Hiddink: el hijo predilecto

El DT holandés del equipo coreano es admirado por todos, aunque todavía no definió su futuro
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27 de junio de 2002  

SEUL, Corea del Sur (Reuters y EFE).– El técnico holandés Guus Hiddink es un héroe para los seguidores de los Diablos rojos y después de hacer historia con Corea del Sur se convirtió en uno de los entrenadores mejor cotizados en el mundo del fútbol.

El seleccionado de Hiddink perdió una disputada semifinal del Mundial 2002 contra Alemania por 1 a 0, el martes último, pero el resultado no dañó la imagen del holandés.

El es el único entrenador que ha llevado a dos selecciones distintas a las semifinales de un Mundial, y el único que logró clasificar a un equipo asiático, Corea del Sur, entre los cuatro mejores.

El contrato del holandés vence después del partido del sábado próximo ante Turquía, por el tercer y cuarto puesto, y quedará libre si no acepta una prórroga. Aunque habrá gran presión de un público agradecido para que Hiddink continúe, el DT, que llevó a Holanda a la semifinal en Francia 98, no dio ninguna señal de que vaya a seguir.

Hiddink sólo habla del próximo partido: “Hay que dar lo mejor de nosotros para terminar terceros. Podemos estar orgullosos de los muchachos y de lo que han hecho, no sólo hoy, sino durante todo el torneo. Las expectativas en Corea eran enormes, pero no realistas. Intenté mantener a los jugadores aislados de la presión”, declaró el entrenador. Y agregó: “El equipo realmente funcionó, pero debemos tener presente que los jugadores militan en la liga coreana, que es de segunda o tercera fila con respecto a otras ligas”.

Después de una campaña en la que llevó a su equipo, que no había ganado un solo partido en cinco participaciones previas en el Mundial, a superar a sus rivales europeos –Polonia, Portugal, Italia y España– Hiddink podrá elegir entre algunos de los trabajos más importantes en el mundo del fútbol.

La ciudad de Seúl nombrará a Hiddink como El Hijo Predilecto. Las autoridades políticas le reconocieron su “liderazgo ejemplar” y creen que es un modelo a seguir en todos los órdenes de la vida.

La concesión del título honorífico convertirá a Hiddink en la 447a. persona extranjera en recibir este título que ya poseen el actor Roger Moore; el Premio Nobel de la Paz de 1995, Joseph Rotblat, y el presidente de Singapur, Sellapan Ramanatahn, entre otros.

Está claro: si Hiddink no tiene fortuna en su próximo trabajo, siempre habrá un país que lo recibiría con los brazos abiertos después de escribir el capítulo más llamativo de su historia deportiva.

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