"Estos jugadores merecen que les hagan una estatua"

Manuel Pellegrini, el hombre que moldeó este equipo histórico, dice que no le podían fallar al club ni a la gente
Manuel Pellegrini, el hombre que moldeó este equipo histórico, dice que no le podían fallar al club ni a la gente
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26 de enero de 2002  

Su vestimenta siempre atinada y su andar sereno los perdió en algún rincón del Nuevo Gasómetro. Ya poco y nada queda de su habitual presencia de gentleman . Lleva la remera húmeda hasta lo indecible y el cabello extrañamente desordenado, clara consecuencia de un festejo extenso y merecido. Sin embargo, el ingeniero Manuel Pellegrini , el hacedor de un equipo histórico, no abandona jamás su hablar pausado, sus meditadas respuestas. Ni siquiera en el delirio de la celebración.

"No le podíamos fallar a la institución ni a la gente. Estábamos a un paso de quedar en la historia y no debíamos rendirnos en este momento. Por todas estas cosas, insisto en que estos jugadores merecen que les hagan una estatua , porque supieron bancarse muchas cosas", dice sereno y con la voz ronca el entrenador. Con una emoción distinta, que no se traduce en lágrimas, pero que la deja vislumbrar entre gestos y palabras.

Pellegrini medita y muestra gratitud. No se olvida de quienes lo acompañaron para llegar a este éxito. "Esto es imborrable para mí. Pero no es un logro personal mío. Aquí trabaja un cuerpo técnico: tuve el apoyo del preparador físico Darío Sepúlveda, me encontré con el buen acompañamiento de Rubén Cousillas, y están hombres como Walter Perazzo o Alejandro Tocalli, que es el preparador físico de los más jóvenes. Ellos y muchos otros hicieron posible también este triunfo", admite el DT.

Intenta alguna explicación del desarrollo del partido o de los penales, pero enseguida pierde sentido mientras afuera, en el Nuevo Gasómetro, resuenan los festejos de la hinchada del campeón.

"Considero que resultaron determinantes para este logro las 48 horas previas, en las que el grupo me respondió de una gran manera. Yo le tenía mucho miedo a este partido, porque notaba que el clima que había en el país no era el ideal para jugar una final de fútbol", reconoció el entrenador, que aprovechó las horas de concentración para inculcarles a sus jugadores el espíritu que pretendía."No sé si estábamos preparados para perder la final. Y tampoco sé si un estadio con 40.000 personas tan entusiasmadas estaba en condiciones de soportar un resultado adverso."

"No, cuando llegué al club no podía pensar en ganar dos títulos y en entrar en la historia de este club. Pero no podía hacerlo porque yo nunca me pongo límites. Siempre creo que puedo llegar a más."

Pellegrini siempre apuesta en grande. Y ahora, a la cabeza de San Lorenzo, irá por más.

El futuro del chileno

"Hasta ahora no hubo ningún incumplimiento, así que no hay por qué preocuparse", dijo Luis Incera, abogado de Manuel Pellegrini; en los próximos días los dirigentes le propondrán renegociar el contrato del DT. Y también charlarán con los jugadores por la deuda.

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