En ajuste: más allá de los logros recientes, River sigue en reconstrucción

Fue uno de los peores partidos de la era Gallardo, sin frescura ni buen juego, algo admitido sin excusas por el entrenador; el empate con Quilmes le dejó señales para corregir; otro punto para lamentar fue la lesión de Pity Martínez
Martín Castilla
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23 de febrero de 2015  

Los goles de Quilmes son una intromisión despiadada que conmueve la búsqueda de un River que, a pesar de la cosecha de títulos, aún está en clara señal de ajuste. "Los de siempre" y "los nuevos" trabajan en la formación de una idea que se percibe más difícil de lo que suponían los cercanos días de festejos. "La mentalidad ganadora está", como suelen decir los protagonistas de este River, pero sufre sobresaltos en un partido como el que le planteó el conjunto cervecero en el Monumental.

El técnico Marcelo Gallardo menea la cabeza en disconformidad con el gol anotado por Diego Buonanotte para los rivales. El mismo gesto aparece cuando le confirman que Gonzalo Pity Martínez tiene una lesión para considerar en la rodilla izquierda y tiene que salir 20 minutos después de haber ingresado. Luego vuelve a la misma expresión de incredulidad cuando Chirola Romero decreta la igualdad que le hace pensar, una y otra vez, sobre el funcionamiento del equipo. La semana fue complicada por el viaje con sabor a desilusión a Oruro, Bolivia, por la Copa Libertadores, pero "no sirve como excusa".

Faltó frescura

A River le costó hilvanar jugadas del estilo que Gallardo pretende. El modelo de guía es el del último campeón de la Copa Sudamericana y la Recopa, y allí surgen los "nombres de siempre", que por un primer tiempo deslucido y con poco vuelo abrieron paso a los ingresos de Pity Martínez y Camilo Mayada. Siempre en un equipo predispuesto para la entrega, pero mucho más para el juego. Y para el juego que mejor que encontrar frescura en los píes de los que más saben. Pero eso le costó y la sentencia se escuchó sin filtro en la voz del entrenador millonario..

"Fue uno de los peores partidos desde que soy técnico de River. No tuvimos dinámica, ni precisión. Nos faltó frescura. Jugamos mal y no sirven las excusas", fue la autocrítica de Gallardo una vez concluido el encuentro que, como si fuera poco, arrojó la noticia de un esguince en el ligamento interno de la rodilla izquierda de Martínez.

¿Qué le pasó a Martínez? El ex volante de Huracán ingresó en el comienzo del segundo tiempo y sólo duró 20 minutos en el campo de juego, hasta que soportó la lesión en la disputa de un balón con Emanuel Morales y fue reemplazado por Leonardo Ponzio. El esguince está confirmado y hoy será sometido a estudios para descartar una lesión de mayor gravedad; de todos modos, trabajará toda la semana de manera diferenciada. Con el ingreso de Martínez, River había dejado de ser por un rato un equipo con hombres que sólo abrían la cancha para sumar alternativas por adentro. Pero su salida volvió a modificar los planes y hubo que recalcular sobre la marcha.

Si hay algo que se desprende de las palabras de Gallardo es que River es un equipo confundido, pero que puede conectarse a su raza distintiva y sacar lo mejor de su estilo. En ese caso, más de un rival lo padecerá. Quizá para algunos no es indispensable jugar bien para tocar el cielo con las manos, pero para Gallardo sí lo es y en esa búsqueda está la autoexigencia.

"Insisto. No tuvimos frescura y no hubo cambio de ritmo. Fue un partido parejo en general, pero no nos encontramos en circuitos de juego. Lo hicimos mal. Y no perdimos porque Quilmes tampoco hizo mucho para ganar", fue parte del análisis que realizó el entrenador. Además, se refirió al estado del campo de juego del Monumental. "No soy ingeniero agrónomo, pero está mal. Practicamos un fútbol que se debe a la fluidez, y cuando no tenés un buen campo, sufrís. Y si encima jugás mal, peor", manifestó un Muñeco al que las señales positivas no le aparecieron. Salvo por las entregas de Mayada, primero, y de Ponzio, después, las individualidades de River quedaron en deuda.

"Hay que estar tranquilos -sostiene Gallardo-. Hay que ser pensante. Tratar de resolver lo que se hizo mal y encontrarle la vuelta al porqué del mal nivel de juego de hoy. Para corregir y trabajar. No hay otra manera. Vamos a tener una semana para recuperarnos del viaje a Bolivia". En éste estado aparece un River que tiene como principal objetivo del semestre la Copa Libertadores. Con algunos rulemanes sueltos que piden ajustes en la que supo ser una máquina acostumbrada a ganar. En procura de conseguir que su fútbol puro y estético sepa brindar más resultados importantes como los que cosechó desde que Gallardo es el técnico.

"Quizás algunos sintieron el viaje de Oruro. Hay que levantar la cabeza y saber que esto es largo"

Leonel Vangioni

Lateral de river

"En casa tienen que quedar los tres puntos. Dimos todo, pero no alcanzó, debe servir como enseñanza"

Teo Gutiérrez

Delantero de River

"Fue uno de los peores partidos desde que soy técnico de River. Nos faltó dinámica"

Marcelo Gallardo

Dt de River

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