Entradas por US$ 1000

El camino al título
(0)
26 de junio de 2002  

SEUL (De nuestros enviados especiales).- El simple hecho de no ser iguales a las miles de personas que caminan rumbo al estadio con sus camisetas rojas convierte al extranjero en un tentador cliente, y pese a que uno no tiene ninguna intención de comprarle alguna entrada a los revendedores, el encuentro se produce de manera inevitable.

-¿You need tickets? (¿usted necesita entradas?)

Pregunta el malayo que, con disimulo, muestra las entradas que guarda en una guía turística. A su alrededor, unos cinco coreanos intentan rebajarle el precio, pero no hay caso y el revendedor los deja de lado e insiste con los extranjeros. Con alguna dificultad ensaya el español para hacer más sencilla la operación, y, sin rodeos, anuncia los precios para tentar al posible comprador.

-Los tickets de tercera categoría cuestan 400 dólares y los de la segunda, 600 dólares.

La operación no se cierra (la FIFA los vendía a 175 y 300 dólares respectivamente), aunque a su lado unos coreanos parecieran tener más suerte y guardan el millón de wones (unos 800 dólares) que les entregó una pareja por las dos entradas de tercera categoría.

Los revendedores se ven por todos lados y los boletos de primera categoría tienen un valor de 1000 dólares (500 dólares, en el mercado oficial), el mismo precio que se pidió para el partido inaugural entre Francia y Senegal, en este mismo estadio.

"La reventa, si el valor de la entrada no es muy elevado, y si no responde a una organización, no es considerado un delito grave y no hay prisión para quien la ejerce. La persona que tiene una entrada puede hacer lo que quiera con ella", comentó el inspector Seon Sik Heo".

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?