Los entrenadores, en la picota

Los técnicos suelen vivir bajo permanentes cuestionamientos; Ardiles renunció, Gallego e Insua no seguirán y Cubilla cambiará de club
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16 de mayo de 2003  

En la película "Dead man walking" (Mientras estés conmigo, como se la conoció en nuestro país) se narran las últimas horas de vida de Matthew Poncelet (interpretado por Sean Penn), un condenado a muerte que vive horas de angustia y depresión mientras espera la inyección letal. El film genera algunas preguntas sobre las sensaciones, las inquietudes, los cuestionamientos cuando el final se acerca.

En la Argentina hay otros delitos. Y hay algunos que están sospechados. Se los acusa de haber fracasado en la consecución de ciertas metas. O, lo que es peor, de haber alcanzado ciertos objetivos que luego resultaron insuficientes. ¿Qué siente un hombre que sabe que vive sus últimas horas en su puesto?

Habría que preguntarles a los técnicos, siempre en la picota, casi con seguro pasaje al patíbulo. Anteayer, la relación entre Américo Gallego e Independiente adquirió certificado de caducidad, por decisión de los dirigentes rojos. Ayer, Osvaldo Ardiles renunció como DT de Racing tras la eliminación en la Copa Libertadores (ver página 8). Además, Luis Cubilla dejó Talleres; sólo lo dirigió ocho partidos. Y está Rubén Insua, que ya se sabe que no continuará en San Lorenzo, aunque ahora la duda es cuándo dejará el cargo.

Las sensaciones son distintas. Veamos, por ejemplo, lo que ocurrió en la práctica de Independiente: muchos, incrédulos, se frotaron varias veces los ojos. El grupo asumió el sacudón de una manera peculiar, un día después de que el presidente, Andrés Ducatenzeiler, anunció que Américo Gallego no continuará como DT a partir del 30 del mes próximo. No hubo zozobra ni caras largas. Todo lo contrario. Gallego dirigió el entrenamiento en Villa Dominico entre bromas y sonrisas.

Gallego no se pronunció de manera oficial. Sólo hubo una breve charla informal con la prensa. "Me van a escuchar dentro de poco. Sólo sé que la gente de Independiente está conmigo", advirtió. Y hasta quedó algún resquicio para los chistes: "¿Así que Osvaldo (por Ardiles) se fue de Racing? Bueno, puedo tener un lugar dónde ir..."

Es más, un allegado al plantel dejó abierta la posibilidad de una contramarcha. "El Tolo está muy caliente. Pero a lo mejor hay un acercamiento y quién sabe..." La idea parece imposible, según los dichos de Ducatenzeiler. "No hay marcha atrás. Empezamos de cero."

Aún con sorpresa por la drástica decisión, algunos futbolistas dejaron su parecer. "El Tolo se merecía dirigir la Libertadores. No sé lo que habrá ocurrido entre él y los dirigentes porque la relación era muy buena", afirmó Daniel Montenegro.

Lo concreto es que el futuro ocupa la mente de Independiente. Los predilectos para la sucesión son Miguel Brindisi, Oscar Ruggeri y Oscar Tabárez. Aunque la lista de los candidatos es extensa y tiene más de una decena de apellidos. Ducatenzeiler dio un solo indicio: "No será un hombre identificado con el club".

En el Bajo Flores ya se digirió la anunciada salida de Insua, cuyo contrato vence el 30 de junio próximo. A nadie le sorprendió. La incógnita, ahora, es develar si el DT dirigirá al equipo en la Recopa, el 13 de julio próximo, en Los Angeles. "Yo ya arreglé con los dirigentes que continuaré hasta esa fecha. Tenemos la posibilidad de ganar dos títulos internacionales en un año", repitió ayer Insua.

Pero parece que los éxitos no son suficientes. Por lo bajo, los dirigentes dudan de que Insua continúe hasta esa fecha. No romperían el contrato si deciden que en esa final sea otro el entrenador. Suenan varios nombres para ocupar el cargo: Néstor Gorosito, Héctor Veira, Oscar Ruggeri. Pero hay un Nº 1 en la lista: Reinaldo Merlo. Ayer hubo una reunión entre las partes en la oficina de Alberto Guil. La semana próxima habrá otra reunión, para hablar de aspectos económicos.

La otra renuncia del día, además de la de Ardiles, fue la de Cubilla en Talleres. En su corta gestión no consiguió buenos resultados: dirigió ocho partidos, de los que ganó dos, empató dos y perdió cuatro. Pero su adiós no tiene que ver con esa performance: el uruguayo recibió una oferta de Olimpia, de Paraguay, y por eso le presentó la renuncia al presidente del club cordobés, Carlos Dozetti. Cubilla no mantuvo una buena relación con el plantel de la T. Igual, es muy probable que dirija en el próximo partido, ante Central.

Algunos, como Cubilla, buscaron este final abrupto, traumático. Otros, como Gallego e Insua, habrían preferido otro destino, aunque ahora digan lo contrario. Ellos están como siempre, con la soga al cuello todo el tiempo, esperando a que el verdugo entre en acción.

Los que se fueron

Antes de la renuncia de Ardiles (Racing) cinco fueron los técnicos que se fueron de sus clubes: Babington (Huracán), Malbernat (Estudiantes), Craviotto (Unión), Pastoriza (Chacarita) y Batista (Talleres). El del club cordobés es un caso especial, porque ahora también perderá a Cubilla.

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