El otro River: las 10 claves para conocer el equipo de Pellegrini

El flamante entrenador cuenta con la confianza plena de todo el plantel; la base del proyecto es efectuar un trabajo integral
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24 de junio de 2002  

El otro River ya está en marcha. Las épocas de Ramón Díaz quedaron atrás para darle paso a un nuevo proyecto, que tiene como impulsor al chileno Manuel Pellegrini . A continuación se detallan las 10 claves para vislumbrar el River que se viene:

1) El buen trato. Todos los jugadores tenían buenas referencias (públicas o a través de colegas) del nuevo entrenador. Y en los días de convivencia en los Estados Unidos, comprobaron que todo era cierto. El entendimiento es total y los futbolistas están encantados con el trato y la forma de hablarles que tiene el director técnico chileno.

"Sí, pero ojo que no es ningún franelero", confesó un integrante del plantel desde los Estados Unidos. Esto también fue tomado como un signo positivo. Otro punto a favor: todos están convencidos de que tendrán una oportunidad.

2) El método. El ingeniero y su grupo de colaboradores empleó un sistema de entrenamientos que entusiasmó al plantel. La rutina es justamente la ausencia de ella, pero nada está librado al azar, sino que todo está perfectamente planificado. Ningún ejercicio se repite al día siguiente y los jugadores saben anticipadamente cuáles serán las actividades semanales y los horarios.

Además, antes de otorgarles el primer día libre, después de vencer a Boca, Pellegrini les dijo: "Muchachos, cada uno es responsable por lo que hace". Sólo los comprometió a regresar a una hora determinada. Un síntoma de confianza.

3) Los detalles. Que la pretemporada se haya realizado en los Estados Unidos habla de algo inusual, por lo menos para la costumbre de River, aunque Pellegrini ya lo había experimentado con San Lorenzo y por eso quiso repetirlo ahora. En el verano norteamericano, en un lugar para recrear la vista, como Fort Lauderdale (ahora se quedarán los últimos días en Los Angeles), con las comodidades de un hotel de primera línea y lugares de entrenamiento impecables, las motivaciones se multiplican. Además, se cristalizó la añeja idea dirigencial de incorporar a un nutricionista, Francisco Holwai; el plantel está cuidado en la alimentación.

4) La franqueza. Algo ya se adelantó al hablar del trato entre el técnico y los jugadores. Pellegrini no les promete nada a los jugadores y trata de ponerlos con sinceridad en estado de situación, pero no descarta a ninguno y trata de motivar a todos para que se sientan importantes. El objetivo es formar un grupo con titulares y suplentes, como pasa en cualquier plantel, pero en el que todos tiren para el mismo lado.

5) La confianza. Pellegrini ya anticipó que sería bueno reforzar algunos sectores del equipo. Sin embargo, les dijo a los dirigentes que no se desesperen por conseguir refuerzos o que incorporen por el solo hecho de sumar gente. El ingeniero dejó en claro que, de no contar con las incorporaciones solicitadas, buscará en el semillero o variará su esquema.

6) La base juvenil. Definitivamente, el plantel ya no es un grupo de experimentados jugadores mechados con pibes de buena proyección, sino que ahora es un grupo con amplia mayoría de chicos y algunos mayores. La idea es formar una base para apostar al futuro.

7) La experiencia. La función de los grandes será apuntalar a los más jóvenes. Entre otras cosas es por esto que Pellegrini no quiso prescindir de un experimentado como Leonardo Astrada; aunque no sea titular, lo considera muy importante para formar un plantel sólido.

8) La adaptación. Una de las cosas que más le llamaron la atención a Pellegrini fue el marcado estilo riverplatense. Después de observar a los pibes durante algunos días, notó que la escuela millonaria está arraigada, lo cual piensa sostener y apuntalar desde su función. No hay que olvidar que llegó a River con la idea de efectuar un trabajo integral.

9) Los refuerzos. Teniendo en cuenta que ya no contará con jugadores como Ortega, Cambiasso, Sarabia, Esnaider y, probablemente, Escudero (Claudio Husain negocia su continuidad), entre otros, y que su idea es cambiar el esquema que utilizaba Ramón Díaz, pidió algunas incorporaciones.

De entrada, dijo que hacía falta un arquero (llegó Buljubasich), un lateral derecho (a Garcé lo prefiere de central y a Ariel Franco de volante) y un delantero. Además, les dijo a los dirigentes que no esperen a concretar una transferencia para buscar un reemplazante, sino que lo hagan a la vez que negocian una venta (casos como Ayala, Coudet, Cavenaghi).

10) El esquema. Ya no jugará con tres hombres en el fondo, sino que lo hará con cuatro y mucha proyección de los laterales. También quiere que Zapata haga la diagonal para dejarle el lugar libre al lateral. Poco a poco, le irá dando la fisonomía pretendida al equipo.

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