En Mataderos, el clásico fue eclipsado por la violencia

Tras la derrota, los hinchas de Chicago se enfrentaron con la policía; hubo 54 detenidos
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3 de diciembre de 2001  

La tensión se apoderó de Mataderos, desbordó un operativo de 250 policías y el final del clásico se tiñó de violencia. Veinte minutos después de que los simpatizantes de Vélez emprendieron el regreso hacia Liniers, los de Chicago y la policía se enfrentaron en distintos puntos aledaños al estadio.

El primer incidente se registró en la platea local una vez concluido el partido. Un grupo de simpatizantes de Chicago se descontroló e insultó a uno de los cinco efectivos que en ese momento quedaban en el campo de juego. Según los que estaban en ese lugar y el presidente del club de Mataderos, Juan Angel Guerra, la reacción surgió porque uno de los efectivos hizo una seña sobradora con los dedos en la que recordaba el triunfo velezano por 2 a 1. Los hinchas se calmaron con la llegada del presidente Guerra, que después explicó: “Lo que está claro es que un agente mostró la camiseta de Vélez. Es medio absurdo que alguien encargado del orden sea el motivo de una provocación. Ese fue el principio de un altercado, al mostrar una camiseta de un equipo que juega contra Chicago”.

La violencia saltó de un lugar a otro. Aún faltaba salir más de la mitad de los hinchas locales cuando comenzó otro choque con la Policía Federal. En la salida que da al barrio Manuel Dorrego (ex Los Perales), en la esquina de Laferrere y Cosquín, se produjo el cruce más fuerte. Los gases, las corridas y las piedras instalaron el temor en las calles del lugar.

La gente que aún quedaba dentro del estadio corrió hacia la otra puerta, que da a la calle Francisco Bilbao, pero como estaba cerrada comenzó el apretujamiento. Debido a que la llave para abrir el portón no llegaba la desesperación aumentó. Diez minutos duró la tortura, pero al abrirse el portón otro incidente comenzaría: de la bronca, hombres y mujeres se tomaron a golpes de puño con los policías que estaban apostados en la platea.

Para Guerra, que sufrió un corte en la barbilla, la demora se debió a que los efectivos no autorizaban la apertura del portón. De acuerdo con lo informado, por la policía hubo cuatro agentes heridos (uno de ellos fue el comisario Héctor Sodano), dos patrulleros dañados y 54 detenidos.

Según el comisario Jorge Capeci, a cargo del operativo, la cantidad de efectivos no fue la correcta. “No teníamos el número ideal de policías”, comentó.

Apuntes

Bauza, conforme : “Fue un triunfo importante por lo que representaba el clásico. El equipo jugó un mal primer tiempo, pero lo pudimos revertir cambiando la actitud. Fuimos más agresivos tanto para defender como para atacar. Fue importante el aporte de Falcón por derecha, por su velocidad, y con el ingreso de Nanni tuvimos mayor peso ofensivo”, comentó el DT de Vélez, Edgardo Bauza.

Vega, sin respuestas: Roberto Vega, uno de los técnicos de Chicago, expresó: “Fue un partido extraño. Chicago jugó un buen partido, teníamos todo bajo control y Vélez, con dos jugadas aisladas, se quedó con el éxito. ¿Los cambios? Fueron tácticos”. Respecto de la continuidad al frente del equipo, Vega afirmó: “Dependerá de lo que decidan los dirigentes”.

Cambio de árbitro: sobre el final de la primera mitad, el árbitro Horacio Elizondo salió lesionado por un esguince en el tobillo izquierdo y lo reemplazó el asistente Gilberto Taddeo. En Vélez, cuando apenas se jugaban 12 minutos, Guillermo Morigi se retiró con un esguince en la rodilla derecha.

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