Los abanderados de Boca

Las victorias en los últimos partidos se deben, principalmente, a los rendimientos de Barros Schelotto, Tevez y Abbondanzieri, pilares de la recuperación del equipo de Bianchi
Christian Leblebidjian
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23 de mayo de 2003  

No se trata de un comienzo de clase en cualquier establecimiento educativo. Sucede que los tres mencionados por orden alfabético son, con nombre y apellido, los abanderados de la recuperación de Boca. Ya sea por el torneo Clausura o por la Copa Libertadores, el Mellizo Guillermo junto con los escoltas Abbondanzieri y Tevez fueron los de mejor promedio en los últimas tres victorias ante Colón (2-0), en la Bombonera, Paysandú (4-2), en Brasil, y Cobreloa (2-1), en Chile, respectivamente.

Cada uno se destacó en distintas materias. Tevez provocó el desequilibrio, Barros Schelotto hizo los goles y Abbondanzieri los evitó. El entrenador Carlos Bianchi no suele hacer valoraciones individuales. Cuando se le preguntó en Calama por el rendimiento de Tevez, se limitó a decir: "Fue muy bueno". Eso no es porque Tevez no lo convenza, sino porque él siempre va a elogiar al plantel en general por sobre cualquier figura.

El jugador que nació futbolísticamente con sus gambetas en Fuerte Apache alcanzó su pico más alto en el año justo cuando lo empezaban a mirar de reojo y dudaban de sus condiciones. Claro que el escenario lo ayudó: Boca es líder con Vélez en el torneo local y está a un paso de clasificarse para las semifinales de la Copa Libertadores. "Yo sé todo lo que puedo dar y al margen de que ante Cobreloa me faltó el gol, lo importante es que Boca gane, más allá de que el que convierta sea otro jugador", dijo Tevez.

Guillermo Barros Schelotto se transformó en el máximo goleador xeneize en el torneo continental con 14 conquistas y sueña con enfrentar al conjunto millonario: "Sería lindo un cruce con River en las semifinales, pero no tenemos que confundirnos y jugar concentrados los últimos 90 minutos que nos faltan con Cobreloa en la Bombonera", comentó el delantero.

Abbondanzieri, por contrato, se quedó sin el buzo de la cábala, pero igual atajó su mejor partido en la Libertadores: "Seguro que uno toma confianza atajando penales, pero se hizo justicia porque de ninguna manera fue mano intencional de Schiavi. Este equipo demostró actitud para jugar de igual a igual en todas las canchas y Boca está cada vez más sólido", sostuvo el arquero, que agregó: "Más allá de que algunos jugadores se destacaron en los últimos partidos, la figura fue el equipo".

No es ningún misterio. Los resultados positivos en Boca se dieron como consecuencia de la evolución en el desempeño de sus jugadores. Ahora, en el horizonte aparecen Chacarita, Cobreloa y la posibilidad de jugar tres superclásicos ante River en diez días. Como sucedió ante Paysandú y Cobreloa, para superar todas las pruebas, los jugadores deberán sacar una calificación más alta que el simple aprobado.

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