Fiel al estilo colombiano

La definición de la Copa Sudamericana
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26 de noviembre de 2002  

MEDELLIN, Colombia (De un enviado especial).– Se aferran a la tradición. Prefieren el toque, la pausa y la sorpresa. Son fieles a un estilo. Y, con espacios, saben cómo vulnerar al adversario. Atlético Nacional, el rival de San Lorenzo en la final de la Copa Sudamericana, es otro símbolo de la escuela colombiana de los años ochenta y noventa. Sin la categoría de aquellas figuras, pero con la sabiduría de explotar el buen juego colectivo y la capacidad individual.

La figura es Neider Morantes. Rápido, hábil. Manejar los tiempos del equipo y casi todo se desarrolla en función de su intuición. En la creación, no está solo: lo acompaña Freddy Totono Grisales, de fugaz paso por San Lorenzo. “Quiero tener mi revancha personal. San Lorenzo es un rival organizado, difícil, muy bien trabajado, con una delantera peligrosa y muy efectiva”, comentó el volante, cuyo 50% de los derechos federativos de su pase le pertenecen al Ciclón.

Delanteros veloces, con capacidad de gol; zagueros lentos, sin capacidad de reacción. Por la izquierda, las proyecciones de Felipe Benalcázar son una de las razones ofensivas del equipo. Y el arquero, Edigson Velásquez, es el Saja colombiano: ataja penales y los convierte. En la Sudamericana detuvo dos ante Santiago Wanderers, por los cuartos de final, y uno con Nacional, de Montevideo, en las semifinales. Y marcó en ambas ocasiones.

Sufre de irregularidad. Por momentos, deslumbra; en otros, desconcierta. Tiene una tradición: el Verde no permite incorporar a jugadores extranjeros. A Atlético Nacional lo llaman, no en vano, el Rey de Copas colombiano. Razones no le faltan: tienen varios títulos nacionales e internacionales. En Colombia, dio siete vueltas olímpicas. La mayor epopeya fue la Copa Libertadores de 1989, la primera cita grande con la historia luego de los fracasos de América y Deportivo Cali. Higuita, Perea, Leonel Alvarez y Usuriaga, entre otros, se consagraron luego de vencer por penales a Olimpia por 5 a 4. Higuita, aquella noche, atajó cuatro remates.

El capitán de aquel conjunto vistoso era Alexis García, el DT actual. Nacional se hizo grande con otros éxitos internacionales, como las Interamericanas de 1990 y 1996 y dos Merconortes, en 1998 y 2000. No tiene el brillo de épocas no tan lejanas, pero conservan la misma mentalidad ganadora.

Tiene una gran desventaja Atlético Nacional: no tiene mucho recambio. Los suplentes no cuentan con el mismo roce internacional que los titulares. Más aún: a diferencia de San Lorenzo, el técnico colombiano utilizó el domingo último el conjunto titular ante Deportivo Pesto, en el empate 1 a 1 en el capítulo final del torneo Mustang (el certamen local).

Tiene historia, cuenta con presente, pero si se le descubre el circuito ofensivo, si vuelve a caer en la irregularidad, puede ser vulnerable. Y San Lorenzo lo sabe.

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