La agenda de River antes de la revancha con Boca: tres partidos y una necesidad primordial

Quintero ya tiene el alta médica y ultima detalles para volver a jugar después de más de seis meses
Quintero ya tiene el alta médica y ultima detalles para volver a jugar después de más de seis meses Crédito: Diego Haliasz / Prensa River
Juan Patricio Balbi Vignolo
(0)
3 de octubre de 2019  • 12:11

La primera semifinal de la Copa Libertadores frente a Boca mostró a un River avasallante y seguro, con total determinación para construir desde el primer minuto un triunfo por 2-0 que terminó siendo merecido. Quizás en el Monumental quedó flotando la sensación de que el resultado hasta podría haber sido todavía más abultado, pero dentro del plantel no hubo reproches, al contrario: se expandió la satisfacción por el alto nivel del equipo que permitió cumplir el plan y lograr una buena ventaja de cara a la revancha.

Aunque, claro, todos coinciden en que nada está definido y que todavía quedan 90 minutos que prometen ser más que duros. Boca tendrá que salir a buscar dos goles para emparejar la serie y River sabe que debe jugar todo el partido con una extrema concentración, ya que cualquier desatención podría tirar por la borda lo logrado en casa, algo similar a lo que le sucedió frente a Lanús en las semifinales de la Libertadores 2017. Por eso, en Núñez ya comenzó una nueva etapa de preparación para llegar de la mejor manera a la Bombonera, aunque también hay otros compromisos imposibles de desatender en el corto plazo.

El calendario marca que habrá tres partidos antes de la segunda semifinal. El primero será el próximo domingo en el Monumental a las 17.45 frente a Patronato por la novena fecha de la Superliga. Quizás el técnico Marcelo Gallardo opte por algunos cambios, pero se espera que muchos integrantes del equipo titular puedan estar presentes después de haber pasado cinco días del partido con Boca ya que podrá regular esfuerzos más adelante.

Durante la fecha FIFA tendrá que afrontar los cuartos de final de la Copa Argentina: jugará el viernes 11 a las 20.30 en Mendoza frente a Talleres o Almagro, que disputarán su cruce de octavos el lunes 7. Y, luego, llegará el recambio total para cuidar resto físico en la visita a Arsenal del sábado 19 a las 20. Para jugar en Sarandí, el DT optará por un equipo totalmente alternativo, tal como decidió en la última fecha de la Superliga frente a Gimnasia en la victoria 2-0 en La Plata.

Durante la fecha FIFA, River no contará con Robert Rojas y Jorge Carrascal. El paraguayo fue convocado a su selección mayor, mientras que el colombiano estará con la Sub-23.

Mientras tanto, Gallardo comenzará a ultimar detalles para el gran duelo del 22 de octubre. Y una de las premisas más importantes será recuperar a varios de los jugadores que no venían jugando o todavía mantienen una clara falta de ritmo. Los casos más emblemáticos son dos refuerzos de lujo que River tendrá para la revancha: Juan Fernando Quintero y Leonardo Ponzio recibieron oficialmente el alta médica y están a disposición del cuerpo técnico. Más allá de que ninguno de los dos jugará el domingo con Patronato, ambos se encuentran realizando una puesta a punto física y futbolística para recuperar el ritmo perdido y poder ser tenidos lo antes posible, con la segunda semifinal como prioridad.

Quintero lleva más de seis meses sin jugar, luego de sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda el 17 de marzo en la victoria 3-1 sobre Independiente. Tras varios meses de kinesiología, gimnasio, ejercicios de fortalecimiento y trabajos de rehabilitación, el enganche colombiano volvió a trotar a fines de junio, tomó contacto con la pelota a mediados de julio y a comienzos de septiembre ya pudo volver a realizar tareas tácticas y técnicas con el plantel. Ahora, buscará encontrar su mejor versión física y futbolística para ganarse su lugar.

Ponzio no juega desde el 30 de julio y ya tiene alta médica para regresar
Ponzio no juega desde el 30 de julio y ya tiene alta médica para regresar Crédito: Diego Haliasz / Prensa River

En tanto, el caso de Ponzio es diferente. El capitán solo sumó 63 minutos de juego en un semestre turbulento. Pese a realizar una buena pretemporada en Estados Unidos, en el debut del 16 de julio frente a Gimnasia de Mendoza por Copa Argentina sufrió una inflamación del tendón de la inserción del aductor mediano. Así, fue al banco y no ingresó ante Cruzeiro (0-0) y Argentinos Juniors (1-1), aunque luego fue titular en la revancha de los octavos de final de la Copa Libertadores en Brasil, pero se volvió a lesionar y todavía no pudo regresar.

A los 37 años, la tendinopatia de aductor derecho que lo obligó a salir en el entretiempo el 30 de julio en el Estadio Mineirão lo tuvo a maltraer durante dos meses. Como su recuperación se estiró más de lo pensado, fue llevada sin ningún tipo de apuro por el cuerpo médico, para no exponerlo a un mal mayor. Lejos de aquella imagen de caudillo inamovible que construyó en el inicio del ciclo Gallardo, el volante central jugó 18 partidos (12 como titular) de los 42 que lleva River en el año, lo que implica un promedio de un poco más del 40% de presencias. En el tramo final de su carrera, ya sin el puesto de titular asegurado, Ponzio apostó a la calma y al trabajo en silencio para recuperarse y volver a darle soluciones al entrenador desde el banco.

Pratto, Zuculini y Ferreira, otros tres casos importantes

La fisura con edema en el sacro que afectó a Lucas Pratto luego de la final de la Recopa Sudamericana fue un duro golpe para River. Al tener que hacer reposo deportivo durante todo junio, el delantero no pudo afrontar la pretemporada con normalidad y llegó al inicio del semestre alejado de sus mejores condiciones físicas. Así, a comienzos de agosto, aprovechando el parate por las elecciones, el cuerpo técnico decidió que realizara dos semanas de trabajo especial con el objetivo de lograr un reacondicionamiento físico.

Pese a eso, su nivel quedó muy lejos del que mostró en la temporada pasada y solo pudo jugar cuatro encuentros como titular de los 11 que disputó en el semestre, sin marcar goles. Además, el 18 de septiembre, luego de ingresar poco más de 25 minutos en la victoria 1-0 sobre Godoy Cruz por Copa Argentina, sufrió una lesión muscular en isquiotibial izquierdo que lo hizo retroceder varios casilleros. Volvió ante Boca para jugar los últimos minutos del primer superclásico de semifinales, pero ahora un objetivo esencial será alcanzar su mejor versión y pelear por un lugar como titular en la Bombonera.

Un escalón más abajo, hay otros dos jugadores que también serán seguidos de cerca por el cuerpo técnico. El primero es Bruno Zuculini, quien todavía trabaja de forma diferenciada tras la contusión en el recto anterior derecho que sufrió ante Gimnasia y lo marginó del duelo con Boca. Y el segundo es Cristian Ferreira, a quien el 10 de septiembre se le detectó un esguince de rodilla derecha y todavía no pudo regresar. Ambos podrían ser cartas de recambio importantes para el banco de suplentes.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.