Inquietud por el otro clásico

Será en Córdoba, pasado mañana
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28 de enero de 2002  

CORDOBA (De nuestro corresponsal).- La inquietud apareció a partir los disturbios en el superclásico en Mar del Plata, que motivaron la suspensión del cotejo. La preocupación tiene sobrados fundamentos, ya que pasado mañana, en Córdoba, está previsto el último River-Boca del verano. Ante lo sucedido en la ciudad balnearia, se extremarán los recaudos dentro y fuera del estadio Olímpico.

El operativo de seguridad estará a cargo del comisario Iván Altamirano. Hoy se definirá la cantidad de efectivos con los que se dispondrá y cómo se efectuarán los controles dentro y fuera de la cancha y en las rutas de acceso a la provincia.

Los últimos incidentes generaron diversas opiniones. Armando Tedesco, hombre fuerte de Torneos y Competencias, empresa organizadora, admitió: "La verdad es que ahora uno tiene que empezar a temer por lo que pueda pasar en Córdoba. Tenemos que estar muy atentos".

Después, Tedesco se lamentó por la violencia en el estadio José María Minella: "La organización marchaba muy bien. Habíamos hablado con la policía desde mucho antes, pero no se pudo evitar la gresca. No sé qué falló, tal vez hubo poca policía en ese lugar. Es una pena". Y apoyó la decisión del árbitro Héctor Baldassi. "El juez hizo lo correcto al suspender el partido, no se podía jugar con lo que estaba pasando", comentó.

Domingo Díaz, vicepresidente 3° de River, también opinó sobre la situación: "No se habló sobre la suspensión del encuentro en Córdoba. Aunque sí creo que no habría que jugar más en Mar del Plata. Hubo sobradas muestras de que no se organiza un River-Boca seguro allí".

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