"Fuimos el mejor equipo, por eso somos campeones"

Falcioni vive un momento único en su carrera: nunca había ganado un título como técnico y para Banfield fue el primero de su historia
Diego Morini
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14 de diciembre de 2009  

El 13 de diciembre de 2009, después de 113 años Banfield gritó campeón de la mano de Julio César Falcioni, que llegó al club un 13 de junio de 2008. Y pensar que en el mundo de la pelota algunos evitan el 13 porque aseguran que es el número que trae malos augurios... Está claro que para el técnico del flamante dueño de la corona del fútbol argentino, esas son cuestiones para dejar a un costado. Si hasta la coronación cambió ese semblante adusto por una buena cantidad de... sonrisas. Aunque cueste creerlo, Falcioni pudo despegarse de esa postura desafiante y hasta gruñona, para mostrar su costado más emotivo. "Estoy contento, muy contento. Formamos un equipo hermoso, con jugadores que dejaron todo en el día a día para conseguir un objetivo que parecía imposible para el club. Es un sueño... Se lo dedico a mi mujer, a mis hijas, a mi hermana, a mi vieja y mi viejo, que desde arriba me marca el camino siempre".

Se lo vio distinto, como disfrutando aquello por lo que tanto luchó. Por todo lo que vivió en su primeros pasos en Vélez, su camino en Olimpo, Independiente, Colón y Gimnasia y Esgrima La Plata. Paladeando el sabor de la revancha, en este segundo episodio en Banfield. "Es difícil salir campeón porque, a pesar de que hay muchos candidatos, siempre es uno solo y este grupo lo consiguió, por eso, estamos muy contentos. Fuimos el mejor equipo, por eso somos campeones. No sé si este título es el máximo objetivo. Creo que es la cristalización de un trabajo serio. Después de mucho luchar, de mucho remar, es importante para mí. Además, es un orgullo haberlo compartido con este grupo de jugadores", comentó el hombre que, según dicen algunos hinchas de Banfield, tendrá una estatua en el estadio Florencio Sola.

En la cancha vivió el juego con mayor carga que en otras oportunidades. Pero estalló cuando terminó el partido en Rosario y su Banfield se consagró campeón. Falcioni levantó los brazos hacia el cielo, revoleó su saco y se le aflojaron los músculos. Incluso, cuando terminó su partido, el de la derrota en la Bombonera, se animó a participar de los festejos con sus muchachos y se sumó a una enorme ronda saltando y gritando, como un nene. Ahí no había dureza en su rostro, estaba el verdadero Pelusa.

"Siento una enorme alegría por el reconocimiento de la gente, le agradezco muchísimo al hincha de Banfield, para mí es muy lindo poder sentir eso, el acompañamiento que el hincha siempre tuvo tanto en mi paso anterior como en este, y ver el cariño que siempre nos brindaron y espero poder seguir dándoles satisfacciones a los hinchas que tanto se lo merecen", dijo Falcioni, que comenzó su trayectoria como futbolista en Vélez, donde debutó en el arco en el torneo Metropolitano de 1976. Su retiro llegaría en 1991, en Once Caldas.

Intentó dar la vuelta olímpica en el estadio de Banfield, pero fue imposible porque los hinchas querían abrazarlo para agradecerle por el logro. Intentaron llevarlo en andas al técnico campeón, pero prefirió evitar semejante exposición. Falcioni demostró que la mesura es una característica en su personalidad y también que su intuición funciona a la perfección. "La verdad es que desde que comenzó el campeonato sabía que se podía lograr algo importante. Desde que estaba en la pretemporada sentía que era posible todo esto. Tenía el pálpito que era posible llegar al final del torneo y luchar. Pero esto es mucho más de lo imaginado. La verdad que uno siempre busca la excelencia cuando trabaja, y creo que ahora terminó de la mejor manera".

Su presencia en el estadio Florencio Sola despertó la ovación generalizada. Apenas la figura de Falcioni apareció en escena bajó desde las tribunas el estruendoso hit futbolero, adaptado para el técnico en cuestión: "Que de la mano de Julio César, todos la vuelta vamos a dar". Una relación que comenzó allá en el primer ciclo del DT en Banfield y que alcanzó su punto más alto anoche. "En 2003/04 y 2005, fue muy bueno lo que se logró en el club. Se consiguió entrar a la Copa Libertadores por primera vez y llegar a los cuartos de final, y se logró un subcampeonato. Pero ahora se alcanzó algo por lo que se esperó toda una vida y que va a quedar en la historia del club", finalizó Falcioni.

Sonriente, distinto. Julio César vive su momento de gloria.

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