Estudiantes ganó y prolongó su racha ante Gimnasia: 9 años de paternidad

Argentina Superliga
  • 1
Estudiantes La Plata

Estudiantes La Plata

  • Lucas Albertengo
  • 0
Gimnasia La Plata

Gimnasia La Plata

Máximo Randrup
(0)
10 de marzo de 2019  • 16:00

LA PLATA.- El raciocinio indicaba que éste podía ser el momento ideal para que Gimnasia le pusiera punto final a una extensa estadística adversa en el clásico platense (no vence a Estudiantes desde febrero de 2010). Parecía la situación ideal. El Tripero venía de vencer a Independiente y el León había perdido cinco de los seis encuentros del año. El sentido común, como tantas otras veces en el fútbol, quedó al margen. El Pincha fue superior y derrotó 1-0 al Lobo, por el buen gol de Lucas Albertengo.

Ojo, no se crean que el equipo de Pablo Quatrocchi dominó al de Darío Ortiz de principio a fin. Para nada. Cuando promediaba la etapa inicial, todo transcurría en un marco de paridad. Estudiantes procuraba ser prolijo, con Gastón Fernández como nexo entre mediocampistas y delanteros. Gimnasia, en cambio, apostaba por jugar directo con bochazos para sus dos tanques: Jan Hurtado y Santiago Silva. Más allá de algunas ocasiones esporádicas no se sacaban grandes diferencias. Hasta que Germán Delfino se pasó de severo y expulsó a Lorenzo Faravelli. La falta fue dura, es cierto, aunque lo lógico hubiese sido una tarjeta amarilla. Esa roja, a los 27 minutos del primer tiempo, condicionó el resto de las acciones.

Con la superioridad numérica el Pincha se animó: se adelantó unos metros y obligó al Lobo a jugar en una zona incómoda. ¿Dónde? Cerca de su área. El elenco local comenzó a merodear el arco tripero y en una de esas aproximaciones llegó el gol: córner perfecto de la Gata Fernández desde la derecha, cabezazo preciso de Albertengo y 1-0.

Antes de la apertura del marcador, Estudiantes había tenido dos (un remate de Iván Gómez que pasó cerca y un centro de Manuel Castro que Alexis Martín Arias tuvo que sacar porque se metía) y Gimnasia apenas una (un tiro de Faravelli, quien se apuró y definió al medio). Tras el tanto del León, el Lobo insinuó una reacción y casi lo empata de cabeza a través de Gonzalo Piovi.

Gimnasia no supera a Estudiantes desde el Clausura 2010: fue 3-1, con dos goles de Denis Stracqualursi y un tanto de Juan Cuevas. Para encontrar otra victoria del Lobo en el clásico platense hay que retroceder hasta 2005 (4-1 en el Clausura). Apenas dos triunfos en 14 años.

El complemento estuvo gobernado por las imprecisiones: el Pincha manejó bien la pelota pero no tuvo justeza como para acertar el último pase y el Tripero careció de inventiva como para doblegar a la defensa albirroja que -poco a poco- se convirtió en una muralla infranqueable.

Lo tuvo Enzo Kalinski para aumentar: su cabezazo salió cerca. También Mariano Pavone y su disparo (un tanto mordido) fue bien atrapado por el arquero visitante. Maximiliano Coronel pudo igualar, de hecho eso debería haber hecho, aunque se lo perdió desde abajo del arco. El ingresado Marco Lattanzio casi mete el segundo con un zurdazo que fue lo mejor de la tarde: travesaño. Fernández (uno de los mejores), de contra, tampoco aprovechó su chance de ensanchar distancias.

En los minutos finales reinó la desesperación. A Estudiantes cada vez le costaba más retener la pelota y en algunas jugadas necesitó replegarse demasiado. Gimnasia fue y fue y fue; sin embargo nunca halló las herramientas para herir a una última línea local que se robusteció a cada instante.

En el cierre solo hubo tiempo para una curiosidad: Mateo Retegui fue expulsado a los dos minutos de haber ingresado. Entró a los 41 minutos por Albertengo (goleador y figura) y vio la roja a los 43; otro error de Delfino que quiso ser estricto y se pasó de la raya.

Para el Pincha, el 1-0 en el clásico platense, representa una caricia después de tantos golpes recibidos en este 2019. Es -además- una cuota de confianza para encarar los tres cotejos finales de la Superliga, en los cuales necesita sumar para comenzar lo menos comprometido posible el próximo campeonato. Para el Lobo, esta (inesperada) derrota significa todo lo contrario: cuando parecía que Gimnasia se alejaba definitivamente de la zona roja de los promedios, deberá volver a poner el foco en su lucha por la permanencia.

En otras palabras: felicidad para uno, preocupación para el otro.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.