El optimista del gol, encerrado en un laberinto

Palermo ya no es aquel goleador que anotaba 20 tantos en un torneo; las razones y su pensamiento
Palermo ya no es aquel goleador que anotaba 20 tantos en un torneo; las razones y su pensamiento
Christian Leblebidjian
(0)
26 de septiembre de 2005  

Fue el romperredes del torneo Apertura 98, el goleador consolidado del Clausura 99 y atacante decisivo en la Copa Europeo-Sudamericana 2000, ante Real Madrid. Siempre con Boca, apostó al desafío europeo, pero no tuvo suerte y, cuando creyó que ya no tenía sentido seguir peleando por un lugar en el viejo continente, decidió el regreso. "Necesito volver a sentirme feliz en una cancha, a sentir el calor de la Bombonera", había dicho por agosto de 2004, cuando se ponía el marcha el "operativo Brindisi" tras el alejamiento de Carlos Bianchi.

De los 91 goles en 124 partidos de la primera etapa, pasó a los 25 gritos en 49 presentaciones, recibió mimos de la hinchada de Boca, que varias veces le hizo escuchar el "Paleeeermo, Paleeeermo". Se encargó de aclarar que era otro, que el goleador temible le había dejado su lugar al goleador maduro. Se destacó, por esos partidos, que intentaba un juego más asociado, que buscaba relacionarse mejor con sus compañeros dentro de la cancha. Sin embargo, desde la llegada de Alfio Basile como entrenador, y más allá de sus cuatro gritos en el campeonato Apertura, Palermo parece encerrado en su laberinto.

¿Qué le pasa?

No está cómodo. Basile apuesta por un sistema más rápido, vertical, y más allá de que muestra voluntad e intenta asociarse con sus compañeros, vive más tiempo afuera del área que dentro de ella. Y si el N° 9 no convierte, no es feliz.

¿Qué dice Palermo?

"Aquel Palermo de antes, el que hacía 20 goles por torneo, ya pasó. No me desespero ni me vuelvo loco. Los delanteros vivimos de momentos, de rachas", señala quien marcó su último gol el 7 del actual, en la derrota ante San Lorenzo por 3 a 2, en el Nuevo Gasómetro.

¿Qué piensa Basile?

"Yo creo que Martín es un jugador de área, banca a los dos centrales rivales todo el partido, y bueno, cuando no hace goles se le viene un poquito la moral abajo. Para él, tres partidos sin hacer goles, es una fortuna. Se va a poner mejor. Necesito que haga un par de goles. Vamos a ver si el jueves... es muy posible que juegue en Salta", dijo ayer. Por ahora, el DT lo mantiene como titular, aunque entre sus preferencias está también poner a Bilos o al mismo Palacio como centrodelantero.

¿Qué opinan sus compañeros?

Se solidarizan con él y lo buscan permanentemente. Le tiran centros y saben de su necesidad de convertir, aunque también es una cuestión de falta de confianza de Palermo -como explica Basile-, y que se puede ejemplificar en el mano a mano que erró contra Gimnasia, en La Plata.

Aquel optimista del gol, como lo definió Bianchi en 1998, le dejó su lugar a otro Palermo. Con más sacrificio, pero menos explosivo.

Con la mente en la Sudamericana

El plantel de Boca no tendrá día de descanso. Hoy, a las 16, en el predio de Casa Amarilla, los jugadores volverán a entrenarse con la mira puesta en el partido del próximo jueves ante Cerro Porteño, en Salta, por la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

Los futbolistas viajarán pasado mañana por la tarde, en un vuelo chárter, y se alojarán en el hotel Sheraton.

Alfio Basile todavía no definió el equipo, pero comentó que es muy probable que haga entre cuatro o cinco modificaciones con respecto al equipo que le ganó ayer a Racing. Rolando Schiavi y Daniel Bilos serían preservados.

Apuntes

La roja de Krupoviesa

El defensor recibió una tarjeta roja por primera vez en Boca. Para el DT Alfio Basile la expulsión no fue correcta: "Estévez levantó el codo y Krupo le apoyó la mano en la cabeza, pero termina pareciendo como si le hubiese dado un cross de izquierda. Fue una pavada".

El dolor de Gago

Fernando Gago abandonó la cancha llorando ya que luego del match con Racing recibió la noticia de que su papá había fallecido. Gago dejó la Bombonera con el dirigente José Beraldi. Hacía bastante tiempo que el padre del jugador xeneize estaba muy enfermo.

Regular tarea de Furchi

El juez Rafael Furchi acertó en expulsar a Krupoviesa, pero no castigó con severidad las duras infracciones de Romero a Battaglia y de Cabral a Krupoviesa, que por lo menos merecieron ser castigadas con tarjeta amarilla.

Ubeda sigue sin jugar

Si bien ayer fue al banco de los suplentes por primera vez en el torneo, Claudio Ubeda continúa sin jugar en la Academia. En los últimos meses, apenas actuó en un par de partidos de reserva.

Miranda y el peor debut

El defensor Franco Miranda debutó ayer en Racing y fue el peor del clásico. Nunca se mostró seguro; no pasó al ataque con confianza y padeció la habilidad del atacante Rodrigo Palacio. Miranda tiene 20 años y proviene de River.

El ídolo, siempre presente

Guillermo Barros Schelotto quedó nuevamente afuera del banco de los suplentes, pero antes del partido los hinchas de Boca entonaron el clásico canto "Guillermo, Guillermo", en reconocimiento al ídolo.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.