El tiempo tiene la respuesta

Por Enrique Macaya Márquez Para LA NACION Deportiva
Por Enrique Macaya Márquez Para LA NACION Deportiva
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28 de agosto de 2001  

La programación de los partidos del campeonato oficial obliga a una simultaneidad entre el hecho y su correspondiente análisis. Todo envejece a poco de nacer. Más aún cuando casi con el final de una fecha comienza a disputarse la otra. Así, entonces, hay que viajar raudamente entre el récord de encuentros ganados por San Lorenzo, el exitoso comienzo de River, Belgrano sumando todos los puntos y Boca sin ganar uno solo. En realidad, esto recién comienza y, partiendo de las históricas ventajas de los más poderosos, pocos cambios y variantes pueden esperarse de aquellos que deben recortar sus ambiciones con el mismo filo que limita sus recursos.

San Lorenzo parece empecinado en sostener un nivel que ofrece más certezas que dudas. Con algunas caras distintas, pero con un mismo espíritu y un convencimiento que se relaciona con el juego y su manera de entenderlo. River, su rival en el torneo anterior, otra vez con la contundencia que le permite ajustar su juego acomodando algunas piezas. Con la música del ataque y la letra del contraataque.

Racing frenó la euforia de Independiente que había nacido de una diferencia exagerada en su primer partido con Vélez y lo puso en la vereda de la misma realidad por la que avanza el equipo de Merlo. Allí están, cosechando buenos dividendos y prometiendo mejores rendimientos. Tratando de conocerse a sí mismos para que los conozcan los demás. Lo de Belgrano, preocupado en escapar a lugares incómodos, lo ubica sorpresivamente arriba y lo sienta sobre un interrogante que solamente el tiempo podrá responder.

Y Boca... que parece no poder soportar la ausencia de su muela de juicio. Las ausencias de Riquelme, con todo lo que supone la baja en la producción futbolística, su efecto de llamador y la falta de un conductor de su nivel. Y no todo termina en Riquelme, porque este Boca necesitará tiempo para acomodarse atrás, definirse en el medio y encontrar la fórmula arriba. No es sencillo porque son muchos y simultáneos los inconvenientes por superar. Ha quedado en desventaja, sin puntos y con problemas.

Una nueva ausencia de Boca en la pelea del campeonato, sea por elección o por decisión de la misma competencia, tendrá un efecto negativo para una mayoría que maneja sus expectativas con lo propio y en relación con lo que pueden importar los demás.

Como se verá, San Lorenzo saca fuerzas de su pasado reciente, River busca tiempo para terminar de acomodar algunas piezas, Independiente y Racing, para rodar y poder medir sus propias posibilidades, y Boca, al parecer, es el que hoy tiene más goteras y más necesita del tiempo que le permita restaurar su imagen. Veremos cómo lo aprovechan.

Decía Gandolín que "el tiempo es un gran maestro... pero posee el defecto de matar a sus alumnos".

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