Juan Román Riquelme y Daniel Angelici, la relación que menos cotiza en la Ribera

La renovación del N° 10 todavía no está resuelta, ya que existirían diferencias entre las partes por el valor del dólar; Sánchez Miño, a Torino por 3,2 millones de euros
Diego Morini
(0)
25 de junio de 2014  • 08:00

Se miden. Se estudian. Se sacan chispas. Es la historia de nunca acabar. La relación entre Juan Román Riquelme y Daniel Angelici será siempre igual. Deben convivir porque no tienen otra alternativa y eso se advierte en cada movimiento, en cada acción en la que ellos deben trabajar en conjunto. Y la renovación del vínculo del N° 10 los vuelve a exponer. Cada día es más tenso y ayer, en el día del cumpleaños número 36 del ídolo xeneize, esa tensión parece haber llegado a su punto más alto. Es que, por lo bajo, el presidente de Boca dice estar molesto porque el futbolista no firmó la extensión de su contrato y el capitán xeneize dilata su determinación porque pretende que los dirigentes de la entidad de la Ribera se acerquen a la mejora económica que él pretende.

Se repiten las escenas, porque los conflictos son similares a los que demoraron su firma en su última renovación, cuando regresó a Bocadespués de sentirse "vacío". Por entonces, las diferencias estaban radicadas en la cotización del dólar y en esta oportunidad las gestiones están trabadas por el mismo asunto. Riquelme pretendería un cambio en la divisa extranjera por encima del oficial y Angelici le habría dicho que sólo pueden ajustarse a la cotización establecida. Incluso, ante esta situación, el presidente de Boca habría pedido colaboración a los sponsors del club para acercarse a los pedidos del futbolista, pero los aportes de Nike y de Citroën no representaron una colaboración que impacte considerablemente en el nuevo contrato del N° 10.

Es que Riquelme, por intermedio de su representante, Daniel Bolotnicoff, le hizo saber a Angelici que la oferta que le llegó de Sport Recife, de Brasil, era de un sueldo mensual que superaba los 290.000 dólares, y la respuesta del presidente de Boca fue contundente: "No podemos igualar ese contrato".

Por eso la incertidumbre está instalada en la Ribera; los dirigentes esperan que llegue la respuesta de Román, al menos pasado mañana, cuando Boca regresará al trabajo en el Complejo Pedro Pompilio. Sin embargo, algunas versiones indican que el jugador se tomaría algunos días más, pero que sí se presentaría a entrenarse con el grupo, ya que todavía está vigente su contrato y la fecha en la que vence es el lunes próximo. Y justamente ese día es el de mayores interrogantes, ya que si no se cierra la renovación Riquelme no tendría obligación de estar con sus compañeros ni con Carlos Bianchi.

De todas formas, gente cercana al futbolista asegura que la firma del contrato hasta diciembre de 2015, cuando finaliza el mandato de Angelici, se podría concretar durante el fin de semana, ya que en los próximos días especulan con que podría haber alguna llamada desde Boca, quizá para conceder, de alguna manera, el deseo de Riquelme. Sin embargo, anoche circuló una versión que decía que el futbolista recibió de Boca un borrador de su contrato y algunas de las condiciones que estaban acordadas fueron modificadas, lo cual lo molestó, lo que promete extender aún más esta novela interminable de desencuentros.

Y mientras los dirigentes esperan la respuesta del hombre que más les complica la vida, cerraron la venta de Juan Sánchez Miño a Torino, de Italia. El club peninsular mejoró la oferta que había hecho en un principio por el volante surgido de las inferiores y se llevó a Sánchez Miño por 3,2 millones de euros. El zurdo estaría llegando hoy para firmar su contrato con Torino, que lo vinculará al club por las próximas cuatro temporadas.

Pero no se detiene la actividad en Boca, porque se mantiene la expectativa por la llegada de Federico Carrizo, de Rosario Central, del que muchos aseguran que estará en el plantel de Carlos Bianchi. Además, anoche se estaban resolviendo detalles de la contratación de César Meli, volante de Colón, de Santa Fe. La intención de los dirigentes xeneizes es comprar el 50% del futbolista, de 22 años. Además, la indefinición de Ignacio Scocco por llegar a Boca y su manifiesta intención de regresar a Newell's provocó que los dirigentes de la entidad de la Ribera orienten su búsqueda en el retorno de Darío Cvitanich, en Niza, de Francia. Si bien este último no es de las características específicas que pretendía Bianchi, un guiño de Riquelme para el delantero y alguna sugerencia hacia el entrenador hicieron que el Virrey aceptase que se iniciaran gestiones para intentar la vuelta del atacante.

Toma temperatura el mundo Boca y Riquelme sigue en el centro de la escena. Como siempre.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.