Esta vez, la Argentina no será favorita

Cristian Grosso
Cristian Grosso LA NACION
Lionel Scaloni, ante el principal reto de su gestión
Lionel Scaloni, ante el principal reto de su gestión Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar
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24 de enero de 2019  • 23:59

La Copa América se convirtió en un tormento para la Argentina. Llegó a cuatro finales en los últimos cinco torneos y perdió todas. Por penales contra Brasil en 2004, por paliza frente a Brasil en 2007 y por duplicado ante Chile, en 2015 y 2016, nuevamente por la fatídica vía de los penales. Encorsetada entre tantas frustraciones quedó la actuación de 2011, en casa, cuando el equipo se evaporó en los cuartos de final. Contemporáneo del embrujo ha sido Lionel Messi , y ni él ha podido rescatar a la selección. Mientras el regreso del rosarino sigue siendo una intriga, una certeza abraza a la Argentina: esta vez no será candidata. No. Sumergida en un recambio generacional, y con un entrenador al que la AFA no se atrevió a incluirlo en un proyecto duradero porque apenas le extendió el contrato justamente hasta el torneo en Brasil, la selección estará al acecho. La Argentina fue cabeza de serie casi de casualidad, retrato de su actualidad: el último ranking FIFA de 2018 determinó las ubicaciones, y Argentina, undécima, aventajó por un pescuezo a Colombia (12°) y Chile (13°).

De todos modos, el sorteo le extendió algún guiño. El B no será el grupo de la muerte, cartelito que recayó en el C, con Uruguay, Chile, Japón y Ecuador. Colombia, naturalmente por la riqueza de sus futbolistas, es un adversario de cuidado, aunque desde la desvinculación de Pekerman ha quedado paralizada su refundación. Carlos Queiroz es el elegido, pero el entrenador portugués tiene la cabeza en otro desafío: al frente de Irán, el próximo lunes disputará la semifinal de la Copa de Asia contra Japón. Si finalmente asume en Colombia, a mediados de junio todavía ni se habrá familiarizado con sus nuevos futbolistas. ¿Y Paraguay? El colombiano Juan Carlos Osorio aterrizó hace cuatro meses y está rastrillando algunas huellas confiables. El fútbol guaraní, ausente en Brasil 2014 y en Rusia 2018, aún no alumbra un recambio. ¿Y Qatar? El invitado comercial de la Conmebol hoy jugará contra Corea del Sur por los cuartos de final de la Copa de Asia. Se tratará del mejor aliado si la Argentina llega apremiada a la fecha final.

"Le vamos a dar guerra a quien toque", subrayó Scaloni. Una frase motivacional que encierra debilidades, porque las invocaciones al espíritu alumbran los ajustes pendientes. Que el equipo todavía no puede sostenerle el pulso a cualquiera. "La idea es competir con todos de igual a igual", deslizó el técnico al conocer los rivales en Río de Janeiro. Otra declaración que revela las fragilidades de la Argentina, históricamente acostumbrada a imponer las condiciones. Scaloni sinceró el objetivo: la Copa América será un laboratorio. "Las metas las iremos poniendo durante la competición", auguró con prudencia. Un cabeza de serie que se coló por una hendija no puede mirar a nadie desde arriba.

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