Estrellas: Zidane y Saviola llegaron con luz propia

El francés y el Pibito le dan lustre y expectativa al torneo que comenzará pasado mañana
El francés y el Pibito le dan lustre y expectativa al torneo que comenzará pasado mañana
Claudio Mauri
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23 de agosto de 2001  

Ya no es novedad que la Liga de España, que comenzará pasado mañana, se nutra con un considerable número de jugadores argentinos. La cantidad siempre impacta y muchos la tomarán como un orgullo de producción y exportación, pero es la calidad –ese atributo mucho más escaso– lo que en definitiva realza, le da un toque de distinción y concede prestigio al material en observación.

La masividad argentina en España estará asegurada por la presencia de 49 compatriotas –ocho más que en el arranque de la última temporada–, distribuidos en 18 de los 20 equipos. Lo importante es que al desmenuzar esa cifra se encuentra el destello de la expectativa por el lustre de una individualidad, por la fascinación que provoca un determinado jugador en contacto con la pelota.

En ese universo mucho más selecto y restringido existe un argentino que se hizo lugar en un equipo que tiene su propio fulgor. Como toda actividad humana, España pone en su escaparate a los nombres de más peso para vender su nueva Liga de las Estrellas, presentada como el Real Madrid de Zinedine Zidane contra el Barcelona de Javier Saviola.

En ambos confluyen aspectos comunes: llegan como los principales fichajes a los dos clubes más convocantes; los dos representan expresiones cautivantes de fútbol ofensivo, estética y pureza técnica. Además de las camisetas archirrivales los diferenciarán otras cuestiones: Zidane se suma para hacer jugar mejor al Madrid y Saviola lo hace para terminar en la red todo lo que se elabora detrás de él. También la brecha de 10 años que los separa impone desigualdades, ya que el francés, con 29 años, una Copa del Mundo y una Eurocopa en sus alforjas, transita por una iluminada madurez, mientras que el Conejito muestra el esplendor de toda gran aparición de la cual aún se desconoce su techo.

Mientras se espera por su suceso dentro de las canchas, los dos ya dejaron una marca importante en el mercado. Mucho más Zidane, convertido en el pase más alto de la historia del fútbol con los 65.000.000 de dólares que los madrileños le pagaron a Juventus. La operación por Saviola alcanzó los US$ 26.000.000.

Por debajo de estos montos, el mercado se mostró más recesivo y los clubes se ajustaron los cinturones en comparación con la última temporada, cuando se invirtieron 413 millones de dólares en la contratación de futbolistas, contra los 275 de ahora.

A diferencia del ciclo 00/01, que en su apertura contó con Héctor Cúper (Valencia) y Francisco Ferraro (Valladolid), este certamen se inaugurará con bancos vacíos de técnicos argentinos. Habrá que ver si contratan a alguno sobre la marcha.

Más allá del casi medio centenar de compatriotas en la península ibérica, la última emigración desde la Argentina fue reducida, con apenas cinco representantes: al margen de Saviola viajaron Bonano, Coloccini, Rivero (ex Almagro) y Galletti; en el movimiento interno, el Turu Flores se mudó de La Coruña a Valladolid y el delantero Toedtli –surgió en Huracán– dejó Salamanca para recalar en Sevilla y Daniel Montenegro hizo lo mismo de Zaragoza a Osasuna. Desde otros puntos de Europa arribaron el juvenil Calandria y Graff (se fue de Rosario Central en 1996).

El afirmado Mallorca y el ascendido Tenerife son los más poblados con argentinos: cinco en cada plantel. Además de numerosa, la distribución abarca a casi todos los conjuntos. De los 20 equipos, sólo Real Sociedad no contará con futbolistas de nuestras tierras; el otro es Athletic Bilbao, que por tradición histórica prescinde de los extranjeros y sólo integra sus planteles con jugadores de origen vasco.

Casas y Amato continuarán en el Betis al que ayudaron a ascender con sus goles.

Un interés similar al de Saviola se fijará en la evolución de Aimar, que en el Valencia que dirigió Cúper –ahora el DT es Rafa Benítez– aún no pudo demostrar la clase de jugador que es. Se moverá bajo la presión de dar claras y continuas señales de que es el crack que se conoció en River.

La Liga de las Estrellas desborda de argentinos. Claro que siempre hay sitio para uno más, y sobre todo cuando ese nuevo se trata de Juan Riquelme, el nombre llamado a calentar el invierno de Barcelona cuando a fin de año se abra otra vez la inscripción de jugadores.

Burgos, tras el ascenso en el Atlético

La segunda división de España tendrá al arquero del seleccionado argentino: Germán Burgos, que pasó del Mallorca, donde el titular es Leo Franco, al Atlético de Madrid, en cuya valla encontrará más continuidad y minutos de campo, al margen del desafío de tratar de devolver a un grande de España a la categoría superior. Uno de los compañeros del Mono será Juan Gómez, ex River.

Otros nombres interesantes en el ascenso se encuentran en Racing de Santander, que mantendrá a Claudio Arzeno, Javier Mazzoni y sumó a Diego Mateo.

Rubén Capria, luego de haber estado sin club en la Argentina durante los úlitmos meses, recaló en el Xerez Deportivo, de la Segunda B (tercera categoría), con el debut del alemán Bernd Schuster en la dirección técnica.

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