El seleccionado: caótico, de lo peor en mucho tiempo

La clasificación al Mundial no alcanzó para disipar la falta de un estilo de juego, las turbulencias internas y la desconfianza del público; Maradona ingresó en un progresivo desconcierto
Claudio Mauri
(0)
30 de diciembre de 2009  

Partido que no pudo ni supo ganar, la Argentina lo perdió. Que el seleccionado no haya empatado nunca en el ciclo de Diego Maradona refleja algo más que un peculiaridad estadística. Es un síntoma de la inestabilidad que mostró dentro de la cancha y del descontrol que lo envolvió fuera de ella. Después del debut triunfal ante Escocia, en noviembre de 2008, este año debía ser el del crecimiento y consolidación de un proyecto que será sometido al examen final del Mundial 2010. A este paso, a Sudáfrica no se llegará en las condiciones deseadas. La clasificación, más angustiosa por el gol de Palermo a Perú en tiempo adicionado que por el de Bolatti a Uruguay, no disipó todas las incertidumbres y la desconfianza futbolística.

El viento de cola que traía el equipo en el comienzo del año, con la victoria en el amistoso ante Francia y el 4 a 0 sobre Venezuela en las eliminatorias, se transformó en un vendaval en contra con la histórica derrota por 6 a 1 ante Bolivia, en la altura de La Paz. En ese 1° de abril hubo un quiebre. De ahí en adelante, ya nada fue lo mismo. La humillante derrota desnudó lo que sería un patrón de conducta: imprevisión, soberbia, falta de autocrítica, indefinición de un estilo futbolístico, un permanente estado asambleario sin que se llegara a acuerdos básicos.

La desorientación se hizo evidente de varias maneras. En las compulsivas convocatorias, transformadas en un incesante baile de jugadores; en el desaprovechamiento de Messi, condenado a moverse con poca compañía, a la pesca de pelotazos; en los cortocircuitos que marcaron la relación de Bilardo con Maradona y otros integrantes del cuerpo técnico; en los vaivenes emocionales del director técnico.

Pocas apuestas le reportaron beneficios al director técnico. Ni siquiera la de instalar a Mascherano como el capitán y gran referente. "Mi equipo es Mascherano y diez más", fue su proclama inicial. El volante de Liverpool vivió uno de los años más flojos de su carrera y pareció abrumado por la responsabilidad que le cargaron. Quizá, consciente de eso, Maradona empezó a repartir los pesos. "Mi equipo es Mascherano, Messi y el resto", y, tras el éxito en el amistoso con Rusia, amplió: "Mi equipo es Mascherano, Messi, Jonás [Gutiérrez] y los demás". En esa constante invocación individual del entrenador se traslucía la falta de un sustento colectivo.

El peor momento futbolístico fueron los primeros 10 días de septiembre, cuando las sucesivas derrotas ante Brasil y Paraguay retrasaron al seleccionado a puesto de repechaje, con dos partidos por delante. En esa serie naufragaron la innovación de dejar el Monumental para jugar en Rosario Central, la titularidad de Andújar (antes, en Bolivia, había ocurrido lo mismo con Carrizo) y Tevez, la dupla central del Vélez campeón (Domínguez y Otamendi). El margen de error se había achicado peligrosamente y el nuevo golpe de timón hizo aparecer en escena al lateral Emiliano Insúa (debut y despedida contra Perú) y a Gonzalo Higuaín, que debió ser tenido en cuenta mucho antes.

La Argentina sufrió en el rigor de las eliminatorias, con los planteos cerrados de los rivales, y enseguida se llevó una lección de juego en el primer nivel internacional, con la derrota 2 a 1 frente a España. Una constatación más, por si hacía falta, de que el seleccionado está por debajo de las potencias futbolísticas de la actualidad, aunque posee material (jugadores) para estrechar considerablemente esa brecha. 2009 fue un año caótico para el seleccionado, de los peores en mucho tiempo.

14 los partidos de la Argentina en el año, entre oficiales y amistosos. Ganó 8 y perdió 6

El dato. La Argentina finalizó el año octava en el ranking de la fifa, la posición más baja desde junio de 2006, cuando figuró novena. Empezó 2009 en la sexta ubicación.

2 fue la suspensión que le impuso la FIFA a Maradona por sus exabruptos a la prensa tras la clasificación al Mundial en Montevideo. La sanción vence el 15 de enero.

Apellidos para armar casi 8 equipos

Diego Maradona, desde noviembre de 2008, lleva convocados 84 futbolistas, de los cuales 44 recibieron por primera vez el llamado para integrar el seleccionado.

Dixit

Juan S. Verón

"El análisis debe ser desde el presidente de la AFA hasta el último jugador. No hay que esconder las cosas debajo de la alfombra"

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.