derrota en Montevideo, Ronaldo aún no estaba en condiciones de actuar por el martirio de sus lesiones, pero Scolari decidió que acompañara a la delegación; fue una señal de respaldo y de la importancia que le daba al delantero en su condición de referente. Ahora, Ronaldo le devuelve ese apoyo con su mejor versión de los últimos tres años y un rendimiento relajado y eficaz, en el que combina la potencia y su temible cambio de paso. Y Ronaldinho, más allá de su expulsión ante Inglaterra, se está convirtiendo en un indiscutido, con su desenfado para encarar y el criterio para elegir el pase; en este sentido, es más generoso que varios de sus compañeros.

Brasil tuvo una zona de baja exigencia, es cierto, con Turquía (perjudicada con un penal inexistente), China y Costa Rica. Pero igual es un mérito quedar a resguardo en un Mundial sembrado de sorpresas. De las complicaciones a las que lo sometió Bélgica salió con el sostén de Marcos y un par de destellos individuales. Inglaterra podía dar una medida más exacta, y allí Brasil mostró oficio, capacidad de reacción y una cuota de fútbol mínimo, pero desequilibrante.

Brasil sabe disimular sus puntos débiles, que los tiene. La defensa de tres zagueros tiene más porte físico que agilidad; si el rival tiene movilidad en ataque, Lucio, Edmilson y Roque Junior sufren. Otra carencia visible es la del centrocampista, función trascendente en la que ni de lejos tiene a alguien que se le aproxime al liderazgo y la influencia de Mauro Silva o Dunga.

Tuvo la desgracia de la lesión de Emerson, un volante de fibra y capaz con el balón. Su reemplazante, Gilberto Silva, es sólo correcto. Para no dejarlo solo, Scolari le pone a su lado a Juninho Paulista o Kleberson. La otra variante es el continuo adelantamiento del zaguero Edmilson a posiciones centrales, asumiendo una salida para la que no tiene precisión. La abundancia de Brasil pasa por otro lado, y la está haciendo valer por encima de todo.

El goleador

Rivaldo juega y anota

Rivaldo es el único futbolista que marcó goles en todos los partidos que jugó en el Mundial 2002. Los hizo ante Turquía, China, Costa Rica, Bélgica e Inglaterra.

La marca

Por el récord

Rivaldo está a un gol de igualar el récord de partidos consecutivos marcando goles en un Mundial. Su compatriota Jairzinho (México 70) y el francés Just Fontaine (Suecia 58) anotaron goles en seis cotejos seguidos.

El dato

El peso de Ronaldinho

Ronaldinho condujo a Brasil. Protagonizó una jugada sensacional para asistir a Rivaldo en el empate, y marcó el gol de la victoria de tiro libre. Finalmente, fue expulsado.

El historial

En las semifinales

Una pobre historia tendrá la semifinal que jugará Brasil. Con Senegal nunca se enfrentó, mientras que ante Turquía actuó una vez: el 3 del actual, por el Grupo C, cuando se impuso por 2 a 1 con el bochornoso arbitraje del coreano Kim, que le regaló un penal inexistente.

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