La polémica de los promedios

Pocos la defienden y, sin embargo, la metodología ya lleva 21 temporadas; en los torneos cortos, sobre un total de 31 que perdieron la categoría, el destino de 11 clubes hubiese sido otro con el método tradicional
Carlos Beer
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9 de agosto de 2004  

Los promedios del descenso llevan más de dos décadas de vida desde su aparición en 1983. Además, van cuatro años desde la creación de la Promoción. Son, en total, 54 equipos que dejaron la máxima categoría de nuestro fútbol con un sistema calificado como injusto. Desde la creación de los torneos cortos, bajaron 31 equipos: la suerte de 11 de ellos habría sido otra si se mantenía el sistema tradicional. La mejor síntesis: uno de cada tres clubes hubiese tenido otro destino.

Ambas modalidades, promedio y Promoción, siempre fueron objetadas y nunca esquivaron la verdad de las matemáticas: equipos de una buena actuación durante un torneo se vieron condenados por el balance de la actuación del club en los tres anteriores. En la última temporada, se dio la mayor paradoja: Talleres fue el equipo sensación del Clausura 2004, terminó tercero, pero fue a la Promoción y perdió con Argentinos. El equipo que se había ganado el derecho de ir a la Copa Sudamericana cerró su balance anual con un futuro de fútbol sabatino.

Jorge Quinteros, ex Talleres y verdugo del equipo cordobés con Argentinos en los duelos de la Promoción, le resumió a LA NACION el pensamiento de la mayoría de sus colegas. "Los jugadores no queremos los promedios. Lo que pasó con Talleres fue una injusticia. ¿Cómo puede ser que un equipo que sale tercero, que se clasifica para una copa internacional, se vaya al descenso? Sería hora de que los dirigentes se replantearan cambiar estas cosas. Es injusto: si yo voy a otro club y hago las cosas bien, ¿qué culpa tengo si los que estuvieron antes no hicieron una buena campaña?"

Aquí el nudo del problema. ¿Por qué nacieron los promedios, entonces? La teoría elaborada en la AFA sostenía que un equipo de los grandes puede tener una pobre campaña, pero difícilmente tenga tres años irregulares que lo condenen a perder la categoría. Sin eufemismos, nació como una política de protección de los poderosos ante el peligro de que se produjeran nuevos descensos, como el que sufrió San Lorenzo en 1981.

De punta a punta en su existencia, las cuentas no cerraron. Porque los cordobeses no fueron los únicos perjudicados por este sistema en la temporada que pasó. Atlético Rafaela, con su levantada final, se hubiera asegurado un año más en primera división sin los promedios, pero también jugó la Promoción y cayó ante Huracán, de Tres Arroyos. Se trata de un perjuicio mucho más grande que el deportivo: sólo en ingresos por televisión, este año le hubiesen correspondido tres millones de pesos en primera, mientras que en la primera B Nacional recibe diez veces menos.

Alguna vez Julio Humberto Grondona, titular de la AFA, dijo: "Los brasileños están desesperados por no haber aplicado el sistema de los promedios; se les están yendo la mayoría de los clubes importantes al descenso". Acá, los dirigentes de los clubes medianos y chicos se quejan del promedio cuando su club está con la soga al cuello. Ahora, antes del comienzo de la temporada, nadie propone revisar el sistema.

El dulce de leche, el colectivo, la birome. Inventos argentinos de exportación. El promedio del descenso es otro invento argentino. Pero no tuvo eco: no se aplica en ninguna otra liga de fútbol mundial.

Algunas curiosidades

  • 1 . Hay un caso peor que el de Talleres en 2004, tercero en primera, pero descendido tras ser derrotado por Argentinos en la Promoción: en 1999, Argentino de Rosario fue subcampeón del Clausura de la B, pero perdió la categoría por el promedio.
  • 2 . Independiente, acuciado por el mal promedio, armó un equipo competitivo para no tener problemas con el descenso. El equipo de Américo Gallego terminó consagrándose campeón del Apertura 2002.
  • 3 . En 2002, se dio uno de los casos más paradójicos. Descendieron en forma directa Argentinos y Belgrano, pero por la tabla normal los cordobeses iban a un desempate para ver si hasta escapaban de la Promoción y el equipo de la Paternal se mantenía en primera.
  • 4 . Almagro ascendió por la Promoción en 2000 y descendió en la temporada siguiente por los promedios. El que perdió por esa Promoción, Instituto, necesitó cuatro temporadas para regresar.
  • 5 . El equipo más beneficiado por los promedios en los torneos cortos es Huracán. Los cordobeses Talleres y Belgrano fueron los más perjudicados.
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