Irreversible: Huracán está cada día más hundido

En Parque de los Patricios, perdió por 2 a 1 con Rosario Central, tras ir en ventaja; lleva 18 partidos sin ganar y su futuro parece sellado
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4 de mayo de 2003  

Hace 18 partidos que no gana. Cinco empates y 13 derrotas es la fatídica marca. El último éxito, parece lejano, perdido en la memoria. Fue el 13 de octubre último, en Parque Patricios, un 2 a 1 frente a Nueva Chicago, por la 12ª fecha del Apertura. Huracán luce condenado al descenso cuando juega, cuando avanza, cuando se defiende. Anoche ganaba, jugaba mejor, pero lo suyo es tan esporádico que en un puñado de minutos se esfuma. Se evapora. Y pierde. En Parque de los Patricios, Rosario Central le ganó 2 a 1 al golpeado Globito, que cada día está más cerca de la primera B Nacional.

Se imponía por 1 a 0, pero el técnico Jorge Célico, en forma inexplicable, sacó del terreno de juego a Villa y Gigena, los únicos delanteros, y ubicó en el ataque a Camejo y Lobos, un volante y un defensor. Y perdió por mezquino.

Comenzó mejor Rosario Central. A todo ritmo buscó con ansiedad el arco rival, pero en los metros finales lo sorprendía su confusión. Un cabezazo de Papa, luego de una buena jugada colectiva, finalizó en el palo derecho. Fue la única acción de riesgo, a pesar de las buenas intenciones. De a poco, Huracán se hizo fuerte en el medio. Curioso fue el planteo del técnico Jorge Célico: ubicó a tres jugadores en la última línea y exigió que Lobos siguiera por todos lados a Messera. En el medio campo, improvisó a Camejo (un jugador uruguayo aguerrido, sin vuelo técnico) como conductor. Por momentos, con más garra que oficio, logró generar algo de ideas. No fueron muchas. Pero le alcanzaban al desteñido presente de Huracán. Una volea cruzada de Gigena, tras una convicente jugada de ataque, levantó el ánimo de los pocos hinchas que concurrieron a Parque Patricios. En el final del primer capítulo, Huracán abrió el score con un zurdazo de Alonso, tras un pase de Hirsig, que finalizó en el ángulo.

De aquellas buenas intenciones, a Central no le quedó nada. Messera se confundía, Barros Schelotto lucía desorientado. El equipo rosarino, sin decisión, mostraba, por momentos, la peor imagen de todo el certamen.

El local se retrasó y Central lo aprovechó. El director técnico Miguel Angel Russo, a diferencia de Célico, acertó con los cambios: ingresaron Pino y Vitamina Sánchez, que anotó el empate, luego de una genial jugada de Delgado. Al rato, Graieb, de pésima tarea, en contra, marcó el 2 a 1 definitivo. Huracán se lamentó por sus pecados, sigue sin ganar y está cada día más cerca del descenso tan temido.

Descreimiento y esperanza

La situación parece resuelta. Nadie parece creer que Huracán se salvará del descenso. Ayer estuvo cerca de sumar tres puntos ante Rosario Central, pero se quedó sin nada. Entre la gente hubo insultos y hasta algunos forcejeos. Sin embargo, el técnico parece ser el único que mantiene la esperanza de seguir en primera. "La verdad es que es muy difícil. Siempre se nos escapan puntos cuando vamos ganando y es una situación muy complicada de revertir. Pero yo sigo creyendo en este grupo de jugadores. Mientras tengamos posibilidades matemáticas de zafar , yo voy a seguir pensando que vamos a lograr nuestro objetivo. No me quiero dar por vencido", insistió el DT Jorge Célico.

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