Más allá del empate, el cierre le dio un beneficio extra a Lanús

Con el 0-0 ante Independiente, se clasificó directamente -sin pasar por el repechaje- para la Libertadores
(0)
13 de diciembre de 2009  

Por Juan Manuel Raimundo

Para LA NACION

Fue un cierre con cierta cuota de conformidad para ambos equipos, aunque con más beneficios concretos para Lanús. Con el punto conseguido anoche ante su público, el conjunto granate alcanzó la clasificación directa para la Copa Libertadores, sin tener que pasar por el repechaje. Para Independiente, el Apertura marcó un avance en lo futbolístico con respecto al último Clausura y le permite tener una mirada optimista para el armado del equipo de cara al futuro.

Pese a la igualdad sin goles, al encuentro no le faltó ritmo. Enseguida, advirtió Santiago Salcedo con un caño a Leonel Galeano y un tiro que se fue cerca del travesaño. Las grietas del fondo de Independiente en los primeros minutos potenciaron la dinámica que los granates les imprimieron a sus avances, a través de las habilitaciones de Sebastián Blanco y los piques de Salcedo y Cristian Menéndez. Carlos Matheu se desdoblaba en la marca para intentar cubrir muchos metros, y lo mismo intentaban hacer Walter Acevedo y Luciano Vella en el medio, aunque se descubrían desbordados por la velocidad de la salida local.

Los visitantes llevaron el juego al terreno de la respuesta rápida y por momentos se mantuvo un juego a puro vértigo. Por eso se vieron muchos hombres de los Rojos que les ganaban la espalda a las camisetas garantes. Darío Gandín, cuando se movió por el sector izquierdo, desbordó con frecuencia a sus marcadores y acercó peligro al arco rival. Agustín Marchesín estuvo correcto para despejar un par de veces estos intentos que llegaban desde los costados, pero en un centro atrás casi es vencido si Eduardo Tuzzio no fallaba en una clara posición de remate.

Pero en medio de tanta intensidad, Blanco sorprendió con un fuerte remate de media distancia que tomó por sorpresa a Adrián Gabbarini, que dio rebote y la pelota quedó en los pies de Menéndez, que enseguida fue apurado por la reacción del arquero de los Rojos y la pelota terminó en el córner (una jugada idéntica produjo Lanús en el segundo tiempo). Independiente casi pagaba su adelantamiento como argumento defensivo y, desde ya, la voracidad de un equipo que Luis Zubeldía lo prepara para contragolpear casi lo pone contra las cuerdas antes del entretiempo.

Lanús continuó muy ágil y concentrado en el segundo tiempo. Mucho influyó el desempeño prolijo y constante de los volantes, con Blanco y Ledesma como los más destacados. Por decisión y funcionamiento, el conjunto dirigido por Zubeldía encaró el tramo final del partido con un sentido más decidido que su oponente. Cada avance desacomodó a una defensa de Independiente nerviosa y permeable, que no pagó con goles sus errores por la reacción de Gabbarini. El local se quedó sin gritos en el final. Igual la felicidad pasaba por haber evitado el repechaje de la Libertadores.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.