"Estamos vivos y Boca va por más"

Abbondanzieri, que se destacó en el triunfo ante Paysandú, en Brasil, afirma que hoy les jugarán de igual a igual a los chilenos
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21 de mayo de 2003  

CALAMA.- Viento, polvillo, un extenso terreno seco marrón y una exasperante aridez es lo que se percibe a primera vista. La imagen sería desoladora de no ser por el hotel Park Calama, un oasis artificial en el medio del desierto, con un exuberante parque de tupidas plantas y césped color esmeralda. El búnker ideal para que Boca espere distendido el choque frente a Cobreloa.

El termómetro marca siete grados, pero la templada calefacción del alojamiento aísla el crudo frío. Boca ya llegó sin contratiempos en un vuelo chárter y algunos jugadores descansan en sus habitaciones, otros juegan a las cartas (truco) y también hay quienes prefieren la computadora para chequear sus mails y acceder a Internet. Hay un clima de gran confianza.

Roberto Abbondanzieri esta recostado en un sillón del salón principal frente al televisor, esperando que comience el partido entre River y América de Cali. "Se puede dar otra vez lo de 2000 con River. Los hinchas son increíbles. Ni pasamos a Cobreloa y ya nos piden ganar los tres clásicos, el del torneo Clausura y los dos supuestos que habría por la Copa Libertadores. Hay que ir paso a paso, aunque si se da espero que tenga un final similar al de aquella vez, cuando le ganamos 3 a 0 en la Bombonera, con aquel gol inolvidable de Palermo que regresaba de una rotura de ligamentos cruzados. Estoy convencido de que River hoy no es superior a Boca", dice.

-Cómo cambió el panorama en una semana.

-Yo lo dije. Siempre se exagera. Ni antes éramos un fenómeno ni después fuimos un desastre. La victoria ante Paysandú nos sirvió. Demostramos que estamos vivos y Boca va por más; que no estábamos muertos como muchos decían.

-Las caídas ante Paysandú y Vélez fueron un llamado de atención.

-Fueron dos derrotas que dolieron bastante. Nos tocaron el amor propio y eso nos sirvió para despertarnos.

-¿Te molestaron las críticas?

-Hay algunas que no son objetivas y te dan un poco de bronca. Pero con los grandes es así. A Pellegrini (entrenador de River) casi que lo sacaron de River y ahora es un técnico indiscutido. Se va de un extremo al otro muy rápido.

-¿Necesitaban ganarle a Paysandú, en Brasil y sin atenuantes, para probar de lo que son capaces?

-Fue una final anticipada para nosotros. Nos jugábamos todo. Además, cuando se pierde dos veces seguidas perdés la confianza y te cuesta salir. Pero Boca en las difíciles se hace más fuerte y siempre sale con la frente alta.

-¿Anímicamente están intactos o todavía temen por pecar de irregulares?

-Estamos bien. Tocamos fondo, pero ya salimos. Tan mal no podíamos seguir jugando. Mejoramos mucho. Se le ganó bien a Colón, por el campeonato, y ratificamos nuestro poderío en la Copa con Paysandú. Demostramos que cuando jugamos como sabemos, podemos llegar a ser campeones. Hay que ser más regulares.

-¿Necesitabas una buena actuación para afianzarte en el arco?

-Creo que no tenía que demostrarle a nadie lo que tenía para dar. Sé que estoy en Boca y con un DT que me conoce no debo demostrar nada. Igual, en lo personal, siempre es bueno saber que uno mantiene el nivel y puede ayudar al equipo.

-¿Los va a perjudicar el clima desértico de esta ciudad?

-No es una cosa de locos. Sabemos con quién nos enfrentamos y si somos inteligentes les podemos ganar. El equipo va a salir a buscar el triunfo.

-Estás confiado.

-Si repetimos la actuación que tuvimos con Paysandú, Boca es más que Cobreloa. Hay que ver cómo se presenta el partido.

-A los equipos visitantes les está yendo bien en este torneo, ¿continuarán la racha?

-Ojalá sea así. Es raro lo que está pasando en esta Copa Libertadores. Se ha ganado mucho de visitante y no es normal. A veces, la presión juega en contra, pero si me dan a elegir, yo quiero jugar todos los partidos en La Bombonera.

-Igualmente, no es garantía de nada.

-Sí, es verdad. A nosotros nos pasó. En casa perdimos el partido de vuelta de la final con Cruz Azul, por la Copa Libertadores 2001, que luego ganamos por penales; y en 2000, vencimos por penales de visitante a Palmeiras. Es más lindo festejar con tu gente, pero si se tiene que ganar jugando afuera lo vamos a hacer.

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