El Mellizo, de La Plata a Columbus

Hace tres años que vive en los Estados Unidos, donde encontró tranquilidad y seguridad para su familia; sin embargo, dice que regresará a la Argentina
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27 de diciembre de 2009  

LA PLATA.– Guillermo siempre es el mismo, la esencia se mantiene intacta. Aunque se advierte que encontró en los Estados Unidos un estilo de vida que lo reconforta. Independientemente del afecto por su La Plata natal, el Mellizo disfruta de la tranquilidad, la seguridad y la estabilidad de la ciudad que lo adoptó desde hace un par de años: Columbus, la capital del estado de Ohio.

–En los últimos tres años viniste al país una vez por año, en época de verano. ¿Con qué te encontraste ahora?

–A nivel social, uno se va imaginando cómo está todo. Por lo que se ve por TV, al leer los diarios, por lo que uno habla con los amigos y la familia, más o menos sabe con lo que se va a encontrar en la Argentina. Sucede que en los últimos tres años a mí me tocó vivir en un país donde las cosas tienen que evolucionar y mejorar, porque si no, no funcionan. Y acá, todo lo contrario. Acá no funcionan o funcionan mal. Acá se involuciona.

–Por ejemplo, ¿qué cosas extrañás de allá cuando estás acá?

–La tranquilidad, la seguridad y la resolución de las cosas. Para hacer un trámite no tardás nada. Vas, hacés el trámite y terminás. Lo podés hacer por Internet y tiene la misma seguridad que haciéndolo personalmente. Acá podés hacer un trámite por día, estás dos horas... O vas al banco o vas al supermercado. Tenés que elegir. Allá no existe hacer colas para un trámite. En definitiva, yo sé que mi lugar es éste [La Plata] porque soy argentino, pero extraño la simpleza y el orden que tienen para vivir.

–¿Cómo los golpeó la crisis mundial? ¿Hasta qué punto?

–En la zona donde estuve yo no hubo muchos cambios, ni se notó la crisis. Y la crisis que se vivió en los Estados Unidos no es la que se publicó en los medios argentinos. Quizá se notó más en las grandes ciudades: Nueva York, Los Angeles, Chicago o Miami. Y hubo una crisis, pero en Ohio no se notó. Igual, no es lo mismo una crisis en los Estados Unidos que acá. Ellos lo viven de otra manera. En una crisis en la Argentina el 50% de la gente pierde el trabajo y al otro 50% le empiezan a pagar el sueldo tres meses después. Allá se mantiene todo. A ninguno se le ocurrió practicar una medida contra el gobierno por la crisis. Ellos piensan que el gobierno los van a salvar y es así. Lo que me sorprendió es que el 80% de lo que decían algunos medios argentinos por Internet era todo mentira. Y de todo lo que hablaban los economistas argentinos sobre la crisis de EE.UU., el 95% era mentira. Por ejemplo: las casas que valían 250.000 dólares pasaron a valer 230.000. Y así todas las cosas, que a lo sumo bajaron el 10 por ciento de su precio.

–¿Por qué creen allá que acá se decía eso?

–No sé. Porque yo planteaba allá lo que estaban diciendo y me decían: "No, ¿estás loco?". Tuvieron problemas los ilegales porque la empresa que empezaba a andar más o menos... Ahora quisieron instalar que hay una "crisis de salud": es mentira. Máximo, mi hijo más grande, tuvo gripe A. Lo llevamos a una urgencia y en media hora le dieron el diagnóstico y el remedio. Nos dijeron que dejáramos pasar 24 horas sin fiebre y a partir de ese día podía volver a hacer la vida normal. Lo que pasa es que ellos dicen "crisis de salud" porque no atienden a los ilegales. Y acá eso lo ven con malos ojos. Yo quiero ver si en la Argentina a un ilegal le dan privilegios. No les dan privilegios a los argentinos, imagínense a los ilegales... No cuentan, no corren.

–¿Y los dirigentes de tu club o tus compañeros cómo nos ven a la distancia?

–La semana pasada vinieron dos compañeros de Columbus (ambos de California) y estuvieron en mi casa. Coincidieron en que La Plata y Buenos Aires son ciudades muy lindas, pero muy sucias, muy descuidadas. No entienden por qué están todas las paredes pintadas. Yo les dije: "pero el graffiti lo trajeron ustedes al mundo". "Sí –me dijeron–, pero hay graffitis en una zona quizá pobre." Allá, si te ven pintando un graffiti vas preso.

Te doy otro ejemplo: el 9 de la selección de EE.UU., Charlie Davis, chocó con el auto. Faltaban dos o tres noches para jugar contra Costa Rica el último partido por las eliminatorias; Estados Unidos ya estaba clasificado para el Mundial, comieron a las 7 de la tarde y le dieron libre hasta las 12 de la noche. Davis (jugador de Sochaux, de Francia) se fue con dos mujeres, estuvieron tomando en un boliche, en Washington, y cuando volvían chocaron con el auto. La acompañante murió, a la que manejaba no le pasó nada y el jugador se fracturó el codo y tres partes de una pierna. No saben si llega al Mundial; en realidad, si vuelve a jugar o no. Davis es íntimo amigo de uno de los jugadores que vinieron a mi casa. Este último me decía: "La que manejaba se llevó la peor parte". Yo le dije: "Pará, pero si una se murió". El agregó: "Se llevó la peor parte porque va presa por 20 años y no la saca nadie. Manejaba borracha. ¿Cómo va a hacer lo que hizo?"

–¿Todo esto no te hace dudar y decidir quedarte a vivir allá?

–Y... no. Voy a terminar volviendo porque tenés tu familia, tus amigos y tu vida acá. Pero obvio que hay veces que pensás cómo puede ser que estemos tan lejos. Encima, evidentemente no se puede hacer nada porque no hay ganas de cambiar, desde ningún punto de vista.

–¿Qué cambió en EE.UU. desde que Obama es presidente? Lo conociste cuando fueron campeones, lo visitaron en Washington.

–No, es lo mismo. Subieron un poco los impuestos a la gente que tiene más ingresos económicos.

–Futbolísticamente, ¿les recomendarías a otros argentinos el mercado de la MLS?

–Ahora salieron campeones Javier Morales y Fabián Espíndola con Real Salt Lake. Es lindo el país y el torneo es atractivo por la definición de play-offs. También a nivel estadios y organización. En organización es lo mejor del mundo. Ahí podés disfrutar. A mí me gustó la edad a la que tomé la determinación, pero depende de cada uno.

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