Fuentes: “Sueño con irme de Vélez campeón”

El capitán del equipo de Liniers, de 26 años, que ya está vendido a Querétaro, de México, es el referente de un plantel juvenil con hambre de gloria
Diego Morini
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13 de mayo de 2003  

En tan sólo 18 meses se quedó con todo lo más importante que pretende un jugador cuando llega a un club: el corazón de la hinchada y la cinta de capitán. Nunca nadie dudó de las condiciones de este zaguero que llegó de Newell’s con la difícil tarea de hacerse un lugar entre varios peso pesados en la defensa de Vélez: Federico Domínguez, Sebastián Méndez y Fernando Crosa. Sin embargo, Fabricio Fuentes, de 26 años, les hizo frente a todas las dificultades y ahora, desde el fondo de la cancha, conduce al grupo de pibes que goza del privilegio de estar en el escalón más alto del Clausura, junto con Boca.

"Estoy muy agradecido por todo lo que me dan en este club. Para mí era un orgullo poder jugar en una institución tan grande como Vélez, así que te podés imaginar lo que significa vivir todo esto de estar en la punta del Clausura", dice el capitán del equipo de Liniers, que junto con el arquero Gastón Sessa, de 30 años, es de los hombres más experimentados del plantel.

Aquel chico que caminaba por las calles de Las Acequias, en Córdoba, hoy disfruta de un presente bastante particular: está en la cima del campeonato y en junio próximo emigrará a Querétaro, de México, tras ser vendido antes del comienzo del Clausura. "La verdad es que no estoy pensando en eso. Sólo tengo la cabeza puesta en Vélez y eso me lo puse como meta para que no me afecte en mi rendimiento", dijo El Cacique Fuentes, como lo conocen por Liniers.

–Cada vez falta menos para tu alejamiento de Vélez, ¿cómo te lo imaginás?

–Esto es algo que vengo manejando en mi cabeza, incluso antes del comienzo de este campeonato: sueño con irme de Vélez campeón. Esto es algo muy personal. Y además, es una de las mejores maneras de devolverle a la gente todo lo que me dio.

–Ser uno de los referentes de tus compañeros y de la gente, ¿te genera algún tipo de presión a la hora de entrar en la cancha?

–No, de ninguna manera. Es un gran orgullo. En el caso de la gente me da placer saber que confía en mí. Y en el caso de mis compañeros, esto se da así porque soy uno de los jugadores más grandes y trato de aconsejarlos de la mejor manera. Sin embargo, esto de estar peleando un campeonato es tan nuevo para ellos como para mí.

–¿Por qué Vélez está en la lucha por el título?

–El punto clave de toda esta historia es que el grupo es muy joven y tiene mucho hambre de ganar cosas. Además, la buena onda de todo el plantel y la solidaridad dentro de la cancha hace que todo sea más sencillo. De todas maneras, todavía falta mucho camino por recorrer y hay que tomarse las cosas con mucha tranquilidad.

–¿Cuál es el grado de responsabilidad del técnico en todo este proceso?

–Carlos (por Ischia) es la pieza clave de todo. El confió plenamente en nosotros y eso para un jugador es muy importante. Además de Carlos, el trabajo del preparador físico León Martínez es fundamental, porque no sólo está con nosotros en la parte física sino que nos apuntala en el vestuario antes de salir a jugar.

–Muchos de ustedes confían en que están sorprendidos por el gran momento de Vélez; a esta altura me imagino que eso debe haber quedado de lado.

–Me voy cada vez más contento por el rendimiento del equipo. Las cosas nos están saliendo cada vez mejor y los resultados nos acompañan. Lo cierto es que si faltando dos fecha se nos da la oportunidad de estar todavía ahí arriba y tenemos la posibilidad latente de ir por el campeonato, lo vamos a luchar a muerte.

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