Fútbol y coronavirus. Porqué Ibrahimovic se mantuvo en forma en el modelo sueco que criticó Alberto Fernández

Ibrahimovic llegó el lunes al aeropuerto de Milan con prevenciones que en Suecia no utilizaba
Ibrahimovic llegó el lunes al aeropuerto de Milan con prevenciones que en Suecia no utilizaba Fuente: Reuters - Crédito: Daniele Mascolo
Claudio Mauri
(0)
12 de mayo de 2020  • 00:01

Los días empiezan a ser más largos en Suecia, a medida que la luz natural acorta las noches. "Son las 20.45 y el solcito recién se está escondiendo. Está hermoso, aprovechamos con mi esposa para salir al balcón. Las niñas ya se fueron a dormir", comenta Rodrigo Nicolás Gómez, que vive en el país escandinavo desde 2009, cuando llegó desde Birmania -antes estuvo en Vietnam- para seguir ganándose la vida como futbolista. Integró dos equipos de tercera división (Valsta Syrianska y Vasalund IF). Se retiró en 2015, cuando ya tenía dos hijas de nacionalidad sueca con su esposa Alejandra. "Vine por tres meses, me ofrecieron un año más, después otro. Vino el casamiento y me radiqué acá", expresó en diálogo telefónico con La Nación este misionero de 34 años.

Residente en el barrio Märsta, a 20 minutos del centro de Estocolmo, Gómez estudió sueco, cursó materias del secundario y una carrera de pedagogía en la universidad, que le permite ejercer en una escuela primaria para niños de capacidades diferentes (autismo, Síndrome de Down). También cursó dos módulos de la carrera de entrenador UEFA para dirigir a juveniles de hasta 18 años.

Zlatan, durante un entrenamiento en Hammarby; en Suecia no hay cuarentena
Zlatan, durante un entrenamiento en Hammarby; en Suecia no hay cuarentena

Suecia fue el país que Alberto Fernández rechazó como el ejemplo a seguir en la lucha contra el coronavirus. El Presidente consideró que si la Argentina replicaba el modelo de no implementar una cuarentena, como lo hizo Suecia, ahora tendríamos 13.000 muertos. La embajada en la Argentina del país europeo emitió un comunicado de respuesta.

El régimen que descartó el aislamiento en las casas, no promueve el uso de tapabocas e inculca el distanciamiento social y la higiene como medidas centrales para combatir la pandemia es el que le posibilitó a Zlatan Ibrahimovic entrenarse sin necesidad de encerrarse. El delantero sueco volvió este lunes a Milán, donde sí cumplirá una cuarentena antes de sumarse al plantel. Zlatan, de 38 años, se mantuvo activo en el club Hammarby, de Estocolmo, del cual es propietario en un 25 por ciento, en lo que es su primer paso en la gestión deportiva. Esta iniciativa empresaria causó la indignación de hinchas de Malmö, su equipo de origen, quienes vandalizaron una estatua de Zlatan por sentirse traicionados.

"Tengo contrato con Milan. Veremos cómo termina eso, si es que termina", manifestó Ibrahimovic (cuatro goles en 10 partidos oficiales), que regresa a un club que ya no tiene en la dirección deportiva a Zvonimir Boban y Paolo Maldini, sus dos principales valedores. Mientras su continuidad dependerá de una charla con el CEO Ivan Gazidis, en Hammarby lo esperan con los brazos abiertos si decide ir a terminar su carrera. "Solo él sabe lo que va a hacer. No hace falta que le diga que nos gustaría que esté con nosotros", respondió Jesper Jansson, dirigente de Hammarby, a la agencia AFP.

Rodrigo Gómez, en el centro de la escena, cuando jugaba en el ascenso de Suecia
Rodrigo Gómez, en el centro de la escena, cuando jugaba en el ascenso de Suecia Fuente: Archivo

Zlatan, con entrenamientos físicos y futbolísticos compartidos con hombres y mujeres, aprovechó las normas relajadas de su país para mantenerse en forma, a diferencia de otros colegas de las principales ligas europeas. Los infectólogos suecos que asesoran al gobierno sueco entienden que a la inmunización se puede llegar con el contagio masivo. "El coronavirus se propaga como un incendio y no importa lo que uno haga, todos se van a contagiar", diagnosticó el epidemiólogo Johan Giesecke.

En este contexto, Gómez, que en la Argentina hizo las inferiores en Quilmes y jugó en Ñuñorco (Tucumán), Crucero del Norte y Alvarado de Mar del Plata, explicó cómo es el ritmo de vida en medio de la pandemia: "Desde el primer momento dijeron que no podían encerrar a la gente en sus casas porque eso acarrearía otras consecuencias. Analizaron otros factores, económicos y sanitarios. Tuvieron en cuenta que podía aumentar la violencia familiar, el estrés en las parejas, el maltrato infantil".

Los casos confirmados ascienden a 26.670 y se contabilizan 3256 muertes. "Admiten que fallaron en los asilos de ancianos, ahí hubo muchos muertos al entrar el virus. La mayoría de la gente que falleció tenía más de 70 y 80 años", dijo Gómez, que agregó sobre su rutina diaria: "Yo no paré de trabajar en la escuela, mi esposa tampoco. En las primeras semanas, la gente retuvo a sus hijos en las casas, ahora está todo normal. Eso sí, si tosés o te duele la cabeza, te mandan a tu casa. En la escuela hubo cuatro o cinco casos que se pudieron controlar".

Gómez, con su esposa Alejandra y las dos hijas nacidas en Suecia
Gómez, con su esposa Alejandra y las dos hijas nacidas en Suecia

Gómez detalla los tres puntos que diferencian a Suecia del resto de Europa: "No se impuso un aislamiento social, preventivo y obligatorio, no se decretó el cese de la actividad comercial en lugares que no concentren más de 50 personas y no cerraron los jardines de infantes ni escuelas primarias porque a los niños no se los considera grupos de riesgo. No se dictan clases en la secundaria y la universidad".

En este momento no hay argentinos en el fútbol sueco, cuyo torneo de primera división terminó en noviembre y está postergada la temporada que debió comenzar en abril. Los equipos, al igual que los juveniles, se entrenan desde hace varias semanas. Instalado desde más de una década en Suecia, Gómez traza una radiografía por comparación con la Argentina: "Acá la gente respeta mucho, los suecos se consideran obedientes, cumplen con el distanciamiento social. En los restaurantes, entre mesa y mesa debe haber dos metros. La gente lo respeta en un altísimo porcentaje. Y los comercios también cumplen porque si no los cierran. Los latinos tenemos otra forma de vida, otra cultura; acá a los vecinos casi no los conocemos. Son diferentes, no se van a guiar por lo que hacen otros países. Lo que funciona acá, quizá no funcione en otro lado. Continuamente están recalcando que ellos no saben si tienen la razón, son humildes".

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.