El Mellizo le pegó a Galíndez

La bronca después de la derrota
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27 de agosto de 2001  

La segunda derrota en el torneo Apertura afectó el ánimo de los jugadores de Boca. El gol de Diego Capria en los últimos minutos del clásico con San Lorenzo fue un golpe duro de asimilar para los dirigidos por Carlos Bianchi.

Para colmo, Miguel Di Lorenzo, más conocido como Galíndez, el masajista de San Lorenzo desde hace siete temporadas, tuvo la mala idea de ir en busca de Guillermo Barros Schelotto para cargarlo e insultarlo en la entrada del vestuario, luego de finalizado el encuentro en el Nuevo Gasómetro.

El Mellizo, todavía con las pulsaciones a mil, no dudó y encaró al masajista, al que le propinó un golpe en medio de zamarreos e insultos. Si el incidente no pasó a mayores fue porque Mauricio "Chicho" Serna y Bianchi se encargaron de sacar al delantero de allí para tranquilizarlo. La escena no tuvo muchos observadores. La gresca sólo quedó en eso.

Pocos minutos después, y luego de una charla a solas con el entrenador en el vestuario, los jugadores xeneizes abandonaron el escenario.

Con rostros serios y en silenciosa fila india, subieron al ómnibus que los esperaba casi en la puerta del vestuario, para regresar al hotel Los Dos Chinos sede habitual de las concentraciones del plantel.

Inútil fue tratar de solicitarles alguna opinión. Ninguno se detuvo a realizar declaraciones a la prensa, que esperaba respuestas por el traspié. Atrás quedaba una nueva y dolorosa caída del campeón de la Copa Libertadores, que ahora ve la tabla de posiciones casi desde el fondo.

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