Independiente, entre el perfil eleccionario y el latente ahogo financiero

Si bien la renuncia de Cantero descomprimió la relación con la gente y abrió el panorama político, un mes después sigue la preocupación a corto plazo ? Cómo frenar el deterioro y conseguir el ascenso
Francisco Schiavo
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23 de mayo de 2014  • 09:22

La situación financiera no mejoró demasiado. Si bien la Agrupación Independiente , presidida por Héctor Maldonado y apadrinada por los Moyano, asumió los compromisos del fútbol profesional, las grietas económicas siguen abriéndose en otros sectores de Independiente. El comité de crisis, en el que sí participan las demás listas, busca soluciones, pero hasta el momento no pasa de buenas intenciones. La renuncia de Javier Cantero pacificó, en cierto modo, la corriente política, aunque la carrera para las elecciones del 6 de julio dejó en claro que la unidad es casi una utopía.

Cuesta conseguir dinero y quienes más lo sienten son los empleados. La semana pasada, por ejemplo, se hizo otra huelga que frenó varias actividades. El presidente Claudio Keblaitis se reunió con los delegados y pidió comprensión para el "justo reclamo" en un comunicado. Cuentan que apareció otra vez la Agrupación Independiente con un préstamo sin intereses de un millón de pesos, correspondiente al 40 por ciento de la obligación.

Así estarán las cosas hasta la votación. Noray Nakis, uno de los principales impulsores de la salida de Cantero, se postula a los gritos. Los de la Agrupación Independiente tratan de convencer sí o sí a Hugo Moyano. Daniel Bertoni sigue con la idea de presentarse. Y Puro Sentimiento Rojo, cuyo hombre fuerte es Daniel Grinbank, mantiene las desavenencias con el oficialismo y su principal aliado en la tregua; desde el sitio web de esta lista se anuncian compromisos inmediatos por cerca de 195.000.000. Eso sin contar que aún se negocia con Olympiacos, de Grecia, por una deuda de US$ 1.800.000 por el pase de Leonel Núñez, por la que los Rojos podrían perder puntos (no en este torneo).

El panorama no será fácil en el corto plazo: los embargos llegan puntuales a la sede de la avenida Mitre. Ni que decir después de las urnas, cuando muchos aventuran un pasivo cercano a los 580.000.000 de pesos. Keblaitis, en tanto, descarta una quiebra o un nuevo concurso de acreedores (primero habría que cancelar el que ya existe y al que le faltan alrededor de $ 15.000.000), tal como impulsan algunos sectores.

SE SOSTIENE, PERO LA VUELTA SE HACE DÍFICIL

La renuncia de Cantero tampoco tuvo un efecto estimulante en la campaña en la B Nacional. Aquellos que esperaban un repunte mágico se quedaron de brazos cruzados. El propio ex presidente había sugerido una "cama" de los jugadores por la tirante relación y, sobre todo, por las deudas. Quedó a la vista que no. Que esto es lo que tiene Independiente: sus argumentos y limitaciones. Y que con eso tendrá que conformarse en los tres partidos que lo devolverán a Primera o que lo atormentarán, como mínimo, con seis meses más en la B Nacional. La relación entre el ex presidente y el plantel estaba rota, sobre todo con los referentes, pero no por eso se perdió tanto terreno.

Cantero se fue tras la derrota con Crucero del Norte, en Misiones, por 3-1, por la 34ª fecha. El equipo estaba 5°, como hoy -por diferencia de gol, ya que tiene los mismos puntos que Huracán: 60-. Si bien desde entonces sólo hubo una derrota (con Gimnasia, en Jujuy, por 1-0, por la 36ª), el juego no levantó vuelo. Llegaron tres éxitos importantes, pero apenas en uno mostró superioridad: ante San Martín (SJ), en Avellaneda, por la 37ª. Otro se dio con demasiado esfuerzo (ante Sportivo Belgrano por 3-2) y el restante después de haber estado en desventaja (ante Douglas Haig 2-1). Eso sin contar el mal partido ante Ferro, en el que empató 1-1 en el tiempo adicionado.

Los jugadores encuentran hoy cierto respaldo en los pagos por el aporte de la Agrupación Independiente, aunque lejos están de sentirse conformes. Les molestan algunos faltantes y ciertas incomodidades. Las voces se alzan en público y en privado, donde ya varios reconocen serias dudas para seguir una vez finalizado el torneo y con cualquier desenlace. "Demostramos que queremos ascender. El grupo se hizo fuerte con todo lo que vivimos. Somos conscientes de que estamos solos en esta situación. Si fuera por el entorno, ya hubiéramos tirado la toalla", dice Daniel Montenegro. " Los chicos del club se tienen que hacer estudios médicos y tienen que pagarlos ellos", señala el Pocho Insúa. "Sin hacer controversia, las cosas que pasan no son normales", asegura el DT Omar De Felippe. El ascenso lo tiene en una tensa espera.

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