"Es un orgullo ser el único equipo en la Libertadores"

Alejandro Sabella vive un momento soñado: bajo su conducción, Estudiantes accedió a los cuartos de final de la Copa, se medirá con Defensor Sporting y mantiene el nivel en el torneo Clausura
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27 de mayo de 2009  

LA PLATA.- Para que Estudiantes se encuentre, desde hace más de tres años, entre los mejores equipos del país y de América, debieron conjugarse varios factores. Obviamente que el más trascendental fue el regreso de su hijo pródigo, Juan Sebastián Verón. Sin embargo, también le siguieron otros hombres importantes: José Luis Calderón, Rodrigo Braña, Leandro Benítez, Agustín Alayes y el propio Diego Simeone como técnico campeón, entre los nombres más destacados.

Hoy, la historia está rotulada con otro nombre, el de un hombre de 54 años que nunca tuvo un plantel a su cargo y que lleva unos pocos meses como director técnico del conjunto platense. Alejandro Sabella es el artífice de la recuperación de Estudiantes en el primer semestre de este año y eso nadie lo puede poner en duda.

"Nunca pensé en dirigir después de estar con Daniel [por Passarella], porque la verdad es que siempre la pasé muy bien con él. Creo que si no hubiera sido Estudiantes, que lo siento como mi casa, no me ponía el buzo de DT ni loco", expresó el técnico.

El presente de Estudiantes no puede ser más promisorio. Es la única institución que queda representando a la Argentina en la Copa Libertadores y aún pelea en los primeros puestos del Clausura luego de la victoria por 3 a 2 frente a Argentinos. Sabella o Pachorra, como se apoda al DT del conjunto platense, lo aclara con mucha decisión. "La prioridad es la Libertadores. Obvio que tratamos de no descuidar ningún frente, pero este club siempre se caracterizó por su mística, por la manera en que juega los torneos internacionales, y la historia nos mira de reojo a la espera de que dejemos todo en cada cotejo. Además, es un orgullo ser el único equipo en la Libertadores. Creo que todos somos conscientes de que podemos seguir superándonos en la Copa para tratar de llegar a las instancias finales del certamen".

A diferencia de su antecesor en el cargo, Leonardo Astrada, Sabella prefiere jugar, tanto en el Clausura como en la Libertadores, prácticamente con el mismo equipo. "Lo hablo permanentemente con los muchachos más grandes -manifestó el técnico-. El plantel entero tiene ganas de jugar todo. Por ejemplo, contra Argentinos, los jugadores sufrieron un desgaste importante y veremos si repercute más adelante o no. Lo importante es la predisposición de este grupo, que no sólo no quiere perderse nada, sino que pretende ser protagonista en todos lados."

En una charla con Sabella resulta casi inevitable no comparar este momento casi mágico de Estudiantes con el que él vivió cuando fue jugador de la institución. "La verdad que uno siempre sueña con que le suceda algo así en el club que tanto quiere. Que estemos invictos tiene que ver con el grado de concentración y compromiso del plantel. Yo estuve del lado de los jugadores y se vive totalmente diferente. Se disfruta distinto. Cuando estás dentro de la cancha la responsabilidad depende de lo que haga uno. Ahora, cuando te toca estar del otro lado de la raya, las cosas cambian abruptamente, porque son los jugadores los que tienen que hacer las cosas. Entonces uno es el responsable de los aciertos y los errores, pero no de lo que pase dentro del campo de juego. Es más difícil".

Ante la proximidad de una nueva instancia en la Libertadores, Sabella es contundente en el análisis. "A esta altura del torneo, cualquier equipo es de primer nivel. Lo que le pasó a Boca es un llamado de atención a todos los demás. Digo, no hay que descuidar ningún detalle porque si pestañás, quedaste afuera. Ahora nos toca Defensor Sporting, en Uruguay, y sinceramente creo que a pesar de que no hubiera sido lo mismo que enfrentar a Boca, será sumamente difícil este enfrentamiento. Ellos plantearon muy bien el partido en la Bombonera y nosotros tendremos que extremar los cuidados y la concentración para poder salir airosos de este compromiso."

El country de City Bell es el búnker que utiliza Estudiantes para practicar, pergeñar la estrategia y juntarse en cada concentración para finalmente armar un grupo entre chicos y grandes. "Tener a un Verón o un Calderón en el equipo es casi ideal, porque es como tener la ayuda desde adentro. Además, ellos hablan con los más chicos y los aconsejan dentro y fuera de la cancha. Son verdaderos referentes de vida y de suma ayuda para el cuerpo técnico".

El tiempo se fue agotando. Alejandro Sabella debía volver a sus tareas. Con su vestimenta de trabajo, una gorrita, una carpeta, una pizarra debajo del brazo, un pantalón corto y una camiseta suplente de Estudiantes, el entrenador se dirigió al edificio donde se concentra su equipo. Tal vez allí buscará un poco de sosiego o quizás entablará algunas charlas con sus muchachos de cara al duro choque con Sporting. Claro, antes tenía más por decir el conductor del sólido equipo platense: "Tengo mucha fe en seguir en la Copa, pero lo importante es que Estudiantes otra vez está en los primeros planos, algo que se merece largamente por su historia en el fútbol. Para mí es un verdadero orgullo y espero poder estar a la altura de las circunstancias".

13 son los partidos que acumula invicto el conjunto platense de la mano de Sabella. Tiene 13 goles a favor y sólo le marcaron tres: uno en el clásico ante Gimnasia (1-1) y dos en el éxito ante Argentinos (3-2).

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