La esperanza: Pellegrini decidirá el jueves si se queda en San Lorenzo

El presidente electo, Alberto Guil, intenta convencer al chileno para que continúe; la deuda económica, la clave para definir sus pasos
Ariel Ruya
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18 de diciembre de 2001  

Parecía definido. Parecía. Del Bajo Flores a La Boca, sin escalas, era la apuesta fuerte de Manuel Pellegrini, cansado de las promesas incumplidas. Pero Alberto Guil venció a Fernando Miele en las elecciones de San Lorenzo, el sábado último. El plantel azulgrana le rogó que se quedara. Una y otra vez. Y el ingeniero chileno, que se puso el buzo de DT el 13 de febrero último, puede modificar su decisión. Al menos, dijo que lo pensará.

Una hora y media duró la primera cumbre entre Alberto Guil y Manuel Pellegrini, en un salón del Hotel Hyatt. Guil apostó por la continuidad, Pellegrini respondió que la decisión la tomará pasado mañana, 24 horas después del decisivo choque ante Flamengo, por la final de la Copa Mercosur.

Un escollo separa a unos de otros: los 350.000 dólares que la entidad le adeuda a Pellegrini. El DT quiso saber cómo cobraría. Guil le respondió que haría lo imposible para arreglar el tema. Pero, de repente, recordó que en la misma situación está el plantel y que la deuda, aunque en menor medida, también afecta a los empleados. Y quedaron en encontrarse otra vez, en el mismo sitio, pasado mañana.

"Va a ser muy difícil, pero por lo menos encontramos buena predisposición. Pellegrini dijo que tiene un gran cariño por San Lorenzo, que le debe muchas cosas. Y que no se quiere ir sí o sí", comentó un allegado a la flamante conducción.

Es que, días antes, la determinación del chileno parecía irrevocable. Y, si bien no pasó de un polo a otro, al menos solicitó un nuevo encuentro. Y la esperanza, al menos por 48 horas, permanece intacta.

En las últimas horas, los referentes del plantel pidieron la palabra ante la sorpresa de Pellegrini. Primero le dijeron que respetaban su decisión, pero luego le pidieron un cambio de postura. El equipo -en forma unánime- le solicitó que no dejara al equipo acéfalo. "Nosotros no vamos a interceder en la decisión de Manuel, pero no podemos dejar de expresar nuestro sentimiento. Fue muy importante en este proceso y conservamos la ilusión de que se quede", explicó un referente del plantel.

La continuidad del entrenador es la gran apuesta de Guil, el camino que allanaría el rompecabezas que seguirá en días más. Lo urgente es Pellegrini, pero también los apoderados están trabajando en una auditoría en el club. A Guil y compañía les preocupa el último balance y los números del pasivo de la entidad. Pellegrini y la economía, el camino que recorrerán los primeros días en San Lorenzo.

La apuesta es fuerte: se prometieron en la campaña los apellidos de Lussenhoff y el Turu Flores. La ilusión se cotiza bajo la figura de préstamos. Y la gran apuesta será la Copa Libertadores, vieja debilidad postergada de San Lorenzo.

Lo otro, lo accesorio -pero no menos importante-, está definido. El empresario, ex presidente de supermercados Norte, con campos en la provincia de Buenos Aires y administración de construcciones de edificios, tiene todo abrochado.

Jorge Rinaldi, ex jugador de la entidad y periodista por hobby, será el manager de la entidad, una figura que será creada en días más. Gabriel Rodríguez volverá al club y se encargará de las divisiones menores. Tuvo éxito en River -se comentó que Hugo Santilli lo tenía en carpeta- y cosechó dividendos también en el Bajo Flores.

Hugo Conte, en el voleibol; Karina Massotto, en el hockey. La lista sigue, pero la prioridad, hoy, es convencer a Pellegrini. Y, al menos, la esperanza aún no se perdió...

Por: Ariel Ruya
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