Un triunfo de campeonato: Racing dio el gran golpe ante Independiente y se afirma como líder de la Superliga

Argentina Superliga
  • 1
Independiente

Independiente

  • Fernando Gaibor
  • 3
Racing Club

Racing Club

  • Lisandro López /
  • Matías Zaracho
Claudio Mauri
(0)
23 de febrero de 2019  • 21:30

Un triunfo de campeonato, para combatir dudas y despejar el camino al título. Un 3-1 ante Independiente que Racing empezó a construir bien temprano y terminó de abrochar en la última jugada del tiempo adicional, cuando Lisandro López administró un contraataque con la sabiduría y la tranquilidad de saberse un referente. Tres puntos que se cotizan como oro por el momento, el rival y el contexto. Una victoria parida con momentos de juego y mucho corazón. Desde las tapadas cruciales de Gabriel Arias, la entrega irrenunciable del resto y las puntadas de dos viejos zorros, Lisandro López y Darío Cvitanich.

Puntero desde hace rato, Racing comprobó lo duro que es sostener esa condición durante 90 minutos en territorio enemigo, en la caldera húmeda y humeante que fue el Libertadores de América. Impuso condiciones en el comienzo, durante un cuarto de hora, cuando controló y dominó la zona media ante un Independiente desacomodado, como si estuviera reconociéndose en una formación que no era la habitual, huérfana de centrodelantero, con Martín Benítez como Nº 9 postizo.

Matías Zaracho y Pablo Hernández en acción.
Matías Zaracho y Pablo Hernández en acción. Fuente: Telam - Crédito: Alvarez Julian

No hubo miedo escénico para Racing de movida. Bien cohesionado entre las líneas, con Neri Cardozo escapando de la vigilancia de Nicolás Domingo. Con Matías Zaracho y "Pol" Fernández muy activos. Un planteo diseñado para conquistar terreno adversario. Gobernó por abajo y desequilibró rápido por arriba, con una de sus torres, Alejandro Donatti, que al ir a buscar un córner de Fernández terminó exigiendo el gol en contra de Burdisso. Sexto tanto con la pelota detenida que recibe el Rojo en la Superliga, todo un síntoma de su debilidad en ese rubro.

Racing jugaba a gusto, pero progresivamente dejó de ser el dueño de la pelota y la furiosa reacción de Independiente lo obligó a luchar, a ceder la iniciativa, a sufrir, a aguantar cerca de su área y, cuando eso fue insuficiente, a encomendarse a las grandes atajadas de Arias, un prodigio de arrojo y reflejos para quedarse con varias pelotas decisivas.

La noche le exigió a la Academia otra prueba de su capacidad de asimilar dificultades, con la salida en camilla de Leonardo Sigali por un fuerte golpe en la cabeza. El clásico no daba respiro ni tregua. Nunca más vigente un lugar común: cada pelota era disputada como si fuera la última, como si a cada jugador se le fuera la vida en cada cruce y cada trabada.

Neri Cardozo ejecuta un pase frente a Burdisso.
Neri Cardozo ejecuta un pase frente a Burdisso. Fuente: AFP - Crédito: Alejandro Pagni

Apuntalado por un batallador ejemplar, Nicolás Domingo, Independiente concretó en el primer tiempo con el único desborde de Verón y contó con la aparición más lúcida del intermitente Fernando Gaibor.

El buen arranque de Racing parecía quedar muy lejos, y el comienzo de la segunda etapa le traía más complicaciones con las amonestaciones a Marcelo Díaz y Zaracho. ¿Cómo salir de ese ahogo? Con el oficio y la picardía de Cvitanich, que expuso a Alan Franco en su inocencia al dejarse ganar la posición y cometerle un foul infantil. Penal. Racing tuvo siete en la Superliga y convirtió los siete: seis mediante su capitán y emblema, y uno vía Ricardo Centurión. Sexto gol de Licha en su historial con Independiente.

Licha López marcó de penal para darle ventaja de 2-1 a Racing.
Licha López marcó de penal para darle ventaja de 2-1 a Racing. Fuente: Telam - Crédito: Gomez Ramiro

Racing tuvo que volver a apechugar cuando entró el zigzagueante Jonathan Menéndez por la izquierda. El líder supo sufrir, se dobló, pero no se quebró. Desde 2004 no le ganaba como visitante a Independiente por el campeonato local (en 2015 lo había hecho por la Liguilla pre Libertadores). Los jugadores terminaron festejando en ronda en el centro del campo, todos abrazados. Una ceremonia muy parecida a cuando se sale campeón, y que para Racing tiene todo el significado de una premonición.

El 1-0 de Racing

El empate parcial del Rojo

Licha López aumenta de penal

El sello lo puso Zaracho

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